
Pachanga mostró sus mejores atributos y se vengó de Chala Técnica, derrotándolo por 2 tantos contra 0. Daniel Bossero, figura y goleador de los de celeste, no se pudo bancar el peso del partido; fue absorbido por la marca, se peleó con sus compañeros y encima, la impotencia lo hizo irse expulsado por una patada descomunal a Ilardo.
5 a 1 con baile incluido. Ese había sido el título del partido que habían disputado Chala Técnica y Pachanga en la Primera Fase. Una batalla desigual, con dos equipos que parecían apuntar a diferentes objetivos. Un Pachanga desordenado y falto de técnica había sido aplastado por un rival que a todo lujo se había quedado, incluso, corto en el resultado. Pero el fútbol es cambiante, los equipos maduran, se estancan y hasta pueden perder vuelo si no se mantienen concentrados en su objetivos. Y aquel cachetazo, fue para Pachanga un momento clave desde donde resurgir. El momento para repensarse su futuro y encararlo de otra manera.
En los 8vos de final, el fantasma de Chala Técnica volvía a hacerse presente. Era el partido para autoevaluarse y determinar si todo lo que se había evolucionado, no era más que un mero espejismo. Si no lo hacía, el torneo estaba terminado.
En los 8vos de final, el fantasma de Chala Técnica volvía a hacerse presente. Era el partido para autoevaluarse y determinar si todo lo que se había evolucionado, no era más que un mero espejismo. Si no lo hacía, el torneo estaba terminado.
El interminable Ruso Verea repite con cierta asiduidad que los partidos se definen por momentos. Pequeños pasajes de tiempo en donde las situaciones ocurridas adquieren diferentes valoraciones. Puntos clave dentro del trayecto del encuentro en donde los equipos se hacen cargo de su destino, torciéndolo a su favor o no.
Era cuestión de prevalecer en ellos o dejarle el camino allanado a Chala Técnica para que prosiguiese hasta la definición del torneo.
Era cuestión de prevalecer en ellos o dejarle el camino allanado a Chala Técnica para que prosiguiese hasta la definición del torneo.
Y Pachanga no huyó, sino que por el contrario prevaleció. Impuso su orden, su constancia, su tenacidad y su sacrificio incansable, a través de un bloque sólido que dejó todo en cada minuto del partido. Pero por sobre toda las cosas, impuso la jerarquía, la concentración y el oportunismo de algunos de sus referentes más importantes ante cada jugada clave que marcó el desarrollo del encuentro.
El hecho de que Chala Técnica necesitase el triunfo -el empate hacía pasar a Pachanga a Cuartos de Final- comenzó a marcar el desarrollo del encuentro. A través de sus armas ofensivas más importantes, como Bossero y Rivera, los de celeste tenían el objetivo claro de derrotar a sus rivales como lo habían hecho meses atrás.
Pachanga tenía las cosas claras. Si quería pasar de fase tenía que ser precavido y no dejar fisuras en defensa. Impedir el manejo de pelota de Rivera y obstruir la capacidad goleadora de Bossero, eran lo las dos claves que podían darle el encuentro. Después, era cuestión de que Gleizer e Ilardo, consoliden su bueno momento acertando algún contraataque.
Apenas iniciado el encuentro, Chala Técnica daba muestras de su potencial. Victor Rivera picaba a espaldas de Nahabedian, pero su centro no era bien conectado por Bossero que remataba de forma incómoda e imperfecta. Lo cierto, es que era una llamada de atención de lo que podía ofrecer el rival. Pachanga empezó a actuar con un poco más de cautela y a ajustar las tuercas en el medio. Ruiz y Nahabedian se convirtieron en la pesadilla del 10 de Chala, y cada vez que Bossero fue contra Pantuso, terminó perdiendo la pelota.
Hasta los 13 minutos, en el partido no había pasado demasiado. Pachanga atacaba con poco y Chala Técnica no sabía como entrarle a los aurinegros. Sin embargo, en ese instante ocurriría una de las jugadas mas importantes del encuentro.
Bossero logró escapársele a Mansilla y ante la salida de Álvarez , definió suavemente por encima de su cuerpo. Cuando el gol era un hecho casi inminente, apareció la figura heroica de Pantuso para despejar el balon de espaldas y desde la línea del arco. Jugada fina si las hay, imposible para el árbitro determinar si el balón ingresó o no. Pero era una bocanada de aire fresco para Pachanga, una circunstancia que marcaría el partido.
Cinco minutos más tarde, la acción de Pantuso se valorizaba aún más. Ruiz cortaba en la mitad de la cancha y le dejaba a Ilardo una contra inmejorable. Dubitativo el 10, se acercaba al arco rival y desde fuera del área, clavaba el 1 a 0 en favor de Pachanga.
Chala se lamentaba por la derrota y su falta de dinamismo en ataque y el partido se iba al entretiempo.
La segunda mitad se presagiaba repleta de emociones. Chala Técnica yendo con todo a buscar el empate y Pachanga resistiendo lo que hasta ahí, era una victoria producto del esfuerzo táctico y la determinación de sus jugadores.
Desde el arranque, Ilardo quiso avisar que su equipo estaba más concentrado que nunca. En el saque inicial disparó desde el centro del campo con cierto peligro, pero el arquero Gregori respondió de forma correcta.
Chala Técnica adelantó las líneas y ubicó a Rivera del lado derecho del ataque para ver si por ese sector podía resquebrajar el muro defensivo.
Durante los primeros 15 minutos, los celestes contaron con ocasiones para empatar el resultado, sin embargo, la reacción y la capacidad de Álvarez, el arquero de Pachanga, se transformarían en un monstruo imposible de superar.
Primero un cabezazo de Román y luego, una contra de Rivera y un tiro libre de Bossero, acabaron despejados por el guardameta aurinegro, que con el correr de los minutos comenzaba a hacer méritos para transformarse en el mejor de la cancha.
A pesar del asedio rival, Pachanga no se resignó a defender y contó con contragolpes que pudieron acabar en el segundo tanto. Ilardo, quién se mostró como el arma ofensiva más importante del equipo, pudo definir el partido con un remate cruzado, pero sin embargo su disparo besó el palo del arco defendido por Gregori.
Pasados los primeros 15 minutos, el gol no llegaba para Chala Técnica y el medio y la defensa de Pachanga se convertían en insuperables. Daniel Bossero, completamente impotente ante la situación del partido, perdía la calma y a los 17 se hacía expulsar de forma infantil luego de detener una contra de Ilardo con una patada desde atrás. Como broche de su actuación, se iba insultando desmedidamente al árbitro del partido, quien había juzgado correctamente la acción.
El hombre de menos, más la sustitución de Rivera, que dejaba el partido fastidioso con su actuación, le quitaron la poca pólvora que le quedaba al equipo celeste.
Pachanga comenzó a acercarse a la definición. El primero que la tuvo en sus pies fue Wierszylo desde la izquierda, pero su remate solo terminó cerca del poste izquierdo de Gregori.
El segundo sería Ruiz. Pero el número 7 no fallaría y sellaría una formidable actuación con su primer tanto del torneo.
Con Chala Técnica volcado al ataque, Mansilla -quien sustituyo a Girard- sacó la contra velozmente y entre Ilardo y Ruiz se las ingeniaron para llegar mano a mano con Gregori. Ruiz llegó con lo justo al enfrentamiento con el arquero oponente, y el balón, luego de un rebote, apareció en sus pies y con el arco vacío, casi como si hubiera sido tocado por una varita mágica.
El segundo tanto cerró el telón del encuentro. Pudo descontar Chala Técnica tras un corner que por poco no conectó Román. Tambien pudo ampliar Pachanga, pero Ilardo, completamente fatigado, no logró concretar la jugada.
Pero lo cierto, es que las cartas estaban echadas. En un partido parejo y cerrado, Pachanga venció utilizando sus mejores armas y contó con grandes actuaciones de sus jugadores que aprovecharon los momentos de la mejor forma posible.
El aurinegro está en Cuartos y ya atemoriza a uno de los mejores equipos del torneo. A.C. Frío, es la proxima parada y el partido en el que hay que triunfar para acceder a seminfinales. Está todo por verse.
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