
Pachanga sin jugar bien y quizá realizando su partido más flojo en el torneo logró una ajustada victoria por 2 a 1 ante Chespy Bombon, un rival compuesto de jugadores completamente desequilibrados que se dedicaron a agredir y a insultar a todo aquel que le pasase por enfrente de sus ojos. Las tres tarjetas rojas sacadas por el árbitro Gutierrez fueron escasas y sobre todo tardías, ya que los constantes improperios cometidos por los de negro hacia su persona y hacia los jugadores de Pachanga, ameritaban otro tipo de decisiones más drásticas.
Resulta complicado hablar de lo que sucedió en el terreno de juego sin recurrir repetidamente en la reprobable conducta de Chespy Bombón, un conjunto que se dedicó desde el minuto 1 del partido a agraviar al árbitro y a los rivales. También es dificil no tener que mencionar la lamentable tarea del árbitro Gutierrez, incapaz de proteger a los chicos de Pachanga y de sancionar de la manera debida a aquellos que lo insultaban de manera vil en la cara.
Pero lo cierto es que algo de fútbol hubo. Poco e interrumpido en todo momento por las frecuentes discusiones, pero fútbol al fin.
Pero lo cierto es que algo de fútbol hubo. Poco e interrumpido en todo momento por las frecuentes discusiones, pero fútbol al fin.
Los aurinegros comenzaron el encuentro bien metidos en el partido, intentando circular la pelota por bajo y presionando en toda la cancha. El tandem Ruiz-Todesco en la mitad del terreno, daba los frutos esperados y se hacía con el monopolio del balón. Los minutos iniciales mostraban a un Pachanga seguro y con intenciones de pasar al frente en el marcador.
No pasaría mucho tiempo hasta que eso ocurriera. A los 7 minutos, Claudio Todesco tomó el esférico en la mitad de la cancha y habilitó al Equi Ilardo por derecha. El número 10 realizó una buena jugada por la banda y envió un gran centro para que Pablo Wierszylo conectase el primer gol de la noche. Una demostración de la agresividad con la que jugaba Chespy Bombón era la intensa patada que recibía Ilardo luego de lograr la asistencia.
No pasaría mucho tiempo hasta que eso ocurriera. A los 7 minutos, Claudio Todesco tomó el esférico en la mitad de la cancha y habilitó al Equi Ilardo por derecha. El número 10 realizó una buena jugada por la banda y envió un gran centro para que Pablo Wierszylo conectase el primer gol de la noche. Una demostración de la agresividad con la que jugaba Chespy Bombón era la intensa patada que recibía Ilardo luego de lograr la asistencia.
Con Pachanga al frente en el marcador, los albinegros no pudieron soportar la impotencia y empezaron a desplegar un arsenal cuasidelictivo transformando el clima del partido en una gran batalla de insultos contra el árbitro. Lo más llamativo quizás, era que no había sucedido nada polémico como para que dicho equipo reaccionase de tal manera. A los 11 y como resultado de sucesivas protestas, Chespy se quedaba con seis jugadores luego de la expulsión del mediocampista Vega.
Con el jugador de más, aparecieron nuevos espacios para que Pachanga pudiese contar con ocasiones claras para aumentar su ventaja. No obstante, ni Ilardo ni Wierszylo lograban capitalizar las posibilidades de gol que surgían.
El oponente por su parte, no inquietaba en demasía, pero la figura de Ismail, su número 5 comenzaba a prevalecer de a poco en la mitad de la cancha. Para colmo de males, Todesco padecía una fuerte contractura y ante la ausencia de suplentes, decidía sobrevivir en el campo de juego dejando huérfano el mediocampo y ubicandose en posición de ataque.
Hacia el final de la primera mitad el resultado se mantenía tal como estaba, sin embargo el clima hostil en el terreno de juego cada vez iba siendo mayor.
Los primeros minutos de la Segunda Parte, ofrecieron la mejor versión futbolística de Chespy Bombón. Un Ismail hábil y preciso y el ingreso de un veloz carrilero por derecha fueron un dolor de cabeza constante para Pachanga durante los primeros minutos del encuentro. Aún con un jugador menos, el albinegro se acercaba peligrosamente al arco del sobrio y siempre bien posicionado Álvarez.
Solo 5 minutos le bastaron para transformar el incipiente dominio en el empate parcial. Una avivada en el saque lateral de uno de los jugadores de Chespy, habilitaba a Diego Ceballos que tras un rebote inicial en Nahabedian concretaba la igualdad.
Lejos de serenarse, el conjunto que recién había conseguido el empate, continuaba con su nerviosismo y se quedaba con otro jugador menos. Las constantes agresiones del número 2, Matías Ceballos, lo llevaron fuera de la cancha tras un cruce con Todesco.
La diferencia de dos hombres a favor, le traspasó el peso del partido a Pachanga, que necesitaba los tres puntos y debía tranquilizarse y alejarse del juego sucio de su rival.
Sin embargo, pasaban los minutos y a pesar de la ventaja numérica, los aurinegros no encontraban un juego asociado que les permitiese crear gran número de situaciones de gol. Chocaban contra un partido cortado y discutido, que les hacía peligrar las chances de obtener una victoria.
El necesitado gol del triunfo llegaría a los 15 mintuos de la mano del goleador de la noche, Pablo Wierszylo. ¿Por una jugada asociada? No, para nada. Solo por una sagaz maniobra de Todesco que le quitaba la pelota a un defensor de Chespy, y cual Lio Messi frente al Zaragoza, dejaba pagando al número 4 con un caño y centraba para que Pablito pusiese el segundo tanto.
La obtención de la victoria tranquilizó totalmente a Pachanga, que a partir de los cabezazos de Pantuso en defensa y de los cierres efectivos de González evitó cualquier acercamiento peligroso de su oponente.
Chespy Bombón, no volvió a ser el de los primeros 15 minutos de la Segunda Etapa y continuó desvirtuando el encuentro mediante fuertes agresiones. La más importante y la que derivaba en la tercer tarjeta roja del equipo era la de Ismail, quien violentamente, atacaba al capitán de Pachanga (Pantuso) con un golpe en el rostro.
Poco más sucedió hasta el final del encuentro. Pachanga consiguió una victoria importante en un partido atípico frente a un rival de vergonzoso comportamiento que no intentó jugar sino pelear. El exámen futbolístico quedará para el sábado siguiente.
El oponente por su parte, no inquietaba en demasía, pero la figura de Ismail, su número 5 comenzaba a prevalecer de a poco en la mitad de la cancha. Para colmo de males, Todesco padecía una fuerte contractura y ante la ausencia de suplentes, decidía sobrevivir en el campo de juego dejando huérfano el mediocampo y ubicandose en posición de ataque.
Hacia el final de la primera mitad el resultado se mantenía tal como estaba, sin embargo el clima hostil en el terreno de juego cada vez iba siendo mayor.
Los primeros minutos de la Segunda Parte, ofrecieron la mejor versión futbolística de Chespy Bombón. Un Ismail hábil y preciso y el ingreso de un veloz carrilero por derecha fueron un dolor de cabeza constante para Pachanga durante los primeros minutos del encuentro. Aún con un jugador menos, el albinegro se acercaba peligrosamente al arco del sobrio y siempre bien posicionado Álvarez.
Solo 5 minutos le bastaron para transformar el incipiente dominio en el empate parcial. Una avivada en el saque lateral de uno de los jugadores de Chespy, habilitaba a Diego Ceballos que tras un rebote inicial en Nahabedian concretaba la igualdad.
Lejos de serenarse, el conjunto que recién había conseguido el empate, continuaba con su nerviosismo y se quedaba con otro jugador menos. Las constantes agresiones del número 2, Matías Ceballos, lo llevaron fuera de la cancha tras un cruce con Todesco.
La diferencia de dos hombres a favor, le traspasó el peso del partido a Pachanga, que necesitaba los tres puntos y debía tranquilizarse y alejarse del juego sucio de su rival.
Sin embargo, pasaban los minutos y a pesar de la ventaja numérica, los aurinegros no encontraban un juego asociado que les permitiese crear gran número de situaciones de gol. Chocaban contra un partido cortado y discutido, que les hacía peligrar las chances de obtener una victoria.
El necesitado gol del triunfo llegaría a los 15 mintuos de la mano del goleador de la noche, Pablo Wierszylo. ¿Por una jugada asociada? No, para nada. Solo por una sagaz maniobra de Todesco que le quitaba la pelota a un defensor de Chespy, y cual Lio Messi frente al Zaragoza, dejaba pagando al número 4 con un caño y centraba para que Pablito pusiese el segundo tanto.
La obtención de la victoria tranquilizó totalmente a Pachanga, que a partir de los cabezazos de Pantuso en defensa y de los cierres efectivos de González evitó cualquier acercamiento peligroso de su oponente.
Chespy Bombón, no volvió a ser el de los primeros 15 minutos de la Segunda Etapa y continuó desvirtuando el encuentro mediante fuertes agresiones. La más importante y la que derivaba en la tercer tarjeta roja del equipo era la de Ismail, quien violentamente, atacaba al capitán de Pachanga (Pantuso) con un golpe en el rostro.
Poco más sucedió hasta el final del encuentro. Pachanga consiguió una victoria importante en un partido atípico frente a un rival de vergonzoso comportamiento que no intentó jugar sino pelear. El exámen futbolístico quedará para el sábado siguiente.
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