domingo, 10 de abril de 2011

Más barato, por docena


Pachanga fue una verdadera tromba futbolística y vapuleó a La Tropa por 12 a 1, consiguiendo la victoria más abultada de su historia. Una catarata de goles en un encuentro en el que la única paridad que hubo entre ambos equipos, fue el número de jugadores por bando. Ilardo vivió su noche mágica al marcar nada más y nada menos que 5 goles. Mazzara -3-, Wierzsylo -2-, Destéfano y Nahabedian completaron el marcador.

Diferencias abismales. Quedarnos solamente con las acciones del terreno de juego, sería caer en un error garrafal a la hora de conceptualizar el partido. Analizar una victoria lograda por un márgen tan amplio, requiere otro tipo de examen, ya que no hubo solamente diferencia en el resultado entre Pachanga y La Tropa, hubo mucho más que eso.
Dos equipos totalmente opuestos disputaron los 50 minutos más desparejos de todo el torneo. Por un lado, Pachanga. Estructurado, solidario, bien plantado posicionalmente, realizando relevos, coberturas y con mucha conexión entre sus integrantes. Por el otro, La Tropa, tan solo un grupo de chicos que se pararon en la cancha a ver que pasaba. Y así fueron pasando nada más y nada menos que una docena de goles que no pareció siquiera modificar la actitud de los de azul.
El aurinegro, a pesar de que la capacidad goleadora no es una de sus mayores virtudes, no dejó pasar la oportunidad y apabulló a su rival hasta el pitido final.
Puntaje perfecto y una invitación a soñar. Queda claro que Pachanga, vuelve a ser un candidato a tener en cuenta.

Los primeros minutos dificilmente puedan tomarse como muestra de lo que sería el partido en el futuro inmediato. Los equipos intentaban ordenarse en la cancha y las imprecisiones estaban a la orden del día. Aunque Pachanga apretaba un poco más, los esfuerzos eran demasiado tibios como para generar chances claras contra el arco de Latorre. La Tropa apostaba el pelotazo frontal sin demasiada originalidad ni fortuna.
El encuentro se rompía a los 6', cuando un error en la salida de Ilardo, le dejaba el balón servido a Vadell quien fusilaba a Álvarez y determinaba el 1 a 0 para La Tropa. Quién diría que luego Ilardo sería el mejor de la cancha destapándose con nada más y nada menos que 5 goles. Quizás haya sido el toque que necesitaba el 10 para ponerse el equipo al hombro y dirigir a los suyos hacia el triunfo.
A los 9' Ilardo se redimía de su error y con un tiro libre cruzado, vencía la valla de Latorre instalando el empate transitorio.
Envalentonado, Pachanga comenzó a presionar a su rival y a atropellarlo en todos los sectores de la cancha. Luego de 3 minutos de conseguir la igualada, el central zurdo Destéfano robaba la pelota en defensa y en una enorme corajeada, lograba con éxito la pared con Mazzara y definía exquisítamente ante la salida del portero rival.
Con el 1-2 en contra se esperaba que La Tropa saliera con más actitud a buscar el empate, pero sin embargo, la tónica de lo que ocurría en la cancha parecía inmutable y poco dispuesta a ser modificada.
Era Ilardo quien manejaba los hilos y quien decidía cómo y en dónde se tenía que jugar. El multiapodado número 10 daba muestras de su jerarquía y con un sablazo desde afuera del área decretaba el 3 a 1.
Con el partido totalmente roto, solo quedaba esperar para ver cuántos goles le metería Pachanga a La Tropa. Dos apariciones de Wierzsylo (una con una genial volea) y 2 toques sutiles de Ilardo ensanchaban el marcador para finalizar el Primer Tiempo con el triunfo por 7 goles a 1.

Para la Segunda Mitad, La Tropa pareció demostrar un poco de amor propio en los primeros instantes al atacar con furia el arco defendido por Álvarez. Pero en Pachanga todos hacían lo que debían y hasta su arquero daba muestras de seguridad y respondía sin fisuras ante los ataques rivales. Y no solo eso, sino que el propio Álvarez se convertía en asistente y le entregaba a Christian Mazzara el octavo gol aurinegro.
Cinco minutos más tarde, nuevamente Mazzara aparecía con una buena definición para anotar el 9 a 1. Ilardo seguía intratable y llegaba al 5to en su cuenta personal, mientras que Pachanga arribaba a la decena de goles.
Ya sobre el final del encuentro, era otra vez Mazzara quien se anotaba en el resultado. La goleada sería cerrada por el incansable centrocampista Leandro Nahabedian tras conectar un corner lanzado por Wierzsylo.

LAS CLAVES:

Jerarquías desiguales. Tanto individual como colectivamente, la diferencia de jerarquías se hizo muy evidente con el correr de los minutos. Cuando el partido se acomodó, Pachanga sacó sus mejores armas a la luz y destruyó a su oponente sin problemas.
Poder goleador. Más allá de la buena labor en todas las líneas, Pachanga fue muy efectivo en ataque y sus jugadores ofensivos estuvieron acertados de cara al arco rival. Hasta Destéfano y Nahabedian aprovecharon la buena racha para sumar sus primeros goles en el torneo.



martes, 5 de abril de 2011

Con el pie derecho


Con un Segundo Tiempo arrollador, Pachanga superó los nervios del debut y derrotó a Artes Gráficas Rioplatenses por 4 tantos contra 1. Los goles del equipo aurinegro, que se fue al entretiempo perdiendo por 1 a 0, fueron convertidos por Wierzsylo, Sala (2) e Ilardo de penal.

Una nueva ilusión en marcha. La Pachanga comenzaba a transitar un nuevo camino y a embarcarse en el complejo desafío que le presenta el Torneo de Sport Pro, donde participan más de 70 equipos.
Quizás revisar la estadística permitía apaciguar un poco los nervios del flamante inicio de la temporada futbolística. Al repasar los últimos debúts, se tornaba imposible no esperanzarse con un comienzo ganador. Es que Pachanga jamás había caido en un partido inicial, contabilizándose dos empates y dos victorias. Está claro que si el equipo está entero y con todos sus titulares, puede vencer a cualquiera que se le presente.

A pesar de un primer tiempo de dudas e indefinición, el equipo no defraudaría y mantendría la racha vigente. Con actitud de conjunto y el buen desempeño de Wierzsylo y Sala, el aurinegro logró sacar el partido adelante y justificó holgadamente su superioridad futbolística en el marcador final.

El comienzo del encuentro, pareció encontrarlo más cómodo al equipo de AGR en el rectángulo de juego. Aprovechando que Pachanga lo esperaba atrás agazapado, los anaranjados lateralizaban el esférico y monopolizaban el control de la pelota.
Si bien no le generaba grandes problemas a Álvarez, AGR manejaba el trámite del partido con la precisión de los volantes (---) y (---). A Pachanga le costaba mucho conseguir la pelota, y cuando lo hacía, salvo algunos chispazos de Ilardo, la jugada acababa sucia y forzada.
Aún así, dentro de un Primer Tiempo apagado y con poca intensidad, serían los aurinegros quienes tendrían las chances más claras. Primero Ilardo desviaba un remate desde fuera del área, luego Pantuso erraba increíblemente lo que era un gol hecho y nuevamente Ilardo fallaba otro intento.
AGR no se quedaba atrás y en un buen avance por el costado izquierdo, (---) exigía a Álvarez quien contenía con una buena tapada.

Allá por los 20 minutos, todo hacía creer que el 0 a 0 sería el resultado que acompañaría el final de la etapa. No obstante, una jugada algo desafortunada le daría la chance a AGR de ponerse al frente en el marcador.
El arquero (---) sacó desde su valla por alto hacia la mitad de cancha, Gleizer llegó exigido al cabezazo y descolocó a toda la defensa de su equipo. Destéfano desairado y Pantuso a mitad de camino dejaron el hueco para que (---) sea llevado por delante por Nahabedian en un claro penal.
(---) no se puso nervioso y con un disparo fuerte y al medio le dio la ventaja a su equipo cerrando la primera mitad.

Si bien el resultado era algo injusto, Pachanga todavía estaba en deuda con lo que se esperaba de su juego. El equipo había demostrado muy poco de toda su capacidad y actitud que lo caracteriza.

Con la salida de Nahabedian y el posicionamiento de Wierzsylo y Gleizer por los costados, la apuesta para el segundo tiempo era clara. Presionar en ataque, mejorar el trato del balón y generarle opciones de descarga al solitario Rama Sala. Precisamente esas serían las claves para una remontada arrolladora e impresionante.

La presión en ataque y el achique de la defensa desde el minuto 1 de la Segunda Mitad, le presentó a AGR una trampa que le sería imposible sortear. Los naranjas empezaron a perder la pelota y a desesperarse siendo encerrados en su propia mitad sin poder lograr contras con precisión.
Pachanga controlaba las acciones pero carecía de la profundidad necesaria en los últimos metros. Era necesario un cimbronazo, algo que desatasque el partido para poder empezar a resolverlo con mayor tranquilidad.
Ese golpe llegaría a los 8 minutos. Sala la aguantó, tocó para Wierzsylo, quien se sacó un rival de encima y de derecha cruzó un buen tiro que dejó sin nada que hacer a (---).

Con el empate el partido se torció. AGR veía que el trámite no le era favorable y sus jugadores empezaban a perder pelotas tontas en situaciones complicadas.
A los 12, nuevamente Wierzsylo se transformó en protagonista. El volante zurdo robó un balón en la salida y cedió para Sala, quien con un gran movimiento y con su definición clásica estampó el 2 a 1 y la victoria parcial.

Con la remontada, Pachanga reculó un poco y se retrasó en el campo. AGR, herido, fue a buscar el empate como sea, desprotegiendo su defensa. Finalmente, esa ocasión preciada para igualar llegaría, pero la definición de (---) encontraba el travesaño y luego la pelota sacudía el caucho de la línea de gol.
Fue la más clara de los anaranjados, que tras fallar esa chance no solo sufrieron el 3er gol en contra, cuando Sala cabeceó a la red un saque de arco de Álvarez, sino que cayeron bajo el dominio total de su oponente.

Con el partido 3 a 1, el mejor juego de Pachanga salió a la luz. Una gran jugada entre Sala y Wierzsylo derivó en una ocasión clarísima para Girard, pero (---) impidió que el balón cruzara la línea de gol cometiendo penal por mano intencionada. Ilardo aceptó la responsabilidad y debutó en la red marcando el 4 a 1 final.

LAS CLAVES:

Presión en el Segundo Tiempo. Pachanga asumió los riesgos que debía y asfixió a su rival encerrándolo en su mitad de cancha. De esta forma, pasó a controlar las acciones del encuentro.

Sala y Wierzsylo. El buen desempeño de ambos jugadores fue determinante para destrabar un partido que parecía complicado. Ambos participaron en la creación y/o materialización de los goles del equipo.