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jueves, 19 de mayo de 2011

Todo girard y girard


Cuando parecía que Pachanga y Parque Chas se conformaban con el empate 4 a 4, apareció el derechazo lejano de Santiago Girard para dejar sin reacción a Vidales y decretar la victoria aurinegra. En un partido muy intenso, Pachanga consiguió bajar al puntero y se llevó tres puntos fundamentales que lo colocan en la vanguardia del grupo.


Cuenta pendiente. Repasando algunas actuaciones precedentes de Pachanga, surgía un dato muy particular que era necesario tener en cuenta.
Quizás una de las pocas cuentas pendientes que tenía este equipo, tenía que ver con los enfrentamientos con los líderes en las primeras fases. El aurinegro no contaba con una referencia muy esperanzadora. Sus encuentros ante los primeros en las diferentes rondas iniciales, habían derivado en derrotas o a lo sumo en empates. Pachanga nunca había vencido a un puntero en la primera ronda. Sí lo había hecho en el cuadro eliminatorio, e incluso una de esas victorias se había transformado en el primer y único título.
Parque Chas se presentaba no solo como lider del grupo, sino como el equipo con más puntos de todo el torneo, con la mejor diferencia y con la menor cantidad de goles recibidos. Sí, tan solo 1 gol en contra.
Pero Pachanga saldará lo pendiente, dará ese golpe en la mesa que se debía desde hace varios años. Demostrará inteligencia y capacidad para afrontar el partido y actitud y corazón para darlo vuelta en el momento más complejo.
Ya no es el equipo que arruga con el puntero. Es un equipo que empieza a comandar su grupo y a meter miedo en el resto de los 59 equipos.

En la agradable noche del domingo, Pachanga y Parque Chas se medían en el duelo más importante de toda la jornada. Con un record de 6 victorias en 6 partidos y solamente 1 tanto en contra, Parque Chas exponía su invicto y liderato ante un Pachanga que venía con los ánimos por las nubes tras el triunfo ante Desde el Oeste.

Excedido en confianza y con un dejo de soberbia repugnante, el equipo del barrio circular salió a disputar el partido como si se tratara de un picadito en el baldío del barrio. Poca intensidad, toque intrascendente y sobre todo desgano en los jugadores de un Parque Chás que parecía no saber quien era el equipo que tenía en frente.
Pachanga, con hambre de este tipo de rivales, se lo hará saber de forma cruda y violenta. Mientras el conjunto de azul vagaba por la cancha, el aurinegro se mostraba muy conciente de lo que tenía que hacer. Con un trabajo táctico estupendo y una presión magnífica en la mitad de cancha, Pachanga ahogaba a su rival y lo dejaba sin opciones.

Pasaban solo 4 minutos, cuando Ilardo recibía un pelotazo, asistía a Sala y el goleador inflaba las redes concretando el primer gol de la noche.
El aurinegro seguía muy enchufado y tan solo unos minutos después, Pantuso anticipaba a todos en un corner y con un testazo formidable conseguía el segundo gol del partido y su primero del campeonato.

La languidez de Parque Chas, Pachanga no la dejaba pasar y se la hacía pagar carísima. El líder flaqueaba ante su propia incapacidad y ante un esquema rocoso que se tornaba insuperable.
Sin embargo, cuando el trámite parecía entrar en un agujero, el equipo azul empezará a reaccionar. De Urquieta y Koziuh se metían en el partido y comenzaban a tener mayor contacto con la pelota.

A los 14, el goleador Koziuh aprovechará una pelota suelta y alcanzará a meter un puntinazo débil que, tras una flojísima respuesta de Álvarez, se transformará en el descuento del marcador.
Si bien Parque Chas había ajustado algunas tuercas, Pachanga seguía siendo más y solamente dos buenas respuestas de Vidales ante Ilardo y Wierzsylo, mantenían el tanteador como estaba.

Pero el puntero por algo era el puntero, y a pesar de no tener una gran noche, cualquier error podía hacerlo pagar a un costo muy alto.
Iban 18 minutos, cuando Koziuh lograba anticipar a Pantuso y mediante un cabezazo a media altura, igualaba el partido en 2 goles.
Todo volvía a estar como al inicio. Pachanga había cometido errores puntuales en defensa y había desaprovechado la ventaja conseguida merecidamente.

No obstante, cuando el empate marcaba el cierre del Primer Tiempo, y nada sugería que el resultado se fuera a modificar, el aurinegro recuperaba el control del marcador a partir de un tiro libre lejano de Ilardo que Vidales - tapado por sus compañeros- no alcanzaba a rechazar.

Con los equipos separados por una diferencia exigua, daba inicio una Segunda Parte en donde podía pasar de todo.
Desde el minuto 1, Parque Chas comprendió el rol que debía adoptar y salió con todo a presionar a su rival. Koziuh se paró de nueve, De Urquieta en el extremo izquierdo y el recien ingresado Vázquez adoptó el lado diestro de la ofensiva.
Ya en las primeras jugadas, se veía que a Pachanga el partido se le estaba empezando a hacer demasiado largo. Vázquez era un verdadero dolor de cabeza, Wierzsylo y Nieto no lograban recuperar la pelota e Ilardo y Sala casi que no la tocaban.
El aurinegro se mostraba muy cansado y para mal de males recibía amarillas constantes que lo dejaban con un jugador menos de manera recurrente.

Pasada la primer decena de minutos, el partido se torcía completamente hacia el lado de los de azul. De Urquieta aprovechaba un tiro libre muy escorado en la izquierda y contando con la gentileza de una barrera abierta y desarmada, insertaba el balón en la valla lejos de Álvarez.
Instantes después, el mismo jugador escapaba por izquierda y daba vuelta el marcador con un remate sencillo al primer palo, totalmente descuidado por el portero aurinegro.

El partido habia dado un giro de 180º. Parque Chas era mucho más y Pachanga estaba desorientado. Las chances de gol se sucedían una tras otra y tan solo por una serie de intervenciones perfectas de Álvarez, el aurinegro se mantenía vivo en el resultado.

Parque Chas no lo definía y olvidaba una cuestión fundamental: A Pachanga hay que pegarle el tiro y asegurarse que esté bien muerto, sino corrés el riesgo de que pueda levantarse.

Casi en la agonía, los Sala, los Ilardo y los Wierzsylo volvieron a aparecer. Las combinaciones ganaron precisión y los errores en defensa de Parque Chas reaparecieron.
Primero tuvo el empate Wierzsylo, pero un penal enorme cometido por Insaurralde no era sancionado y lo privaba de concretar la igualada.
Minutos más tarde, Sala llegaba a posición de gol y en el rebote de Vidales, surgía la figura de Ivan Nieto para lograr el 4 a 4 y el retorno al empate.

Con la paridad, el encuentro se ensució, las infracciones abundaron y la dinámica de juego se interrumpió recurrentemente. En algun momento parecía que el empate empezaba a ser visto con buenos ojos por los dos.

Pero todavía faltaba un capítulo más. Ese capítulo que debía definir cual de los dos equipos se alzaba con la victoria en el partido más importante del grupo.
El epílogo podrá resumirse en un nombre propio: Santiago Girard. Cuando faltaban solo 3 minutos para que el árbitro señalara el final del encuentro, el defensor de Pachanga haría su aparición estelar.

Ilardo estrellaba un tiro libre en la barrera y el rebote parecía irse lejos sin destino. En el momento que el balón se sumergía en medio de la nada, la silueta de Girard empezaba a vislumbrarse en el horizonte. Paso a paso, el número 4 iba apareciendo en escena hasta capturar esa pelota suelta y con un derechazo firme, incrustarla en el centro de las redes rivales.
El 5 a 4 era un hecho y el color amarillo y negro inundaba la totalidad del campo de juego.

El gol de Girard hizo que Parque Chas perdiera la cabeza totalmente. Vazquez y Koziuh querían resolver todo individualmente, los defensores tiraban pelotazos sin sentido y para colmo, Insaurralde protagonizaba una riña absurda con la hinchada rival.

Pachanga supo entender lo que quedaba del encuentro y a pesar de la amonestación recibida por Pantuso, se defendió bien y cuidó lo que era una victoria fundamental.
Sobre el final, con su oponente lanzado en ataque, Sala cerraba el partido con su segundo gol personal y determinaba el 6 a 4 final.

LAS CLAVES:

Planteo inicial. Desde el primer minuto del encuentro, Pachanga salió muy concientizado de la tarea que tenía que realizar. Los goles de Sala y Pantuso en los minutos principales fueron un baldazo de agua fría que marcaron el desarrollo de la primera parte.

No rendirse. A pesar de la derrota parcial 4 a 3 y del dominio rival, el aurinegro nunca perdió la esperanza de recuperar la ventaja. Cuando más desahuciado parecía, el equipo renació de sus cenizas y consiguió revertir el resultado.




viernes, 13 de mayo de 2011

Alma, corazón y vida


Pachanga aguantó estoicamente más de 15 minutos con un jugador menos, y se llevó una victoria importantísima por 5 a 2 ante Desde el Oeste. Sala e Ilardo compartieron los tantos de un equipo que demostró toda su capacidad en el momento más adverso.

El aguante. A la hora de buscar un antecedente próximo en el que Pachanga hubiera disputado un trecho importante de un partido un jugador menos, la experiencia remite inexorablemente a la eliminación del último torneo frente a Bombitas Terrier. Aquella noche, la lesión de Girard y la falta de cambios, se convertían en un puñal imposible de esquivar para el conjunto aurinegro. A pesar de soportar un tiempo entero en desventaja numérica, el 2-0 a favor se transformaba en empate y la ilusión moría en la definición desde el punto del penal.
Pero si hay algo que da el fútbol, es revancha constante. Situaciones que vuelven a presentarse similares a las anteriores, donde tenemos la oportunidad de variar el rumbo y la posibilidad de sobreponernos.
Pachanga volvió a quedar con un jugador menos y una ventaja de dos goles, faltando casi todo el segundo tiempo por jugar. Sin embargo, el resultado sería distinto. Pachanga no es el mismo que antes. Un equipo con tantas batallas superadas cuenta con otras armas para superar la adversidad. Cuenta con esa experiencia que le permite saber cómo y cuando es el momento y la forma correcta de utilizarlas.

Desde el Oeste y Pachanga se medían en uno de los duelos más calientes y esperados del Grupo F. Ambos conjuntos sabían que el que consiguiese la victoria, treparía al 2do lugar del grupo tras el enfrentamiento entre los punteros Parque Chas y Conventillo.

Cuando recién comenzaba el partido a armarse y Desde el Oeste se proponía ir a buscar el partido, Álvarez metía un pelotazo frontal y Sala se infiltraba entre la defensa y el arquero Hugo Castro para cachetear la pelota de primera y abrir el marcador en favor de Pachanga.
Mejor arranque imposible para el aurinegro que en la primer llegada le propinaba un duro golpe al equipo azulón.

Con el resultado en contra, Desde el Oeste no tuvo otra alternativa que tomar la iniciativa del juego e ir en búsqueda del empate. A partir de la potencia de Ismael Castro en ataque y de la agilidad de los volantes Hess y Salcedo, la defensa y el mediocampo de Pachanga empezó a sufrir el peso del partido y a mostrar algunas dudas.

El dominio territorial de los azules pasaba a ser constante, mientras que los aurinegros tenían muchos problemas para retener la pelota en ataque y abusaban de los pelotazos lejanos a Sala.
A través de corners y tiro libres, Desde el Oeste inclinaba la cancha, aunque no llegaba con tanto peligro. Sin embargo, tanto va el cántaro a la fuente, que al final se rompe.
A los 15 minutos, un centro de Salcedo que parecía terminar en las manos de Álvarez, era mal respondido por el arquero y Castro aprovechaba el error para poner el 1 a 1 parcial.

Lejos de derribar la moral aurinegra, el gol terminó generando un efecto totalmente revitalizador. Pachanga sabía que necesitaba la victoria, por lo que el empate lo despertó y lo volvió a meter en el partido.
La defensa y el medio se asentaron y el ataque adquirió la precisión que hasta el momento había estado ausente.
Se cumplían 18 minutos, cuando Sala combinaba con Ilardo y el nº 9 definía de forma perfecta para recuperar la ventaja perdida hace unos minutos
Dos minutos más tarde, el aurinegro encontraba un rival desordenado y lanzado en ataque y mediante un contragolpe fabricado por Wierzsylo e Ilardo, el goleador de Pachanga la clavaba en un ángulo y ensanchaba la diferencia a 2 tantos.

Finalizando el Primer Tiempo, Castro logró superar a Girard y tuvo en sus pies la chance del descuento, pero se encontró con la excelente reacción de Álvarez que con sus reflejos lograba mantener el marcador 3 a 1.

Todo lo construído por Pachanga durante el Primer Tiempo, empezaba a teñirse de oscuro en la parte complementaria.
En los primeros minutos, un corner a favor del equipo aurinegro terminaba con el peor de los desenlaces posibles. Un despeje violento de la defensa de Desde el Oeste caía en los pies de Ismael Castro que se imponía ante Girard y Álvarez y conseguía el 3 a 2.
Para colmo de males, Ruiz era expulsado por doble amarilla y dejaba a su equipo con un hombre menos faltando más de 15 minutos para finalizar el encuentro.
Pachanga debía sobreponerse a una prueba muy dura. Aguantar la ventaja parcial en inferioridad numérica ante un rival que le estaba dominando el partido.

Pero el aurniegro hará todo tan bien, que resultará dificil de creerlo. Todo lo positivo del equipo apareció de repente. Álvarez demostró toda su solvencia, Pantuso se destacó como caudillo, Girard triunfó en todos los mano a mano, Nahabedian y Wierzsylo clausuraron las bandas y Sala e Ilardo con su magia y esfuerzo volvieron locos a los defensores azules.
Pachanga fue un combo imposible de sortear para Desde el Oeste. Tuvo carácter, orden defensivo y fue picante en ataque. Todo lo contrario de su rival, que sintió muchísimo la presión de tener que llevar el peso del partido y acabó chocando sin ideas ante la zaga de su oponente.

La gran categoría de Sala e Ilardo se transformarían en elementos claves para fomentar la preocupación defensiva constante de Desde el Oeste. Es que estos dos jugadores se las arreglaban solos para complicar una y otra vez a sus rivales.
Corrían 20 minutos cuando el partido empezaba a definir su rumbo terminantemente. Pantuso robaba en defensa, Sala comandaba la contra e Ilardo recibía la asistencia del 9 para convertirla en un golazo espectacular. Un disparo cruzado inapelable junto al palo más lejano de Hugo Castro.
Pese a los intentos de Ismael Castro, el partido estaba finiquitado. Pachanga se sentía amo y señor del encuentro, solo faltaba la frutilla del postre.
El repostero no sería otro que Rama Sala, quien en el último minuto sellaba cifras definitivas y concretaba el 5 a 2.
Pachanga consiguió una victoria enorme con gusto a hazaña y se proyecta como candidato a luchar el título.

LAS CLAVES:

Contundencia. Pachanga llegó y convirtió. Ilardo y Sala estuvieron muy dulces ante las redes rivales y cada vez que tuvieron la chance de marcar, no fallaron.

Táctica y Solidaridad. Con la expulsión de Ruiz, el aurinegro fue muy disciplinado tácticamente y logró controlar los ataques del rival. La defensa mixta de marcas al hombre y zonales solo pudo ser efectiva gracias a una gran solidaridad interna entre todos los jugadores.

miércoles, 4 de mayo de 2011

Taco y me voy


Con una gran perla de Sala, Pachanga aseguró su triunfo frente a Cardiff y se repuso de la derrota sufrida semanas atrás. El aurinegro recuperó la solidez habitual, controló a su rival y acertó en los momentos justos para impactar la red contraria.

Paciencia. Si hay algo que genera la derrota, más allá de la decepción lógica, son las ganas de una revancha inmediata y un sentimiento de ansiedad incesante. Un deseo de querer revertir el estado de situación lo más pronto posible sin tener en cuenta las consecuencias.
Pachanga, que venía de caer derrotado ante Bulbasor, tenía que ser cauto para no sucumbir ante el error de la desesperación. La mentalidad mezquina de Cardiff y su posicionamiento defensivo en la cancha, presentaba las condiciones que invitan a atacar exasperadamente sin tomar precauciones debidas.
Sin embargo, al aurinegro siempre hay que buscarlo del lado de la excepción. De aquel lado en el que la locura no invade y en el que la inteligencia prima. Del lado en el que la pared se construye antes de pintarla y no al revés.
Por eso no se desesperó ni regaló nada. Renunció a la ansiedad y controló el partido hasta que el arco se abrió. A partir de allí, la cosa ya estaba juzgada.

La fria noche del domingo era el escenario de la 4ta fecha en la que se enfrentaban Pachanga y Cardiff. La vuelta de Ruiz, recuperado de la lesión de su tobillo, como la ausencia de Pantuso por enfermedad, eran las principales novedades que acarreaba el equipo aurinegro en la búsqueda de su tercer triunfo.

Durante los primeros minutos, el partido se mimetizaba con el clima invernal. Las emociones se ausentaban y ambos conjuntos se prestaban la pelota.
Conciente de sus limitaciones, Cardiff retrocedía en el campo y esperaba a su oponente para presionarlo cuando cruzaba la mitad de cancha. Pachanga recogía el guante de protagonista pero no lograba conectar jugadas de peligro. Sus referentes ofensivos, Ilardo, Sala y Wierzsylo estaban algo apagados e imprecisos.

La primera chance llegaba del lado naranja. Un lateral enviado al área ocasionaba la mala salida de Álvarez, y Bentos inexplicablemente fallaba de cabeza con la portería vacía.
Pero Pachanga constestaba y pasados los primeros 15 minutos, Sala e Ilardo probaban al arquero Dellatorre, que respondía con sobriedad. Incluso llegaba Nahabedian, quien como una gacela, se infiltraba e impactaba de cabeza un lateral, pero chocaba con la fortaleza del arquero rival.

Las combinaciones de Pachanga empezaban a tener resultado y los huecos en la defensa naranja aparecían de a poco.
A los 23 minutos, el juego paciente aurinegro, daba sus frutos. Ilardo y Sala elaboraron una maniobra excelente y precisa y tras el pase final del nº 9, el enganche solo tuvo que empujar la pelota al fondo de la red.

En la Segunda Mitad, Cardiff asumió que debía ir a buscar el partido y comenzó a presionar al equipo aurinegro.
Pachanga no conseguía tener el esférico y tenía que recurrir a la infracción con frecuencia para sostener el resultado a favor.
Pasados los 7 minutos, Peloco se sacaba de encima a Girard y se encaminaba al gol, pero Álvarez salía con potencia desde su arco y clausuraba lo que era una peligrosa chance rival.
Más allá de esa acción y de contar con un hombre más durante 3 minutos por la amonestación recibida por Destéfano, lo de Cardiff moría en intentos y no se materializaba en ocasiones claras que pudieran empatar el partido.

De todas maneras, el 1 a 0 era una ventaja exigua para Pachanga, que si no quería sufrir, tenía que liquidar el pleito. El indicado para cumplir dicha tarea, no era otro que Sala, quien no se haría el distraido y con inmensa calidad, lograría a los 15 minutos el segundo gol.
El delantero aurinegro con un taco espectacular, desorientaba a la defensa y a Dellatorre y marcaba uno de los goles más hermosos del torneo.
Tal fue el baldazo de agua fria que sufrió Cardiff, que su seguridad defensiva se vulneró completamente. Ilardo estrellaba un derechazo en el palo y Dellatorre impedía el segundo de Sala, pero Wierszylo no se equivocaba y luego de una jugada entre Ilardo, Ruiz y Sala, instalaba el 3 a 0.

En el instante final y solo para la anécdota, llegó el descuento de la mano de Peloco con un disparo de lejos en el que Álvarez pudo hacer algo más.

LAS CLAVES:

Serenidad. Pachanga no se desesperó, manejó la pelota durante todo el partido y esperó con paciencia hasta poder mover el marcador. Nunca descuidó el aspecto defensivo ni se vio sometido a contraataques peligrosos.

La vuelta de Ruiz. El volante regresó al equipo tras una larga ausencia por lesión y cumplió una labor muy destacada. Reestableció el equilibrio en el medio, cortando cuando había que hacerlo y arriesgando en los momentos justos.



domingo, 1 de mayo de 2011

Candado destrozado


Pachanga cometió muchos errores defensivos y a pesar de haber llegado al empate en el Segundo Tiempo, no pudo sostener el resultado y terminó cosechando su primer derrota en el torneo.

Al señalar alguna de las virtudes que caracterizan a Pachanga, resultaría un error no mencionar entre ellas al estupendo equilibrio defensivo deslpegado partido a partido.
La solidez para defender en la mitad de cancha y en los últimos metros, se encuentran dentro de esas puntos positivos que llevaron al equipo a obtener frecuentemente exitosos resultados.
Sin embargo, cuando los nombres que comúnmente se ocupan de mantener dicho equilibrio no se encuentran en el equipo titular, se torna muy dificil mantener esa estabilidad y esa fortaleza.
Sin Ruiz lesionado en el tobillo, los experimentos en el medio habían salido bien, pero el poderío de los rivales no había sido el suficiente como para ponerlos a prueba.
Además, Wierzsylo tampoco podía disputar el partido, por lo que el rendimiento de la medular de Pachanga era un verdadero misterio.

El aurinegro acusó realmente esas bajas. Bulbasor se le plantó de igual a igual, le copó la mitad de la cancha, le robó la pelota y le causó infinitas complicaciones. Tan solo en el comienzo, los azules pegaron 3 tiros en los palos. Si bien el partido se acomodó y se emparejó, la superioridad individual en algunos duelos como la de Biscayart contra Destéfano, enviaría el partido al entretiempo con un resultado favorable a favor de Bulbasor por 1 gol a 0.

En la Segunda Mitad, bastó que Biscayart ensanchara distancias para que Pachanga pudiera reaccionar. Mazzara e Ilardo comenzaron a abrir grietas en la defensa rival y con un tanto de cada uno igualaron el encuentro en 2.
Aquel momento fue el mejor de Pachanga, que a punto estuvo de pasar al frente en un par de oportunidades, pero no logró definirlas correctamente.

Todo lo bueno que realizaba Pachanga en ataque, era opacado por las malas transiciones entre el medio y la defensa y los errores al marcar las pelotas paradas. Precisamente de un corner , llegaba el gol que colocaba nuevamente a Bulbasor al frente del marcador.
El gol fue tan desmoralizador para Pachanga, que se tradujo en 2 tantos más en favor de su rival que se escapaba en el resultado por 5 goles a 2.

No obstante, si hay algo que el aurinegro no pierde nunca, es el amor propio y la esperanza. Pantuso comenzó a crecer en defensa y Gleizer a tener más participación en ataque. El propio Gleizer se hizo cargo de lograr el descuento y luego Mazzara emergía para dejar el partido a tan solo un gol del empate.

Sobre el final, con Álvarez involucrado en ataque en las pelotas paradas, la igualdad pudo haber llegado, pero hubiese sido un premio muy alto para un Pachanga que fue demasiado endeble defensivamente y que debe concentrarse en mejorar si quiere pelear en lo más alto.


domingo, 10 de abril de 2011

Más barato, por docena


Pachanga fue una verdadera tromba futbolística y vapuleó a La Tropa por 12 a 1, consiguiendo la victoria más abultada de su historia. Una catarata de goles en un encuentro en el que la única paridad que hubo entre ambos equipos, fue el número de jugadores por bando. Ilardo vivió su noche mágica al marcar nada más y nada menos que 5 goles. Mazzara -3-, Wierzsylo -2-, Destéfano y Nahabedian completaron el marcador.

Diferencias abismales. Quedarnos solamente con las acciones del terreno de juego, sería caer en un error garrafal a la hora de conceptualizar el partido. Analizar una victoria lograda por un márgen tan amplio, requiere otro tipo de examen, ya que no hubo solamente diferencia en el resultado entre Pachanga y La Tropa, hubo mucho más que eso.
Dos equipos totalmente opuestos disputaron los 50 minutos más desparejos de todo el torneo. Por un lado, Pachanga. Estructurado, solidario, bien plantado posicionalmente, realizando relevos, coberturas y con mucha conexión entre sus integrantes. Por el otro, La Tropa, tan solo un grupo de chicos que se pararon en la cancha a ver que pasaba. Y así fueron pasando nada más y nada menos que una docena de goles que no pareció siquiera modificar la actitud de los de azul.
El aurinegro, a pesar de que la capacidad goleadora no es una de sus mayores virtudes, no dejó pasar la oportunidad y apabulló a su rival hasta el pitido final.
Puntaje perfecto y una invitación a soñar. Queda claro que Pachanga, vuelve a ser un candidato a tener en cuenta.

Los primeros minutos dificilmente puedan tomarse como muestra de lo que sería el partido en el futuro inmediato. Los equipos intentaban ordenarse en la cancha y las imprecisiones estaban a la orden del día. Aunque Pachanga apretaba un poco más, los esfuerzos eran demasiado tibios como para generar chances claras contra el arco de Latorre. La Tropa apostaba el pelotazo frontal sin demasiada originalidad ni fortuna.
El encuentro se rompía a los 6', cuando un error en la salida de Ilardo, le dejaba el balón servido a Vadell quien fusilaba a Álvarez y determinaba el 1 a 0 para La Tropa. Quién diría que luego Ilardo sería el mejor de la cancha destapándose con nada más y nada menos que 5 goles. Quizás haya sido el toque que necesitaba el 10 para ponerse el equipo al hombro y dirigir a los suyos hacia el triunfo.
A los 9' Ilardo se redimía de su error y con un tiro libre cruzado, vencía la valla de Latorre instalando el empate transitorio.
Envalentonado, Pachanga comenzó a presionar a su rival y a atropellarlo en todos los sectores de la cancha. Luego de 3 minutos de conseguir la igualada, el central zurdo Destéfano robaba la pelota en defensa y en una enorme corajeada, lograba con éxito la pared con Mazzara y definía exquisítamente ante la salida del portero rival.
Con el 1-2 en contra se esperaba que La Tropa saliera con más actitud a buscar el empate, pero sin embargo, la tónica de lo que ocurría en la cancha parecía inmutable y poco dispuesta a ser modificada.
Era Ilardo quien manejaba los hilos y quien decidía cómo y en dónde se tenía que jugar. El multiapodado número 10 daba muestras de su jerarquía y con un sablazo desde afuera del área decretaba el 3 a 1.
Con el partido totalmente roto, solo quedaba esperar para ver cuántos goles le metería Pachanga a La Tropa. Dos apariciones de Wierzsylo (una con una genial volea) y 2 toques sutiles de Ilardo ensanchaban el marcador para finalizar el Primer Tiempo con el triunfo por 7 goles a 1.

Para la Segunda Mitad, La Tropa pareció demostrar un poco de amor propio en los primeros instantes al atacar con furia el arco defendido por Álvarez. Pero en Pachanga todos hacían lo que debían y hasta su arquero daba muestras de seguridad y respondía sin fisuras ante los ataques rivales. Y no solo eso, sino que el propio Álvarez se convertía en asistente y le entregaba a Christian Mazzara el octavo gol aurinegro.
Cinco minutos más tarde, nuevamente Mazzara aparecía con una buena definición para anotar el 9 a 1. Ilardo seguía intratable y llegaba al 5to en su cuenta personal, mientras que Pachanga arribaba a la decena de goles.
Ya sobre el final del encuentro, era otra vez Mazzara quien se anotaba en el resultado. La goleada sería cerrada por el incansable centrocampista Leandro Nahabedian tras conectar un corner lanzado por Wierzsylo.

LAS CLAVES:

Jerarquías desiguales. Tanto individual como colectivamente, la diferencia de jerarquías se hizo muy evidente con el correr de los minutos. Cuando el partido se acomodó, Pachanga sacó sus mejores armas a la luz y destruyó a su oponente sin problemas.
Poder goleador. Más allá de la buena labor en todas las líneas, Pachanga fue muy efectivo en ataque y sus jugadores ofensivos estuvieron acertados de cara al arco rival. Hasta Destéfano y Nahabedian aprovecharon la buena racha para sumar sus primeros goles en el torneo.



martes, 5 de abril de 2011

Con el pie derecho


Con un Segundo Tiempo arrollador, Pachanga superó los nervios del debut y derrotó a Artes Gráficas Rioplatenses por 4 tantos contra 1. Los goles del equipo aurinegro, que se fue al entretiempo perdiendo por 1 a 0, fueron convertidos por Wierzsylo, Sala (2) e Ilardo de penal.

Una nueva ilusión en marcha. La Pachanga comenzaba a transitar un nuevo camino y a embarcarse en el complejo desafío que le presenta el Torneo de Sport Pro, donde participan más de 70 equipos.
Quizás revisar la estadística permitía apaciguar un poco los nervios del flamante inicio de la temporada futbolística. Al repasar los últimos debúts, se tornaba imposible no esperanzarse con un comienzo ganador. Es que Pachanga jamás había caido en un partido inicial, contabilizándose dos empates y dos victorias. Está claro que si el equipo está entero y con todos sus titulares, puede vencer a cualquiera que se le presente.

A pesar de un primer tiempo de dudas e indefinición, el equipo no defraudaría y mantendría la racha vigente. Con actitud de conjunto y el buen desempeño de Wierzsylo y Sala, el aurinegro logró sacar el partido adelante y justificó holgadamente su superioridad futbolística en el marcador final.

El comienzo del encuentro, pareció encontrarlo más cómodo al equipo de AGR en el rectángulo de juego. Aprovechando que Pachanga lo esperaba atrás agazapado, los anaranjados lateralizaban el esférico y monopolizaban el control de la pelota.
Si bien no le generaba grandes problemas a Álvarez, AGR manejaba el trámite del partido con la precisión de los volantes (---) y (---). A Pachanga le costaba mucho conseguir la pelota, y cuando lo hacía, salvo algunos chispazos de Ilardo, la jugada acababa sucia y forzada.
Aún así, dentro de un Primer Tiempo apagado y con poca intensidad, serían los aurinegros quienes tendrían las chances más claras. Primero Ilardo desviaba un remate desde fuera del área, luego Pantuso erraba increíblemente lo que era un gol hecho y nuevamente Ilardo fallaba otro intento.
AGR no se quedaba atrás y en un buen avance por el costado izquierdo, (---) exigía a Álvarez quien contenía con una buena tapada.

Allá por los 20 minutos, todo hacía creer que el 0 a 0 sería el resultado que acompañaría el final de la etapa. No obstante, una jugada algo desafortunada le daría la chance a AGR de ponerse al frente en el marcador.
El arquero (---) sacó desde su valla por alto hacia la mitad de cancha, Gleizer llegó exigido al cabezazo y descolocó a toda la defensa de su equipo. Destéfano desairado y Pantuso a mitad de camino dejaron el hueco para que (---) sea llevado por delante por Nahabedian en un claro penal.
(---) no se puso nervioso y con un disparo fuerte y al medio le dio la ventaja a su equipo cerrando la primera mitad.

Si bien el resultado era algo injusto, Pachanga todavía estaba en deuda con lo que se esperaba de su juego. El equipo había demostrado muy poco de toda su capacidad y actitud que lo caracteriza.

Con la salida de Nahabedian y el posicionamiento de Wierzsylo y Gleizer por los costados, la apuesta para el segundo tiempo era clara. Presionar en ataque, mejorar el trato del balón y generarle opciones de descarga al solitario Rama Sala. Precisamente esas serían las claves para una remontada arrolladora e impresionante.

La presión en ataque y el achique de la defensa desde el minuto 1 de la Segunda Mitad, le presentó a AGR una trampa que le sería imposible sortear. Los naranjas empezaron a perder la pelota y a desesperarse siendo encerrados en su propia mitad sin poder lograr contras con precisión.
Pachanga controlaba las acciones pero carecía de la profundidad necesaria en los últimos metros. Era necesario un cimbronazo, algo que desatasque el partido para poder empezar a resolverlo con mayor tranquilidad.
Ese golpe llegaría a los 8 minutos. Sala la aguantó, tocó para Wierzsylo, quien se sacó un rival de encima y de derecha cruzó un buen tiro que dejó sin nada que hacer a (---).

Con el empate el partido se torció. AGR veía que el trámite no le era favorable y sus jugadores empezaban a perder pelotas tontas en situaciones complicadas.
A los 12, nuevamente Wierzsylo se transformó en protagonista. El volante zurdo robó un balón en la salida y cedió para Sala, quien con un gran movimiento y con su definición clásica estampó el 2 a 1 y la victoria parcial.

Con la remontada, Pachanga reculó un poco y se retrasó en el campo. AGR, herido, fue a buscar el empate como sea, desprotegiendo su defensa. Finalmente, esa ocasión preciada para igualar llegaría, pero la definición de (---) encontraba el travesaño y luego la pelota sacudía el caucho de la línea de gol.
Fue la más clara de los anaranjados, que tras fallar esa chance no solo sufrieron el 3er gol en contra, cuando Sala cabeceó a la red un saque de arco de Álvarez, sino que cayeron bajo el dominio total de su oponente.

Con el partido 3 a 1, el mejor juego de Pachanga salió a la luz. Una gran jugada entre Sala y Wierzsylo derivó en una ocasión clarísima para Girard, pero (---) impidió que el balón cruzara la línea de gol cometiendo penal por mano intencionada. Ilardo aceptó la responsabilidad y debutó en la red marcando el 4 a 1 final.

LAS CLAVES:

Presión en el Segundo Tiempo. Pachanga asumió los riesgos que debía y asfixió a su rival encerrándolo en su mitad de cancha. De esta forma, pasó a controlar las acciones del encuentro.

Sala y Wierzsylo. El buen desempeño de ambos jugadores fue determinante para destrabar un partido que parecía complicado. Ambos participaron en la creación y/o materialización de los goles del equipo.

sábado, 26 de marzo de 2011

Ese maldito tobillo



Cuando al final de la etapa inicial, Pachanga derrotaba con claridad a Bombitas por 2 a 0, el tobillo de Girard dijo basta y la falta de suplentes, obligo al aurinegro a jugar la Segunda Mitad con un hombre menos.
Con el correr de los minutos, el cansancio se hizo insuperable y la resistencia comenzo a franquear. Bombitas logró el empate e incluso pudo darlo vuelta, pero los penales parecían ser los encargados de decidir el ganador. Bombitas fue más preciso y eliminó a Pachanga del torneo. Nuevamente, el aurinegro vuelve a dejar una competición en esta misma instancia y sin ser derrotado en el tiempo regular.


lunes, 20 de diciembre de 2010

Super Bajas

Pachanga no pudo sobreponerse a las ausencias de dos de sus hombres más importantes (Girard y Sala) y terminó desperdiciando una buena chance para obtener un cruce más accesible en los 4tos de final.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Subí que te llevo

El ascenso de Pachanga no tiene límites. No conforme con haber vencido al último de los invictos, el aurinegro extendió su racha derrotando por 4 a 1 a uno de los punteros del campeonato, el equipo de los Kaiser. Una defensa firme, destellos de Ilardo y la contundencia de Sala, claves de una victoria importantísima.

Objetivo cumplido. Allá a lo lejos, alrededor de 2 meses atrás, Pachanga se sumergía en una de las travesías más complejas e intrincadas que se le conocen hasta la fecha. Arrancar en el último lugar de la tabla de posiciones, con 2 derrotas y debiendo alcanzar un 4º lugar para permanecer en el torneo. Interrogantes y más interrogantes llenaban las cabezas del plantel por esas fechas. ¿Cómo será el nivel del torneo? ¿Qué chances ciertas tendremos? ¿No será mejor no preocuparse por clasificar, e ir agarrando experiencia para un próximo torneo?.
Hoy, todas esas preguntas tienen su respuesta en la clasificación del torneo. Tras 5 victorias y 1 derrota, el cuarto lugar se viste de color aurinegro.

Sin embargo, para lograr esa ubicación, el aurinegro no la tenía nada facil. Se tenía que ver cara a cara con uno de los líderes del torneo. El equipo de Los Kaiser, que llevaba 4 victorias consecutivas y solo 1 derrota desde que había arrancado el campeonato y que se asomaba como un rival complicadísimo.
Pero Pachanga le perdería el respeto rápidamente a su oponente, y recien comenzado el encuentro -más precisamente a los 4 minutos- se pondría al frente tras una buena jugada de Ramiro Sala por el lado izquierdo. El goleador del equipo llegaba así a su gol número 15 y se ubicaba como escolta en la tabla de goleadores de todo el certamen.

El temprano cimbronazo, sacó a relucir todas las dudas de Los Kaiser, que veían como su rival estaba más enchufado y concentrado que nunca. Aún así, los blanquicelestes pudieron hacerse del dominio del balón, pero carecieron de ideas claras que lograsen superar el entramado defensivo de su contrincante. Pachanga encontró problemas para ejercer el control de la pelota, y salvo conexiones entre Sala y Wierzsylo, su mejor faceta pasó a mostrarse en la presion y la recuperación.

Pero el hecho de no lograr combinaciones precisas en ataque, no imposibilitó que el aurinegro llegase con peligro de gol. Primero, era Pantuso de cabeza quien inquietaba al arquero De Francesco, luego le tocaba a Sala, quien realizaba una maniobra impresionante y de volea le quemaba las manos al guardavallas rival. También Ilardo llegaba a posición de gol, pero De Francesco era el responsable de que el partido continuase tan solo 1 a 0.
Minutos más tarde, Ilardo tendría revancha, y tras juntarse con Sala, ingresaba por el centro del área, para concretar el segundo gol del encuentro.

Los Kaiser, que seguían sin reaccionar futbolísticamente, se encontrarían casi de casualidad con el descuento, cuando 2 minutos mas mas tarde, un remate lejano fortísimo de Aladro se le escabullía entre las manos al arquero Alejo Álvarez.
La esperanza de Los Kaiser de alcanzar el empate duraría tan poco como la injusticia que reflejaba el tanteador. Fue en la jugada posterior al descuento, cuando Gleizer aprovechó un tiro libre cercano al área, y con un derechazo al palo del arquero, sentenciaba el 3 a 1 que acompañaba el final de la primera mitad.

Los problemas que había tenido Pachanga para manejar la pelota en la primera parte, parecían desaparecer en los primeros compases de la segunda mitad.
El aurinegro se mostraba cada vez más sólido en el terreno de juego y plasmaba su superioridad por intermedio de los buenos traslados de Ilardo y la persistencia de Sala en ofensiva y de Pantuso y Girard en la parte defensiva.
El propio Equi Ilardo, sería el responsable de extender el marcador en el minuto 7 de la parte complementaria. El nº 10 anticipó un balón en la mitad de la cancha y se hizo imparable hasta el área rival donde le rompió las manos al portero De Francesco. Ilardo no detuvo su marcha y aprovechó el rebote para inflar las redes y decretar el marcador que se transformaría en el definitivo.

Con el 4 a 1 establecido, los ritmos del partido pasaron a ser totalmente dirigidos por el equipo de camiseta negra y amarilla. Los Kaiser, por el contrario, deambularon hasta el pitido final sin encontrar opciones que pudieran inquietar la valla de Álvarez.
Tan solo un disparo de Gleizer - bien defendido por De Francesco - y un tiro libre de Amoedo que rechazó Álvarez, fueron las únicas acciones de gol que llevaron algún peligro hacia los arcos.
La pelota y el terreno ya tenían dueños. Esos eran los jugadores de Pachanga, quienes conseguían una gran victoria y un fuerte empujon para encarar el último partido de la fase regular y los que seguramente seguiran en la segunda fase.


lunes, 25 de octubre de 2010

Deme Zeis


Pachanga jugó su mejor partido en lo que va del torneo y humilló por 6 a 2 al a priori complicado equipo de Demez. Los tantos del aurinegro, que continúa en carrera hacia las semifinales, fueron marcados por Ramiro Sala, Facundo Corna (ambos en 2 oportunidades), Ezequiel Ilardo y Pablo Wierzsylo.

Discutir y volver a barajar. Luego de la derrota ante Bombitas Terrier y de haber experimentado el temor inmenso que genera la posibilidad de quedar eliminados en primera fase, Pachanga necesitaba despejar sus ideas, ordenarlas y volver a dispersarlas por el terreno de juego.
Como había sucedido en el torneo anterior tras las primeras derrotas, nuevamente un parate de 15 días vuelve a ser clave para la readaptación del equipo. Es que el tiempo y la reflexión son pilares fundamentales de un equipo que para funcionar de manera óptima y lograr triunfos sólidos, debe tener muy claro lo que tiene que hacer dentro en la cancha.

El invicto y candidato Demez sería quien sufriría a un conjunto de jugadores más ilusionado y concentrado que nunca. Pachanga contaba con 50 minutos para demostrarse a sí mismo y al resto del torneo que tenía armas para disputar el pasaje hacia la próxima ronda del certamen.

En el comienzo del encuentro todo sería duda e imprecisión. Pachanga sufría el hecho de haber sido duramente castigado por las lesiones y de haber tenido que presentar un equipo improvisado. Sin embargo, con el correr de los minutos, los jugadores ingresados (Corna y San Martín) llevarían a cabo actuaciones destacables que los convertirían en figuras del encuentro.
El cambio más importante se producía en la valla, donde tras la enfermedad de Alejo Álvarez, el volante Leandro Nahabedian debió abandonar su posición de destructor para ocupar un puesto bajo los tres palos. Afortunadamente para Pachanga, Nahabedian cumpliría una sólida actuación.

Apenas la pelota empezó a rodar, los perfiles de los equipos quedaron expresados en forma clara. Pachanga proponía un juego por bajo, con algunas imprecisiones, mientras que Demez se dedicaba únicamente a enviar pelotazos a su espigado goleador Leandro Boc, quien sería controlado correctamente por San Martín.
Las primeras chances irían por el lado del aurinegro, que en un partido trabado parecía tener un poco más de calidad que su rival. Primero lo perdía Corna desde fuera del área y luego era Ruiz quien erraba un gol increible tras una jugada maradoniana de Wierzsylo.
Cuando Pachanga parecía acercarse a la apertura del tanteador, Leandro Boc aprovecharía una desconcentración del sector izquierdo de la defensa y tocaría suavemente sobre Nahabedian para poner un injusto 1 a 0 en favor de Demez.

Tras 15 minutos de juego, Pachanga necesitaba sí o sí plasmar el juego en la red, sino la clasificación sería historia. Fue entonces Ezequiel Ilardo quien asumió los galones y comenzó a administrar el juego y a repartir el balon con excelente criterio.
Con actores secundarios de lujo como Corna, San Martín y Wierzsylo, más la categoría de Sala, el aurinegro fue ahogando a su rival hasta torcer el rumbo del encuentro.
El 1 a 1 llegaría tras un zurdazo de Ilardo, luego de un buen pase de Sala, mientras que el segundo tanto, sería resultado de una jugada colectiva magnífica, en donde Ruiz con una asistencia de cabeza, le otorgaba el tanto al número 9 y goleador del equipo, Ramiro Sala.

Con la victoria parcial, Pachanga se iba al descanso más tranquilo que nunca, sabiendo que tenía el control del partido. Solo faltaba liquidar el pleito.

Al retornar al campo, tan solo 10 minutos le bastaron a Pachanga para ampliar la ventaja y sentenciar un partido en donde las diferencias se ensanchaban a cada momento. Inicialmente apareció nuevamente Sala desde dentro del área para colocar el balón cruzado y hacer imposible la estirada de Cianfoni. Minutos más tarde, Corna recibió un tiro libre de Sala y tras un buen movimiento, definió certeramente decretando el 4 a 1.
Demez nunca pareció reaccionar. Abusó del pelotazo sin sentido, a pesar de que sus resultados en la primera mitad habían sido magros. En el mediocampo, Jakobi perdió siempre ante Ruiz y la banda derecha terminó siendo una autopista para el despliegue de la figura de la cancha, Facundo Corna. El propio Corna, a los 16 minutos, se encargó de ampliar las diferencias encarando por el centro del campo y definiendo con un buen disparo ante la pasividad de la defensa rival.

Con todo sentenciado, solo quedó tiempo para el afán de protagonismo del árbitro, quien se dedicó a amonestar y maltratar a los jugadores de Pachanga, luego de livianas protestas que no merecían tal reacción. Faltando pocos minutos, Demez descontaría desde el punto del penal por intermedio de Jakobi, tras una dudosa mano cometida por Wierzsylo dentro del área.
Justamente Wierszylo, se haría cargo más tarde de definir un rápido contraataque y sellar así el definitivo 6 a 2.

Después de una gran exhibición, Pachanga está más firme que nunca. La clasificación será una realidad, siempre y cuando los 2 próximos encuentros tengan como resultado victorias aurinegras. Alcanzar las seminfinales, un objetivo que permanece en pie.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Volvio el matador


El regreso de Ramiro Sala a Pachanga fue sinónimo de goles y buen fútbol. El equipo aurinegro demostró una contundencia poco habitual y a pesar de comenzar 0-2 en el marcador, terminó derrotando abultadamente a Deportivo Munro por 7 a 4. Sala -la figura de la cancha- no solo anotó 3 tantos fundamentales, sino que se transformó en asistidor de lujo en un par de oportunidades.

Debido al malestar por las carácteristicas del torneo que había comenzado a disputarse semanas atrás, los jugadores de Pachanga decidieron reunirse de forma urgente para planificar su futuro. Tras una larga discusión, las conclusiones resultaron algo sorpresivas. El abandono del torneo y la inscripción en uno distinto de forma relámpago, tras haber disputado tan solo un partido, deben haber dejado con la boca abierta a más de uno.
Y es que, sabiéndo que a estas alturas los torneos amateurs están en pleno desarrollo, las posibilidades de inscribirse en otra competición iban a traer aparejadas obligatoriamente condiciones desfavorables.
Pero a Pachanga parece no incomodarle y hasta en algún punto le seduce y le entusiasma la chance de afrontar un reto arduo y dificil de sortear como el que le propone este nuevo torneo (Al ocupar el lugar de un equipo que renunció al torneo, el equipo arranca con 2 partidos jugados y 2 perdidos, debiendo llegar al 4to lugar al menos para clasificar - sobre 10 equipos-)
Hay quizás una especie de morbo, de un culto a lo prohibido o de una exitación en la dificultad. Como el/la que intenta levantarse a una persona casada o de novio/a o como el/la que accede a consumar el acto sexual en ambientes semi/públicos. Pachanga lo siente y lo disfruta. Sabe que la superación de la instancia traerá una satisfacción mayor, pero es consciente de que el márgen de error será absolútamente mínimo.

El primer encuentro a disputar, ofrecía unas condiciones bastante claras. Solo valía ganar. El rival, Deportivo Munro, compartía el fondo de la tabla con el reciéntemente inscripto Pachanga, por lo que una derrota para alguno de los dos, significaba despedirse del pase a semifinales.

Pero el aurinegro pareció no enterarse mucho de esto y a los 7 minutos se encontraba 2 goles abajo en el marcador. Desacoples defensivos y un error insólito del correctísimo defensor Santiago Girard, propiciaron dos chances clarísimas que Munro se encargó de concretar. Las definiciones de Sciocia y Vales fueron demasiado precisas para las estiradas del inédito portero titular Lucho Nahabedian, quien reemplazó de forma correcta a Alejo Álvarez.

El panorama era completamente negro. 2 partidos perdidos sin haberlos jugado y 2 goles abajo sin haber reaccionado.
No obstante, Pachanga, experto en superar la adversidad, se dio cuenta que el momento para despertar estaba dado y cuando Ilardo y Sala comenzaron a mover el equipo, el partido dio un vuelco total en el desarrollo y en el resultado.
Las primeras chances estuvieron en los pies de Wierszylo e Ilardo, pero ambos chocaron contra su propia ineficacia ante la porteria rival.
Al instante, el descuento se hizo presente. Ilardó tocó por bajo un tiro libre, Sala abrió para Ruiz y el nº 7 centró para que Wierzsylo empujase la bocha a la red sin oposición. Era el 1-2 y el aurinegro crecía en busca del empate.
Dos minutos más tarde, Sala daba cuenta de lo mucho que hacía sufrir a la defensa de Munro y tras recibir una asistencia de Ilardo, definía de forma magistral desde un ángulo cerradísimo.

Munro aparecía completamente diluído. El control de pelota del mediocampo pachanguero encabezado por Ruiz e Ilardo, sometía al equipo celeste a un estado de desesperación que en varias oportunidades los haría recurrir a acciones violentas blandamente sancionadas por el arbitro.

En el minuto 16, Pachanga lograba la justicia en el marcador y se ponía al frente, luego de un tiro de esquina. El envío de Ilardo al segundo palo, cayó en forma precisa en la cabeza de Sala y el número 9 asistió quirúrgicamente al capitán Pantuso, quien dentro del área chica, conectó el balón a la red rival.
Con la derrota parcial, Munro reaccionaría inmediatamente, pero un buen cabezazo Sciocia era repelido, primero por Lucho Nahabedian, luego por el palo y finalmente despejado por Girard en la línea. Un nuevo sofocón de una defensa que llamativamente redondearía una floja actuación.

Pero a pesar de los desperfectos defensivos y de sufrir los fallos del arbitro, Pachanga aparecia varios escalones encima de su rival. Sala era incontrolable, Ilardo clarificaba todo y entre Mansilla y Ruiz entregaban la bocha limpia y segura.
La magia de Sala era tal, que no solo se había encargado de hacer anotar a Pantuso, sino que más tarde le sería suficiente para marcar el segundo gol en su cuenta personal y para hacer convertir al trabajador Leandro Nahabedian. Sala a los 20 y Nahabedian a los 23, cerraban la Primera mitad y sentenciaban un partido que distaba mucho de ser aquel del minuto 10.

El 5 a 2 parcial, hacía preveer que el Segundo Tiempo estaría completamente de más. Y es que la superioridad era tan grande, que restaba solamente anotar el marcador exacto y los goleadores en la planilla. El vencedor estaba claro.
Casi instintivamente, Pachanga apagó la máquina en los segundos 25 minutos y el encuentro se hizo disputado y algo cortado.
A los 8 minutos, una grosera desconcentración de Pantuso le daba un poco de aliento a los muchachos de Dep. Munro al situarse a tan solo 2 goles del empate. Sin embargo, 5 minutos más tarde, Rama Sala se encargaba de derribar cualquier fantasma y volvía a ampliar la diferencia.
Pachanga pudo estirar la ventaja en varias oportunidades (sobre todo luego de la expulsión de Vales) pero una buena actuación del arquero Oviedo y un excesivo firuleteo de sus delanteros mantenían el tanteador tal como estaba.
Recien en el epílogo, un gol de Mansilla para los aurinegros y uno de Barone para los celestes eran los encargados de clausurar el resultado y el encuentro.

Pachanga fue pura contundencia y se supo reponer luego de un inicio desfavorable. Aún así, si quiere lograr la clasificación, deberá trabajar en defensa y volver a demostrar la solidez que siempre lo caracterizó.

lunes, 13 de septiembre de 2010

Con gusto a poco


A pesar de encontrarse dos veces arriba en el marcador, Pachanga cometió errores groseros y terminó regalando 1 punto en su debut frente a Vamos La Previa. Si bien, el equipo exhibió por momentos cosas interesantes, nunca pudo lograr la tranquilidad necesaria para definir el partido. Los tantos del encuentro, que finalizó 2 a 2, fueron marcados por Ignacio Gleizer.

Es imposible negarlo. Las primeras veces suelen ser siempre dificultosas, en todos los ámbitos de las vida en que nos desenvolvamos. En el fútbol, más allá que el objetivo de meter la pelota dentro de un arco no varíe, diversas cuestiones del propio deporte inciden en el desarrollo del partido.
Luego del encuentro del sábado, Pachanga puede dar cuenta de esto. Más allá de mostrarse superior e incluso merecedor de llevarse el partido, el aurinegro se encontró molesto. Molesto con la pelota, con las dimensiones de la cancha, con las luces, con las reglas, con el árbitro, con los arcos, etcétera. Y para un equipo que basa su supremacía en aferrarse y hacer propio cada partido y cancha donde corra un balón, cualquier novedad es veneno puro.
Pero hay poco de que alarmarse. El equipo mostró buenas credenciales y seguramente se convertirá, con el transcurrir de la competición, en uno de los máximos candidatos al título.
Los valores del equipo permanecen intactos, solo falta tiempo.

Durante los primeros compases, ambos equipos acusaron recibo de su inexperiencia en ese terreno de juego y el desorden fue el principal protagonista. La inmensa latitud del verde césped, era el primer obstáculo a sortear.
A Pachanga se lo vio un poco más firme en el comienzo. Utilizando a Wierszylo como salida y a Ilardo como creativo, el aurinegro empezó a mover el encuentro a través de dos disparos de su número 10 que se marcharon desviados.
Una vez pasados los primeros 10 minutos, Vamo la Previa empezó a equilibrar el partido, medainte la velocidad de su mediocampo que en más de una oportunidad logró superar en el manejo al terceto pachanguero integrado por Ilardo, Ruiz y Nahabedian.
Sin embargo, las aproximaciones del celeste, eran rechazadas en defensa por Pantuso o en la valla por Álvarez, quien hasta allí iba completando una sólida actuación.
Cuando Vamo La Previa parecía disputar la tenencia del balón, Pachanga daría el primer golpe en el marcador. A los 15 minutos, Wierszylo se avivó en un tiro libre intrascendente, lo jugó rápido para Ruiz, quien con un pase al centro del área habilitó a Gleizer para que anotase el primer gol del encuentro.
Con el tanto de Gleizer, el aurinegro pasó a dominar completamente el juego y a monopolizar el balón. Cuando todo hacía pensar que Pachanga dormiría las acciones y se llevaría sin inconvenientes una de sus típicas victorias convincentes y poco vistosas, un inusitado error de su portero Alejo Álvarez ponía otra vez en juego al tibio Vamo La Previa. El arquero de Pachanga creyó erróneamente que los goles anteriores a mitad de cancha eran inválidos, y dejó ingresar a su arco un débil remate del rival. Con este sorpresivo gol, ambos equipos se iban al descanso igualados.

Sabiendose superior a, un contrario veloz pero bastante fragil, Pachanga regresó al terreno de juego con la decisión necesaria para torcer el rumbo del partido.
Tan solo 4 minutos le bastaron a Gleizer para anotar su segundo gol en el partido. El oriundo de Villa Urquiza, realizó una fenomenal jugada en la que dejó desairados a varios rivales para finalizar con un certero derechazo desde fuera del área.
Nuevamente, con el tanteador a su favor, Pachanga volvía a hacerse con el desarrollo del juego. Buenas apariciones del goleador y figura de la noche, Ignacio Gleizer, eran un dolor de cabeza constante para la estructura defensiva de Vamo La Previa. Las llegadas de Ruiz también eran todo un incordio, ya que la velocidad del volante lo hacía quedar en varias oportunidades de frente al arco rival. Pero allí chocaba con su incapacidad en la concreción de las acciones.

A pesar de tener todo a su favor, Pachanga no lo definiría y entraría en un espiral de errores que lo llevarían a regalar un injusto empate.
Algunas decisiones arbitrales, el recambio constante del equipo rival, pero por sobre todo, los inocentes y groseros errores en la salida desde la defensa, fueron los puntales de un epílogo terrorífico.
Pantuso y Álvarez solucionaron providencialmente muchos de los mencionados fallos, pero poco pudieron hacer a los 23 minutos, cuando tras otra mala salida en defensa, el número 7 rival sentenciaba las acciones luego de empujar un rebote hacia la red.
Pachanga reccionó como pudo, e incluso estuvo cerca de ganarlo, pero Ilardo coronó su deslucida tarea, estrellando en la barrera un tiro libre a milímetros del área.

El empate demuestra que todavía hay mucho que mejorar, pero más que nada, hay mucho a lo que adaptarse.


jueves, 15 de julio de 2010

Des-ventaja deportiva


Pachanga no pudo pasar del cero ante A.C. Frío y terminó quedandose afuera del torneo sin haber perdido ni siquiera un partido en la fase final. El encuentro, que demostró a dos equipo sólidos pero faltos de variantes ofensivas, se caracterizó por la paridad de la lucha en la mitad de la cancha y la solidez de ambas defensas. El aurinegro estuvo más cerca de la ventaja en el primer tiempo, mientrás que el conjunto amarillo, gozó de buenas oportunidades en la segunda mitad. Con este resultado, Pachanga se despide en Cuartos de Final del torneo, realizando una gran actuación en líneas generales.


jueves, 24 de junio de 2010

Vos Cero


Pachanga mostró sus mejores atributos y se vengó de Chala Técnica, derrotándolo por 2 tantos contra 0. Daniel Bossero, figura y goleador de los de celeste, no se pudo bancar el peso del partido; fue absorbido por la marca, se peleó con sus compañeros y encima, la impotencia lo hizo irse expulsado por una patada descomunal a Ilardo.

5 a 1 con baile incluido. Ese había sido el título del partido que habían disputado Chala Técnica y Pachanga en la Primera Fase. Una batalla desigual, con dos equipos que parecían apuntar a diferentes objetivos. Un Pachanga desordenado y falto de técnica había sido aplastado por un rival que a todo lujo se había quedado, incluso, corto en el resultado. Pero el fútbol es cambiante, los equipos maduran, se estancan y hasta pueden perder vuelo si no se mantienen concentrados en su objetivos. Y aquel cachetazo, fue para Pachanga un momento clave desde donde resurgir. El momento para repensarse su futuro y encararlo de otra manera.

En los 8vos de final, el fantasma de Chala Técnica volvía a hacerse presente. Era el partido para autoevaluarse y determinar si todo lo que se había evolucionado, no era más que un mero espejismo. Si no lo hacía, el torneo estaba terminado.
El interminable Ruso Verea repite con cierta asiduidad que los partidos se definen por momentos. Pequeños pasajes de tiempo en donde las situaciones ocurridas adquieren diferentes valoraciones. Puntos clave dentro del trayecto del encuentro en donde los equipos se hacen cargo de su destino, torciéndolo a su favor o no.
Era cuestión de prevalecer en ellos o dejarle el camino allanado a Chala Técnica para que prosiguiese hasta la definición del torneo.
Y Pachanga no huyó, sino que por el contrario prevaleció. Impuso su orden, su constancia, su tenacidad y su sacrificio incansable, a través de un bloque sólido que dejó todo en cada minuto del partido. Pero por sobre toda las cosas, impuso la jerarquía, la concentración y el oportunismo de algunos de sus referentes más importantes ante cada jugada clave que marcó el desarrollo del encuentro.


El hecho de que Chala Técnica necesitase el triunfo -el empate hacía pasar a Pachanga a Cuartos de Final- comenzó a marcar el desarrollo del encuentro. A través de sus armas ofensivas más importantes, como Bossero y Rivera, los de celeste tenían el objetivo claro de derrotar a sus rivales como lo habían hecho meses atrás.
Pachanga tenía las cosas claras. Si quería pasar de fase tenía que ser precavido y no dejar fisuras en defensa. Impedir el manejo de pelota de Rivera y obstruir la capacidad goleadora de Bossero, eran lo las dos claves que podían darle el encuentro. Después, era cuestión de que Gleizer e Ilardo, consoliden su bueno momento acertando algún contraataque.

Apenas iniciado el encuentro, Chala Técnica daba muestras de su potencial. Victor Rivera picaba a espaldas de Nahabedian, pero su centro no era bien conectado por Bossero que remataba de forma incómoda e imperfecta. Lo cierto, es que era una llamada de atención de lo que podía ofrecer el rival. Pachanga empezó a actuar con un poco más de cautela y a ajustar las tuercas en el medio. Ruiz y Nahabedian se convirtieron en la pesadilla del 10 de Chala, y cada vez que Bossero fue contra Pantuso, terminó perdiendo la pelota.

Hasta los 13 minutos, en el partido no había pasado demasiado. Pachanga atacaba con poco y Chala Técnica no sabía como entrarle a los aurinegros. Sin embargo, en ese instante ocurriría una de las jugadas mas importantes del encuentro.
Bossero logró escapársele a Mansilla y ante la salida de Álvarez , definió suavemente por encima de su cuerpo. Cuando el gol era un hecho casi inminente, apareció la figura heroica de Pantuso para despejar el balon de espaldas y desde la línea del arco. Jugada fina si las hay, imposible para el árbitro determinar si el balón ingresó o no. Pero era una bocanada de aire fresco para Pachanga, una circunstancia que marcaría el partido.

Cinco minutos más tarde, la acción de Pantuso se valorizaba aún más. Ruiz cortaba en la mitad de la cancha y le dejaba a Ilardo una contra inmejorable. Dubitativo el 10, se acercaba al arco rival y desde fuera del área, clavaba el 1 a 0 en favor de Pachanga.
Chala se lamentaba por la derrota y su falta de dinamismo en ataque y el partido se iba al entretiempo.

La segunda mitad se presagiaba repleta de emociones. Chala Técnica yendo con todo a buscar el empate y Pachanga resistiendo lo que hasta ahí, era una victoria producto del esfuerzo táctico y la determinación de sus jugadores.
Desde el arranque, Ilardo quiso avisar que su equipo estaba más concentrado que nunca. En el saque inicial disparó desde el centro del campo con cierto peligro, pero el arquero Gregori respondió de forma correcta.
Chala Técnica adelantó las líneas y ubicó a Rivera del lado derecho del ataque para ver si por ese sector podía resquebrajar el muro defensivo.

Durante los primeros 15 minutos, los celestes contaron con ocasiones para empatar el resultado, sin embargo, la reacción y la capacidad de Álvarez, el arquero de Pachanga, se transformarían en un monstruo imposible de superar.
Primero un cabezazo de Román y luego, una contra de Rivera y un tiro libre de Bossero, acabaron despejados por el guardameta aurinegro, que con el correr de los minutos comenzaba a hacer méritos para transformarse en el mejor de la cancha.
A pesar del asedio rival, Pachanga no se resignó a defender y contó con contragolpes que pudieron acabar en el segundo tanto. Ilardo, quién se mostró como el arma ofensiva más importante del equipo, pudo definir el partido con un remate cruzado, pero sin embargo su disparo besó el palo del arco defendido por Gregori.

Pasados los primeros 15 minutos, el gol no llegaba para Chala Técnica y el medio y la defensa de Pachanga se convertían en insuperables. Daniel Bossero, completamente impotente ante la situación del partido, perdía la calma y a los 17 se hacía expulsar de forma infantil luego de detener una contra de Ilardo con una patada desde atrás. Como broche de su actuación, se iba insultando desmedidamente al árbitro del partido, quien había juzgado correctamente la acción.

El hombre de menos, más la sustitución de Rivera, que dejaba el partido fastidioso con su actuación, le quitaron la poca pólvora que le quedaba al equipo celeste.
Pachanga comenzó a acercarse a la definición. El primero que la tuvo en sus pies fue Wierszylo desde la izquierda, pero su remate solo terminó cerca del poste izquierdo de Gregori.
El segundo sería Ruiz. Pero el número 7 no fallaría y sellaría una formidable actuación con su primer tanto del torneo.
Con Chala Técnica volcado al ataque, Mansilla -quien sustituyo a Girard- sacó la contra velozmente y entre Ilardo y Ruiz se las ingeniaron para llegar mano a mano con Gregori. Ruiz llegó con lo justo al enfrentamiento con el arquero oponente, y el balón, luego de un rebote, apareció en sus pies y con el arco vacío, casi como si hubiera sido tocado por una varita mágica.

El segundo tanto cerró el telón del encuentro. Pudo descontar Chala Técnica tras un corner que por poco no conectó Román. Tambien pudo ampliar Pachanga, pero Ilardo, completamente fatigado, no logró concretar la jugada.
Pero lo cierto, es que las cartas estaban echadas. En un partido parejo y cerrado, Pachanga venció utilizando sus mejores armas y contó con grandes actuaciones de sus jugadores que aprovecharon los momentos de la mejor forma posible.

El aurinegro está en Cuartos y ya atemoriza a uno de los mejores equipos del torneo. A.C. Frío, es la proxima parada y el partido en el que hay que triunfar para acceder a seminfinales. Está todo por verse.




miércoles, 23 de junio de 2010

Correte que te aplastan

Cumpliendo su mejor actuación en lo que va del torneo, Pachanga atravesó sin inconvenientes la fase de 16vos de final al derrotar de forma clara y aplastante a Tiki-Raspa por 3 a 0. Los aurinegros se mostraron muy superiores ante un rival que nunca puso oposición consistente.

El encuentro estuvo signado durante los 50 minutos por una tónica similar. Pachanga controló el balón y el dominio del juego y Tiki-Raspa se dedicó a esperar que la suerte le sonría para poder sacar algo del partido. Durante los primeros 17 minutos la suerte estuvo de su favor. Pachanga había llegado una docena de veces sin poder abrir el resultado.

Sin embargo, cuando cayó el primer tanto, ya no hubo partido por jugar. La diferencia fue tan abismal, que le permitio a los aurinegros florearse el resto del juego.
El 3 a 0 suena a corto si se lo compara con el desarrollo del partido, pero lo cierto es que ni Pachanga necesitó hacer más goles ni Tiki Raspa quiso recibirlos.

El primero de los tantos fue obra de Nacho Gleizer a los 18 minutos, quien tras recibir un gran pase de Álvarez, definió de forma perfecta al primer palo.
Ya en el Segundo Tiempo, el segundo lo convirtió el goleador del equipo, Pablo Wierszylo, a los 9 minutos y luego de una gran jugada de Ilardo. Y el tercero y definitivo provino de una buena definición de Ilardo que completó una asistencia del mejor jugador de la cancha, Ignacio Gleizer.

Con esta victoria, Pachanga gana su pasaje a 8vos de final. Allí enfrentará a Chala Técnica, quizás el único rival que lo superó sin atenuantes en el total de los partidos disputados. Pachanga deberá dejar todo si quiere seguir en el Torneo.


domingo, 6 de junio de 2010

La Ilusión Intacta


Con coraje y momentos de fútbol de alto voltaje, Pachanga le mojó la oreja al líder e invicto del grupo -A.C. Frio- y le sacó un gran empate que lo despojó del puntaje ideal de la primera fase. El encuentro, que pudo haber quedado en manos de cualquiera, finalizó 2 a 2. Marcaron Sala e Ilardo.

Los playoffs ya estaban cocinados. Ningun resultado iba a modificar el 3er puesto obtenido por Pachanga ni el 1ro logrado por A.C. Frio. Sin embargo, para Pachanga este partido tenía un sabor especial. Era una medida, una forma de enterarse cual podría ser su futuro en las eliminatorias que se avecinan. Había que borrar la experiencia pasada frente al último rival de peso que habían enfrentado los aurinegros, Chala Técnica. Allí, las diferencias habían sido abismales, demostrando quizás, que Pachanga estaba un escalón por debajo de los equipos que irían a disputar el título y los ascensos.
Era un partido necesario y Pachanga no lo desaprovechó. Se mostró a sí mismo y al resto de la zona que tiene con qué pelear por los ascensos. A.C Frío lo sufrió, pensó que nadie podía quitarles el puntaje ideal hasta allí conseguido, y se encontro con un equipo enfrente más solido de lo que se imaginaban. El 2 a 2 abre las puertas a muchos análisis. Pachanga desnudó las falencias de A.C Frío y le demostró que no es imbatible. Si Pachanga se la cree puede pelear hasta las últimas instancias. El tiempo lo dirá.

El encuentro comenzó con Pachanga pensando en cualquier otra cosa menos en el rival que tenía en frente. Llegadas tarde, desorden y poco entusiasmo caracterizaban al equipo vestido de negro y amarillo. Y A.C. Frio, que por algo había ganado todos los partidos hasta allí, se lo haría pagar de inmediato.
Primero, a los 6 minutos a través del goleador Kigel. El numero 2 colocaba un buen tiro de afuera del área tras un mal despeje del arquero Álvarez, que no logró darle altura suficiente a su rechazo. Dos minutos más tarde le tocó a Cohen, quien encontró un hueco a la espalda de Wierszylo y tras gran pase de Kigel definió ante la salida de Álvarez.
A pesar de que en el terreno de juego no había habido tanta diferencia, la repentina ventaja hacía pensar que A.C. Frío se iba a llevar el partido por goleada.
Sin embargo, los goles marcaron un efecto interesante en el transcurso del partido. Pachanga se despertó y le perdió el miedo al rival, y A.C. Frío se confió creyendo que los 3 puntos los tenía en sus manos.

Con el correr de los minutos y a partir del despliegue de Sala y el buen pie de Ilardo, Pachanga comenzó a desarticular la defensa rival y a exigir al arquero Marinucci, que empezó a gestar una gran tarde tapando un primer remate del número 9. Pero Ramiro Sala fue por más. Apareció a la espalda de Díaz y definió venciendo al arquero Marinucci, sin embargo el palo le negó la conquista.
El aurinegro había cambiado su cara. La conducción de Sala, tenía además el respaldo de la defensa, que ya asentada, mostraba el liderazgo de Pantuso como su máximo estandarte.

La mejora de Pachanga no tardó en traducirse en el marcador. A los 16 minutos apareció por izquierda Ramiro Sala -el mejor de la tarde- quien, tras una buena jugada colectiva gestada por Ruiz, definió obteniendo el descuento.
Tres minutos más tarde fue nuevamente Ruiz quien condujo una maniobra peligrosa, pero esta vez el número 7 terminó en el piso tras infracción de Castillo. Como en el partido anterior frente a Toddy, la pelota parada sería clave para que Pachanga anotase.
Pero esta vez, el remate de Ilardo fue tan perfecto, que ningún arquero pudo haberlo detenido. El violento remate del número 10, inflaba las redes y soltaba la alegría de Pachanga que cerraba el Primer Tiempo siendo más que su rival y teniendo ocasiones hasta para poder irse en ventaja.

En el Segundo Tiempo, el partido se hizo más equilibrado, e incluso A.C. Frío torcería la balanza del juego a su favor en algunos pasajes. El equipo amarillo, soltó un poco a Stuernagel y a Cohen, para poder conseguir nuevas opcioes en el ataque. Hasta alli férrea marca de Pantuso y Wierszylo sobre Kigel, había dejado sin variantes al puntero del grupo.
Pachanga no pudo mantener el ritmo del final de la Primera Mitad y sintió rapidamente el desgaste. Por eso, decidio retrasarse un poco, intentando salir de contra y encontrar espacios en la defensa rival.

El partido se haría de ida y vuelta por momentos, generando ambos equipos buenas ocasiones para ponerse en ventaja.

Antes de los 10 minutos, lo tuvo A.C Frío a través de un tiro de Cohen, pero el poste frustraría la definicion de una buena jugada colectiva. Ya promediando la mitad, fue Gleizer para Pachanga quen falló un gol increible entrando por el segundo palo. Tambien la tuvo Kigel, quien se sacó de encima a Pantuso, pero chocó con la fortaleza de Álvarez. Y sobre el final, lo pudo haber definido Sala luego de un pelotazo lejano, pero Marinucci, el mejor de A.C. Frio se quedó con el 2 a 2 final.

Pachanga dió la cara y demostró que en las eliminatorias puede ganarle a cualquiera. Está todo por verse.



domingo, 30 de mayo de 2010

El tercer puesto es toddy mío


Pachanga resurgió luego de las derrotas frente a Chala Técnica y Niupi, y consiguió una importantisima victoria ante Toddy por 2 tantos contra 0. A falta de una jornada para el fin de la fase regular, el equipo aurinegro se aseguró el tercer lugar en su grupo, ya que derrotó a su inmediato perseguidor y lo dejó sin chances matemáticas de alcanzarlo. Los tantos fueron convertidos por Leandro Nahabedian y Nacho Gleizer, uno en cada tiempo.


Bendito seas Bicentenario. Bendita seas Cristina por otorgar el feriado del 24 y de esta manera, propiciar un éxodo turístico masivo que causó la suspensión de la jornada de la semana anterior. Si algo necesitaba Pachanga, para recuperarse de los dos cachetazos que había recibido hace quince días atrás, era tiempo. Tiempo para reflexionar. Tiempo para replantearse su su rol y compromiso en la competición. Tiempo para asimilar que la derrota podía ser una posibilidad y que el equipo no era invencible. Y tiempo para aunar fuerzas en vistas de lo que se supone que será el verdadero torneo, las eliminatorias directas.
Pachanga tenía el partido ideal para demostrar si todavía estaba con vida. Se jugaba el tercer lugar del grupo ante Toddy, que había aprovechado los dos reveses y se había acercado a solo dos puntos. Una prueba de fuego más que nuevamente sería superada con coraje y valentía.

Con la importante baja de Girard por una lesión muscular, Pachanga arrancaba el partido con una formación algo experimental. Wierszylo se instalaba como defensor por la izquierda y retornaban los nombres de Ramiro Sala e Ignacio Gleizer que solo habían disputado un partido.

En los primeros minutos, Toddy pareció verse indefenso y aturdido ante un Pachanga que salió a conseguir la victoria como sea. Antes de los 5 minutos, Sala ya había tenido dos chances netas de convertir el primer tanto, pero primero el palo y luego la buena respuesta de Guido Rossi, el portero del equipo amarillo, se habían encargado ahogarle el grito de gol.

De a poco el partido comenzó a nivelarse. La velocidad de Turdera, empezó a ser un dolor de cabeza para el inexperto Wierszylo generándole algunas complicaciones. Sin embargo, con el correr del partido, el zurdo de Pachanga se iría asentándose en la posición y terminaría redondeando una muy buena actuación.

Cuando el encuentro se había emparejado futbolísticamente, Pachanga desnivelaría el resultado a los 12 minutos. A la salida de un corner, Sala centró el balón por bajo al medio del área, y Leandro Nahabedián apareció como una gacela, para poner con un derechazo cruzado, el primer gol del partido.

Luego del gol, Toddy presionó un poco más sobre su rival. La primer ocasión vendría tras un tiro libre a centímetros del área, luego de que el arquero Alejo Álvarez se viese en la obligación de cometerle infracción al número 23, Gonzalo Turdera. El mismo Turdera, remató la pelota parada y sacudió el travesaño de manera brutal.
Sería prácticamente la única posibilidad de gol neta de Toddy en la primera mitad. El resto se trataría solamente de disparos desviados o bien contenidos por Álvarez.

Si bien no logró plasmarlo en el marcador, Pachanga se encargó de dominar el balón en los primeros 25 minutos a través de la riqueza técnica de Sala e Ilardo. El propio Equi sumado a Lucas Ruiz, contaron con chances de ampliar la ventaja, pero la imprecisión o la buena performance del arquero Rossi lo hicieron imposible.

La derrota parcial, dejaba a Toddy resignado a su cuarto lugar sin posibilidad alguna de superar a Pachanga. Por dicha razón, el conjunto vestido de amarillo salió a comerse a su oponente en la segunda mitad.
Con un planteo nétamente ofensivo, Toddy asfixiaría a Pachanga durante los 15 minutos iniciales de la etapa, generando peligrosas chances que bien pudieron haber acabado en el empate transitorio.
El número 8, Nicolás Dillenberger, se transformó en el eje del mediocampo, manejando una y otra vez las jugadas en ataque de su equipo. El ingreso de Gabe, también fue de ayuda para la levantada de Toddy, otorgándole más precisión y habilidad al ataque.
La más clara para los de amarillo la tendría Foussats a los 9 minutos, luego de una gran jugada en equipo que desarticuló todo el entramado defensivo de Pachanga. Sin embargo, el número 9 erraría un gol increíble y se perdería la posibilidad de igualar el tanteador.
Minutos más tarde, los propios Foussats y Dillenberg lanzarían remates desde fuera del área que pasarían a centiímetros de la valla defendida por Álvarez.

Durante ese vendaval, Pachanga perdería el juego ordenado por bajo y se dedicaría solamente a enviarle pelotazos desde cualquier dirección a Sala e Ilardo. Dos de ellos serían capitalizados por el número 9, no obstante la gran respuesta del arquero Rossi impediría que se amplíe la ventaja.

Con la seguridad de Álvarez, más el coraje de Pantuso, Wierszylo y Ruiz, Pachanga lograría mantener el resultado a flote durante esos sufridos primeros 15 minutos del Segundo Tiempo.
A partir de allí, el cansancio pareció rendir a Toddy que no volvió a inquietar a la defensa de los aurinegros. Era solo cuestión de tiempo que Pachanga definiera el partido de contra ataque.

A los 22 minutos, un tiro libre bien ejecutado por Ilardo provocaba una gran tapada de Rossi y en el rebote Nacho Gleizer convertía el segundo y determinante gol del encuentro.

Toddy fue como pudo a buscar el descuento, pero se encontró en repetidas ocasiones con una sólida fortaleza defensiva encabezada por el capitán Pantuso y secundada por Pablo Wierszylo.
El 2 a 0 no se movería y Pachanga obtendría su séptima victoria y el tercer lugar en su grupo.
Las eliminatorias ya son una realidad y el equipo debera prepararse para ellas.