domingo, 30 de mayo de 2010

El tercer puesto es toddy mío


Pachanga resurgió luego de las derrotas frente a Chala Técnica y Niupi, y consiguió una importantisima victoria ante Toddy por 2 tantos contra 0. A falta de una jornada para el fin de la fase regular, el equipo aurinegro se aseguró el tercer lugar en su grupo, ya que derrotó a su inmediato perseguidor y lo dejó sin chances matemáticas de alcanzarlo. Los tantos fueron convertidos por Leandro Nahabedian y Nacho Gleizer, uno en cada tiempo.


Bendito seas Bicentenario. Bendita seas Cristina por otorgar el feriado del 24 y de esta manera, propiciar un éxodo turístico masivo que causó la suspensión de la jornada de la semana anterior. Si algo necesitaba Pachanga, para recuperarse de los dos cachetazos que había recibido hace quince días atrás, era tiempo. Tiempo para reflexionar. Tiempo para replantearse su su rol y compromiso en la competición. Tiempo para asimilar que la derrota podía ser una posibilidad y que el equipo no era invencible. Y tiempo para aunar fuerzas en vistas de lo que se supone que será el verdadero torneo, las eliminatorias directas.
Pachanga tenía el partido ideal para demostrar si todavía estaba con vida. Se jugaba el tercer lugar del grupo ante Toddy, que había aprovechado los dos reveses y se había acercado a solo dos puntos. Una prueba de fuego más que nuevamente sería superada con coraje y valentía.

Con la importante baja de Girard por una lesión muscular, Pachanga arrancaba el partido con una formación algo experimental. Wierszylo se instalaba como defensor por la izquierda y retornaban los nombres de Ramiro Sala e Ignacio Gleizer que solo habían disputado un partido.

En los primeros minutos, Toddy pareció verse indefenso y aturdido ante un Pachanga que salió a conseguir la victoria como sea. Antes de los 5 minutos, Sala ya había tenido dos chances netas de convertir el primer tanto, pero primero el palo y luego la buena respuesta de Guido Rossi, el portero del equipo amarillo, se habían encargado ahogarle el grito de gol.

De a poco el partido comenzó a nivelarse. La velocidad de Turdera, empezó a ser un dolor de cabeza para el inexperto Wierszylo generándole algunas complicaciones. Sin embargo, con el correr del partido, el zurdo de Pachanga se iría asentándose en la posición y terminaría redondeando una muy buena actuación.

Cuando el encuentro se había emparejado futbolísticamente, Pachanga desnivelaría el resultado a los 12 minutos. A la salida de un corner, Sala centró el balón por bajo al medio del área, y Leandro Nahabedián apareció como una gacela, para poner con un derechazo cruzado, el primer gol del partido.

Luego del gol, Toddy presionó un poco más sobre su rival. La primer ocasión vendría tras un tiro libre a centímetros del área, luego de que el arquero Alejo Álvarez se viese en la obligación de cometerle infracción al número 23, Gonzalo Turdera. El mismo Turdera, remató la pelota parada y sacudió el travesaño de manera brutal.
Sería prácticamente la única posibilidad de gol neta de Toddy en la primera mitad. El resto se trataría solamente de disparos desviados o bien contenidos por Álvarez.

Si bien no logró plasmarlo en el marcador, Pachanga se encargó de dominar el balón en los primeros 25 minutos a través de la riqueza técnica de Sala e Ilardo. El propio Equi sumado a Lucas Ruiz, contaron con chances de ampliar la ventaja, pero la imprecisión o la buena performance del arquero Rossi lo hicieron imposible.

La derrota parcial, dejaba a Toddy resignado a su cuarto lugar sin posibilidad alguna de superar a Pachanga. Por dicha razón, el conjunto vestido de amarillo salió a comerse a su oponente en la segunda mitad.
Con un planteo nétamente ofensivo, Toddy asfixiaría a Pachanga durante los 15 minutos iniciales de la etapa, generando peligrosas chances que bien pudieron haber acabado en el empate transitorio.
El número 8, Nicolás Dillenberger, se transformó en el eje del mediocampo, manejando una y otra vez las jugadas en ataque de su equipo. El ingreso de Gabe, también fue de ayuda para la levantada de Toddy, otorgándole más precisión y habilidad al ataque.
La más clara para los de amarillo la tendría Foussats a los 9 minutos, luego de una gran jugada en equipo que desarticuló todo el entramado defensivo de Pachanga. Sin embargo, el número 9 erraría un gol increíble y se perdería la posibilidad de igualar el tanteador.
Minutos más tarde, los propios Foussats y Dillenberg lanzarían remates desde fuera del área que pasarían a centiímetros de la valla defendida por Álvarez.

Durante ese vendaval, Pachanga perdería el juego ordenado por bajo y se dedicaría solamente a enviarle pelotazos desde cualquier dirección a Sala e Ilardo. Dos de ellos serían capitalizados por el número 9, no obstante la gran respuesta del arquero Rossi impediría que se amplíe la ventaja.

Con la seguridad de Álvarez, más el coraje de Pantuso, Wierszylo y Ruiz, Pachanga lograría mantener el resultado a flote durante esos sufridos primeros 15 minutos del Segundo Tiempo.
A partir de allí, el cansancio pareció rendir a Toddy que no volvió a inquietar a la defensa de los aurinegros. Era solo cuestión de tiempo que Pachanga definiera el partido de contra ataque.

A los 22 minutos, un tiro libre bien ejecutado por Ilardo provocaba una gran tapada de Rossi y en el rebote Nacho Gleizer convertía el segundo y determinante gol del encuentro.

Toddy fue como pudo a buscar el descuento, pero se encontró en repetidas ocasiones con una sólida fortaleza defensiva encabezada por el capitán Pantuso y secundada por Pablo Wierszylo.
El 2 a 0 no se movería y Pachanga obtendría su séptima victoria y el tercer lugar en su grupo.
Las eliminatorias ya son una realidad y el equipo debera prepararse para ellas.




viernes, 14 de mayo de 2010

La Rama te mueve


Con un bonito tanto de Ramiro Sala, Pachanga derrotó 1 a 0 a La Puntita y se afirma en la zona alta del Grupo 2 de la Liguila. Con esta victoria, los aurinegros llevan 6 victorias sobre 6 encuentros disputados y se mantienen con serias chances de alcanzar la punta de la divisional. Para esto, deberán vencer el próximo sábado a Niupi, recuperando un partido postergado anteriormente.

Afirma el "Charlyn" en su edición semanal (publicación oficial del torneo): "El real peligro se llama La Pachanga, el otro invicto, aunque en su presentación más floja del certamen, apenas superó con lo justo al irregular La Puntita por 1 a 0".
Nada más alejado de la realidad. Se desconocen las fuentes que proveyeron tales datos al editor, pero se reconoce que las mismas han aportado informaciones erróneas.
Dejando un poco de lado el tono despectivo de la frase en general, hay dos equivocaciones profundas. Por un lado, La Pachanga no exhibió su presentación más floja del certamen, sino que sacó adelante un partido complejo con solidez y tranquilidad, anulando completamente a su rival
Y por el otro, el andar de La Puntita distaba muchísimo de ser irregular. El conjunto blanquinegro, no solo había perdido un solo partido en todo el certamen, sino que llevaba 5 partidos invicto con 3 victorias consecutivas.

Desde los primeros instantes La Puntita salió a pelearle el partido a Pachanga, a complicarselo, a enturbiarselo en el medio, a no dejar que se construyan los circuitos de juego del equipo aurinegro. Con un solo delantero y un mediocampo y defensa superpobladas, los circunstancialmente albirojos, resignaron cualquier posibilidad de un ataque masivo y ordenado, centrándose en entorpecer los movimientos del rival.
Pachanga, fiel a sus convicciones futbolísticas, adoptó el rol de protagonista que la tabla de posiciones le indica y salió desde el inicio a buscar el partido.
A pesar de sufrir 2 ausencias de peso como el arquero Álvarez y el creativo Todesco, Pachanga no mermó su rendimiento, sino que lo mantuvo gracias a buenas actuaciones de los reemplazantes. Al guardavallas suplente, Luciano Nahabedian, se lo vio confiado y seguro otorgando tranquilidad a la defensa, mas allá de no sufrir embates directos del rival.
Al sustituto de Todesco, Ramiro Sala, se lo vio comprometido con el equipo a pesar de sus lesiones, aportando una gran cuota de calidad que fue fundamental para el triunfo final.

A partir de las combinaciones de Ilardo y Sala, Pachanga controló de principio a fin los primeros 25 minutos. Fue cuestión de tiempo, que el equipo aurinegro se pusiese al frente del resultado. Hasta los 18 minutos, Pachanga había hecho todo lo necesario para convertir el primer tanto, pero sin embargo, la imprecisión en los instantes finales había negado esta posibilidad.
A los 19 minutos, y luego de una enorme jugada en equipo, era Ramiro Sala, quien lograba romper el cerco defensivo impuesto por La Puntita, anotando el primer tanto del encuentro.
Desde Pantuso, pasando por Girard y Ruiz, la pelota fue circulando hasta caer en los pies del Equi Ilardo, quien gestó junto a Sala, la gran maniobra que desembocó en la apertura del resultado.

Recién en el minuto final de la Primera Mitad, La Puntita pudo acercarse al arco de Lucho Nahabedian. Tras un corner mal ejecutado, Pachanga quedó mal parado para el contraataque y Fakiel se escapó para enfrentar a Nahabedian. No obstante, su definición fue tan defectuosa, que sería un delito considerarla como una oportunidad seria de gol.

Para intentar revertir el resultado desfavorable, La Puntita decidió para el Segundo Tiempo sustituir a su arquero por su delantero. Fakiel pasó a defender los tres palos y Janover se ubicó como único punta.
Esta sustitución dotó al equipo de mayor peso en ataque y generó algunas dudas en la defensa de Pachanga, sin embargo, la soledad del propio Janover y su falta de atributos técnicos, diluirían cualquier ocasión de peligro.

Con Lucas Ruiz más adelantado, Pachanga optó por salir a definir el partido, ya que la diferencia de un gol, representaba un peligro innecesario ante un rival inferior.
A los 10, tras un buen pase de Leandro Nahabedián, Ilardo tenía la posibilidad de acabar con la cuestión ante el arquero recientemente ingresado, Nicolás Fakiel. Pero el número 10, fallaba un gol increíble y dejaba el marcador en un humilde 1 a 0.
Entre Sala e Ilardo se las ingeniaban para aguantarla arriba, pero no lograban capitalizar las pintorescas combinaciones que realizaban.
Y como en tantos otros partidos, Pachanga volvía a enmarañarse en con continúos fouls y pelotas paradas en contra de su valla. A los 12, casi Cabaña anota lo que podía haber sido un gol antológico desde varios metros afuera del área, pero su remate, para tranquilidad del portero de Pachanga, se fue apenas desviado.

Los minutos fueron transcurriendo y ninguno de los dos equipos lograba lo que quería. Ni Pachanga lo liquidaba, ni La Puntita lo igualaba.
De a poco, la figura de Girard comenzó a agigantarse en la defensa del aurinegro, posibilitando una solidez y un control total de la seguridad de su equipo, más allá de alguna corrida del dinámico Janover. También Sala siguió contribuyendo para aguantar el balón en campo contrario, hasta a veces bajando pelotazos que provenían de una distancia y altura siderales.

Finalmente, el 1 a 0 terminó siendo inamovible e inmodificable. Con la rigidez táctica de siempre, Pachanga enarboló su 6ta victoria al hilo. Nunca mejor momento para enfrentarse el sábado siguiente a uno de los rivales más complejos del grupo, Chala Técnica.