jueves, 22 de abril de 2010

Fue como una ráfaga de gol...


Tan solo 13 minutos le bastaron a Pachanga para dar vuelta un partido que hasta el Segundo Tiempo lo encontraba abajo en el marcador por un gol a cero. Superando una dura prueba de caracter, el equipo aurinegro -con goles de Todesco, Wierszylo e Ilardo- torció el resultado en su favor y se impuso a Pela por 3 tantos contra 2.

Cuatro jugados, cuatro ganados, más claro echarle agua. Partido a partido, Pachanga sigue justificando por qué es líder de su grupo junto a otros dos equipos (A.C. Frio y Chala Tecnica) y por qué venció en todos los encuentros que disputó.
Que suele sufir en casi todos lo partidos que juega, no lo vamos a negar, con solo ver los tanteadores de las victorias conseguidas es un dato que sale a relucir. Pero que siempre encuentra un plus de caracter y de convicción para sostener los resultados o para ir a buscar los goles y conseguirlos, es otra propiedad irrefutable de estos ocho gladiadores.

Si quedaban preguntas sin responder, acerca del juego y la actitud de Pachanga, es posible que en el encuentro frente a Pela se hayan respondido la mayoría. Hasta la fecha, los de negro habían arrancado ganando en cada una de sus disputas y habian dedicado el resto del tiempo de los partidos a sostener los resultados conseguidos. Sin embargo, el interrogante quedaba abierto: ¿Cómo respondería Pachanga ante una desventaja inicial en el marcador?.

La pregunta se haría efectiva en la praxis allá por los 17 minutos del Primer Tiempo cuando tras un lateral, Tomas Fuchs -el número 10 de Pela- clavaba un fuerte derechazo cruzado desde fuera del área, que dejaba estático y sin respuesta a Alejo Alvarez.
Hasta ese momento, ninguno de los dos equipos había hecho los suficientes méritos para ir ganando el partido. El encuentro había sido trabado e impreciso sin muchas ocasiones de gol, y con buenas actuaciones por parte de las defensas de ambos conjuntos.
En el terreno de los merecimientos, tal vez Pachanga era quien merecia ponerse al frente en el marcador, pero sin embargo, Wierszylo no había podido transformar en gol las dos ocasiones con las que había contado.

Luego del gol de Fuchs, el encuentro fue transcurriendo sin pena ni gloria hasta el cierre de los primeros 25 minutos. El estar en desventaja, había dejado a Pachanga un poco aturdido y sin respuestas futbolísticas. Ni Todesco ni Ilardo -los habituales volantes creativos del equipo-encontraban los caminos para desplegar su fútbol y hacer jugar al resto de sus compañeros.

El Segundo Tiempo representaba una gran incógnita. Resultaba interesante ver cuál sería la respuesta de Pachanga y cuál sería la estrategia de Pela para defender el triunfo momentáneo.

En solo 13 minutos, esa incógnita quedó develada. Con LucasRuiz de volante central, Todesco de delantero y Wierszylo de mediocampista izquierdo, Pachanga se transformó en un tromba futbolística y arrolló a su rival.
Apenas comenzada la Segunda Parte, fue Todesco quien con un tiro libre fuerte al medio, se aprovecho de la floja reacción de Fischer y decretó el empate en un tanto.
A los 8 minutos le tocó el turno a Pablo Wierszylo -el mejor de la cancha- quien generó una gran pared con Lucas Ruiz y definió de manera potente inflando las redes del indefenso Sebastian Fischer.
Con el resultado en contra Pela decayó enormemente en su juego y comenzó a ser víctima de la movilidad de Wierszylo y de la precisión de Ruiz, que se habían hecho dueños del mediocampo.
Cumplidos los 13 minutos, era Nahabedian quien aparecía en escena para entregarle un buen balón a Ilardo y dejarlo cara a cara frente al arquero rival. El Equi busco gambetear al guardavallas, pero terminó enredándose y casi perdiendo el balón, sin embargo apareció un defensa de Pela para despejar la pelota contra su arco y generar que Senuy, tenga que tocar el balón con la malo para impedir el tercer gol. El defensor era correctamente expulsado y Pachanga tenía la posibilidad desde el punto del penal para ampliar su ventaja. Ilardo no se ponía nervioso y con un remate por bajo ponía el resultado 3 a 1.

Con la victoria un poco más abultada, Pachanga bajó un poco el ritmo del partido y comenzó a recibir respuestas de su rival. La infinita cantidad de pelotazos enviados por Pela, empezaba a complicar a la defensa de Pachanga, en especial al capitán Pantuso quien cometía repetidos fouls -muchos de ellos erróneamente cobrados- y otorgaba tiro libres con riesgo para el arco de Álvarez. Precisamente de una de esas pelotas paradas llegaría el descuento de Pela. A los 17 minutos, Fuchs tocó inteligentemente el balón hacia Cachafeiro, y este con un buen remate de derecha, colocó el esférico lejos del guardamenta aurinegro.

El descuento logró que se ensuciara el partido, tal como en los primeros mintuos de la mitad inicial. El tramo final se hizo desprolijo y peleado y ninguno de los dos equipos logró monopolizar el balón. Pudo definirlo Pachanga, tras un remate de Todesco, pero también pudo empatarlo Pela en el minuto 25, cuando Rodriguez regaló una volea a las manos de Álvarez.
Hubiese sido injusto si lo empataba Pela, debido a que solo habia contado con tres ocasiones en todo el partido.
Como de costumbre, Pachanga lo terminó sufriendo, pero aún así se llevó nuevamente los tres puntos.


viernes, 16 de abril de 2010

Que no se corte...


Tercera victoria consecutiva de Pachanga que se afirma entre los líderes del Grupo 2 de la Liguilla. El equipo aurinegro mostró dos facetas bien marcadas: una de buen juego durante la primera mitad y una de cierto desconcierto y fragilidad en los segundos 25 minutos. Aún así , lo hecho en el primer tiempo fue suficiente para vencer por 3 a 1 a La Pera. Marcaron Girard, Wierszylo y Nahabedian.

Paradójico tal vez, pero no hay dudas de que los vaivenes del rendimiento de Pachanga en el encuentro del jueves fueron algo insólitos. Pero lo paradojal viene por el lado de que llamativamente, el equipo disputo sus mejores 25 minutos del torneo (los primeros) y a la vez sus peores 25 minutos (los segundos). ¿Cansancio? ¿Exceso de confianza? ¿Progreso del rival?. Quizá un poco de todo. Atribuir el bajón de rendimiento a una sola causa sería arriesgado asi que probablemente no sean excluyentes. Aún con bajón incluido, Pachanga tuvo pocos inconvenientes para llevarse los tres puntos, ya que disputo una gran primera mitad en donde sentenció casi de manera definitiva el desarrollo del encuentro.

Desde el arranque del partido Pachanga salió de manera decidida en búsqueda de los tres puntos que lo mantuviesen en la punta de su grupo. Ordenados y prolijos, los de negro eran la contracara de su rival que en los primeros minutos no hacía pie sobre el terreno de juego.
Un Ilardo más activo que nunca acompañado por la dinámica de Nacho Gleizer, eran los motores de un equipo que de a poco comenzaba a presionar a su oponente contra su arco. A los 4 minutos, Ilardo tenía la posibilidad de abrir el marcador, pero su derechazo chocaba contra la gran respuesta de Sebastián Navedo, el arquero del conjunto de La Pera.
Pasarían solo 3 minutos para que Pachanga pudiese quebrar el cero que prevalecía en el partido. Un corner enviado por Gleizer por bajo, era mal despejado por la defensa de La Pera y Santiago Girard, que volvía tras una lesión, encontraba el balón en el área y con un fuerte disparo, inflaba las redes rivales.
La ráfaga futbolística de Pachanga parecía incesante y tan solo 1 minuto más tarde, Wierszylo se escapaba de la marca contraria y tras un gran eslalon, era barrido en su ingreso al área. Erróneamente, el arbitro del encuentro no cobraba un clarísimo penal, pero si le otorgaba un tiro libre en la puerta del área a los aurinegros. El ejecutante habitual, Equi Ilardo, estrellaba su remate en la barrera, pero en el rebote aparecía el goleador habitual del equipo, Pablo Wierszylo, para concretar el 2 a 0.
Los de naranja, lejos de reaccionar, seguían perdidos en el terreno de juego y eran maniatados por el dominio de su oponente. Además, cualquier atisbo ofensivo terminaba en los pies de los defensores de Pachanga que estaban realizando una gran presentación.
Con el resultado a su favor, Pachanga manejó el resto del primer tiempo a su antojo y con el correr de los minutos fue transformando en figura a Sebastián Navedo.
El arquero de La Pera tuvo que revolcarse repetidas veces para despejar apariciones de Wierszylo y Nahabedian y se transformó en el principal responsable de que la diferencia no fuese más amplia.
Cuando el Primer Tiempo moría, Girard comandaba una gran jugada desde el fondo y con sombrero de taco incluido, desperdiciaba en el final de la maniobra, lo que hubiese sido quizas uno de los mejores goles del torneo.

La diferencia plasmada en la Primera Mitad en favor de Pachanga (más futbolística que en el marcador) hacían pensar a más de uno que los segundos 25 minutos estarían de más.
Sin embargo, los muchachos de La Pera se encargarían de demostrar lo contrario.

Desde el primer minuto, el conjunto naranja salió con otra actitud a disputar el partido. Dispuestos a tomar la mitad de la cancha y a no dar pelota por perdida, de a poco fueron empezando a hacerse de los rebotes y de las pelotas divididas. Su objetivo, no residía en buscar el descuento a partir del toque por bajo, sino que decidían apostar al pelotazo al área.
La floja actuación del arbitro y su extrema sensibilidad ante los roces que protagonizaban los jugadores de Pachanga, transformaban cada jugada en una infracción en favor de La Pera, que aprovechaba para continuar bombardeando el área de Álvarez.

Pasados los primeros minutos y tras un lateral al área, llegaba la primer gran chance de La Pera. El responsable era Matías Fuentes que con un cabezazo potente estrellaba la pelota en el travesaño.
En esos momentos, era Pachanga quien no podía hacer pie. La pelota circulaba mucho por alto y poco por bajo y Gleizer e Ilardo que habían sido figuras en el Primer Tiempo, estaban desaparecidos y no aportaban nada al juego. Para colmo, Girard y Pantuso comenzaban a tener inconvenientes en defensa y se veían superados ante cada bochazo rival.

Fue en esos momentos, cuando empezó a surgir la figura de Álvarez. Sin ninguna atajada espectacular, es cierto, pero demostrando una gran seguridad en las salidas por alto y subsanando con precisión los problemas de Pachanga ante cada envío aéreo.
Manteniéndose el resultado 2 a 0 en favor de Pachanga, el partido comenzaba a irse. La estrategia de La Pera no daba los frutos esperados debido a que sus jugadores malograban las chances que tenían.
Recien pasados los 19 mintuos alcanzarían el descuento. Llamativamente y a pesar de ir en desventaja, llegarían al mismo a través de un contraataque. Errores compartidos entre Ilardo y Nahabedian, sumados a un resbalón de Pantuso, le regalaban el gol a Russo quien no fallaba y vencía la valla de Álvarez.
A diferencia de lo que se preveía, La Pera en vez de ir con todo a por el empate, empezó a bajar su rendimiento y a centrarse en discutir con el árbitro insignificantes fallos. Pachanga resurgió de sus cenizas, recuperó el control en el medio, y elaboró contragolpes que pudieron definir el partido en su favor. Sin embargo, ni Gleizer ni Wierszylo ni Ilardo, eran lo suficientemente claros para acabar con la cuestión.
Iba a ser necesaria la aparición de Nahabedian para conectar un lateral al área y tras ayuda de Guller, instalar el 3 a 1 definitivo.
El gol de Nahabedian derrumaba a La Pera, quien canalizaría su impotencia frente al árbitro al que empezarían a protestar y a increpar. La expulsión del número 5, Santiago Domínguez, marcaba punto final a un partido que tuvo a Pachanga como merecido vencedor, pero que en la Segunda Parte lo mostró inferior ante los desordenados ataques rivales. Aunque haga falta mejorar, siempre es mejor hacerlo luego de haber conseguido una victoria.


martes, 6 de abril de 2010

El club de la pelea



Pachanga sin jugar bien y quizá realizando su partido más flojo en el torneo logró una ajustada victoria por 2 a 1 ante Chespy Bombon, un rival compuesto de jugadores completamente desequilibrados que se dedicaron a agredir y a insultar a todo aquel que le pasase por enfrente de sus ojos. Las tres tarjetas rojas sacadas por el árbitro Gutierrez fueron escasas y sobre todo tardías, ya que los constantes improperios cometidos por los de negro hacia su persona y hacia los jugadores de Pachanga, ameritaban otro tipo de decisiones más drásticas.

Resulta complicado hablar de lo que sucedió en el terreno de juego sin recurrir repetidamente en la reprobable conducta de Chespy Bombón, un conjunto que se dedicó desde el minuto 1 del partido a agraviar al árbitro y a los rivales. También es dificil no tener que mencionar la lamentable tarea del árbitro Gutierrez, incapaz de proteger a los chicos de Pachanga y de sancionar de la manera debida a aquellos que lo insultaban de manera vil en la cara.
Pero lo cierto es que algo de fútbol hubo. Poco e interrumpido en todo momento por las frecuentes discusiones, pero fútbol al fin.

Los aurinegros comenzaron el encuentro bien metidos en el partido, intentando circular la pelota por bajo y presionando en toda la cancha. El tandem Ruiz-Todesco en la mitad del terreno, daba los frutos esperados y se hacía con el monopolio del balón. Los minutos iniciales mostraban a un Pachanga seguro y con intenciones de pasar al frente en el marcador.
No pasaría mucho tiempo hasta que eso ocurriera. A los 7 minutos, Claudio Todesco tomó el esférico en la mitad de la cancha y habilitó al Equi Ilardo por derecha. El número 10 realizó una buena jugada por la banda y envió un gran centro para que Pablo Wierszylo conectase el primer gol de la noche. Una demostración de la agresividad con la que jugaba Chespy Bombón era la intensa patada que recibía Ilardo luego de lograr la asistencia.

Con Pachanga al frente en el marcador, los albinegros no pudieron soportar la impotencia y empezaron a desplegar un arsenal cuasidelictivo transformando el clima del partido en una gran batalla de insultos contra el árbitro. Lo más llamativo quizás, era que no había sucedido nada polémico como para que dicho equipo reaccionase de tal manera. A los 11 y como resultado de sucesivas protestas, Chespy se quedaba con seis jugadores luego de la expulsión del mediocampista Vega.

Con el jugador de más, aparecieron nuevos espacios para que Pachanga pudiese contar con ocasiones claras para aumentar su ventaja. No obstante, ni Ilardo ni Wierszylo lograban capitalizar las posibilidades de gol que surgían.
El oponente por su parte, no inquietaba en demasía, pero la figura de Ismail, su número 5 comenzaba a prevalecer de a poco en la mitad de la cancha. Para colmo de males, Todesco padecía una fuerte contractura y ante la ausencia de suplentes, decidía sobrevivir en el campo de juego dejando huérfano el mediocampo y ubicandose en posición de ataque.
Hacia el final de la primera mitad el resultado se mantenía tal como estaba, sin embargo el clima hostil en el terreno de juego cada vez iba siendo mayor.

Los primeros minutos de la Segunda Parte, ofrecieron la mejor versión futbolística de Chespy Bombón. Un Ismail hábil y preciso y el ingreso de un veloz carrilero por derecha fueron un dolor de cabeza constante para Pachanga durante los primeros minutos del encuentro. Aún con un jugador menos, el albinegro se acercaba peligrosamente al arco del sobrio y siempre bien posicionado Álvarez.
Solo 5 minutos le bastaron para transformar el incipiente dominio en el empate parcial. Una avivada en el saque lateral de uno de los jugadores de Chespy, habilitaba a Diego Ceballos que tras un rebote inicial en Nahabedian concretaba la igualdad.

Lejos de serenarse, el conjunto que recién había conseguido el empate, continuaba con su nerviosismo y se quedaba con otro jugador menos. Las constantes agresiones del número 2, Matías Ceballos, lo llevaron fuera de la cancha tras un cruce con Todesco.
La diferencia de dos hombres a favor, le traspasó el peso del partido a Pachanga, que necesitaba los tres puntos y debía tranquilizarse y alejarse del juego sucio de su rival.
Sin embargo, pasaban los minutos y a pesar de la ventaja numérica, los aurinegros no encontraban un juego asociado que les permitiese crear gran número de situaciones de gol. Chocaban contra un partido cortado y discutido, que les hacía peligrar las chances de obtener una victoria.
El necesitado gol del triunfo llegaría a los 15 mintuos de la mano del goleador de la noche, Pablo Wierszylo. ¿Por una jugada asociada? No, para nada. Solo por una sagaz maniobra de Todesco que le quitaba la pelota a un defensor de Chespy, y cual Lio Messi frente al Zaragoza, dejaba pagando al número 4 con un caño y centraba para que Pablito pusiese el segundo tanto.

La obtención de la victoria tranquilizó totalmente a Pachanga, que a partir de los cabezazos de Pantuso en defensa y de los cierres efectivos de González evitó cualquier acercamiento peligroso de su oponente.
Chespy Bombón, no volvió a ser el de los primeros 15 minutos de la Segunda Etapa y continuó desvirtuando el encuentro mediante fuertes agresiones. La más importante y la que derivaba en la tercer tarjeta roja del equipo era la de Ismail, quien violentamente, atacaba al capitán de Pachanga (Pantuso) con un golpe en el rostro.
Poco más sucedió hasta el final del encuentro. Pachanga consiguió una victoria importante en un partido atípico frente a un rival de vergonzoso comportamiento que no intentó jugar sino pelear. El exámen futbolístico quedará para el sábado siguiente.