lunes, 20 de diciembre de 2010

Super Bajas

Pachanga no pudo sobreponerse a las ausencias de dos de sus hombres más importantes (Girard y Sala) y terminó desperdiciando una buena chance para obtener un cruce más accesible en los 4tos de final.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Subí que te llevo

El ascenso de Pachanga no tiene límites. No conforme con haber vencido al último de los invictos, el aurinegro extendió su racha derrotando por 4 a 1 a uno de los punteros del campeonato, el equipo de los Kaiser. Una defensa firme, destellos de Ilardo y la contundencia de Sala, claves de una victoria importantísima.

Objetivo cumplido. Allá a lo lejos, alrededor de 2 meses atrás, Pachanga se sumergía en una de las travesías más complejas e intrincadas que se le conocen hasta la fecha. Arrancar en el último lugar de la tabla de posiciones, con 2 derrotas y debiendo alcanzar un 4º lugar para permanecer en el torneo. Interrogantes y más interrogantes llenaban las cabezas del plantel por esas fechas. ¿Cómo será el nivel del torneo? ¿Qué chances ciertas tendremos? ¿No será mejor no preocuparse por clasificar, e ir agarrando experiencia para un próximo torneo?.
Hoy, todas esas preguntas tienen su respuesta en la clasificación del torneo. Tras 5 victorias y 1 derrota, el cuarto lugar se viste de color aurinegro.

Sin embargo, para lograr esa ubicación, el aurinegro no la tenía nada facil. Se tenía que ver cara a cara con uno de los líderes del torneo. El equipo de Los Kaiser, que llevaba 4 victorias consecutivas y solo 1 derrota desde que había arrancado el campeonato y que se asomaba como un rival complicadísimo.
Pero Pachanga le perdería el respeto rápidamente a su oponente, y recien comenzado el encuentro -más precisamente a los 4 minutos- se pondría al frente tras una buena jugada de Ramiro Sala por el lado izquierdo. El goleador del equipo llegaba así a su gol número 15 y se ubicaba como escolta en la tabla de goleadores de todo el certamen.

El temprano cimbronazo, sacó a relucir todas las dudas de Los Kaiser, que veían como su rival estaba más enchufado y concentrado que nunca. Aún así, los blanquicelestes pudieron hacerse del dominio del balón, pero carecieron de ideas claras que lograsen superar el entramado defensivo de su contrincante. Pachanga encontró problemas para ejercer el control de la pelota, y salvo conexiones entre Sala y Wierzsylo, su mejor faceta pasó a mostrarse en la presion y la recuperación.

Pero el hecho de no lograr combinaciones precisas en ataque, no imposibilitó que el aurinegro llegase con peligro de gol. Primero, era Pantuso de cabeza quien inquietaba al arquero De Francesco, luego le tocaba a Sala, quien realizaba una maniobra impresionante y de volea le quemaba las manos al guardavallas rival. También Ilardo llegaba a posición de gol, pero De Francesco era el responsable de que el partido continuase tan solo 1 a 0.
Minutos más tarde, Ilardo tendría revancha, y tras juntarse con Sala, ingresaba por el centro del área, para concretar el segundo gol del encuentro.

Los Kaiser, que seguían sin reaccionar futbolísticamente, se encontrarían casi de casualidad con el descuento, cuando 2 minutos mas mas tarde, un remate lejano fortísimo de Aladro se le escabullía entre las manos al arquero Alejo Álvarez.
La esperanza de Los Kaiser de alcanzar el empate duraría tan poco como la injusticia que reflejaba el tanteador. Fue en la jugada posterior al descuento, cuando Gleizer aprovechó un tiro libre cercano al área, y con un derechazo al palo del arquero, sentenciaba el 3 a 1 que acompañaba el final de la primera mitad.

Los problemas que había tenido Pachanga para manejar la pelota en la primera parte, parecían desaparecer en los primeros compases de la segunda mitad.
El aurinegro se mostraba cada vez más sólido en el terreno de juego y plasmaba su superioridad por intermedio de los buenos traslados de Ilardo y la persistencia de Sala en ofensiva y de Pantuso y Girard en la parte defensiva.
El propio Equi Ilardo, sería el responsable de extender el marcador en el minuto 7 de la parte complementaria. El nº 10 anticipó un balón en la mitad de la cancha y se hizo imparable hasta el área rival donde le rompió las manos al portero De Francesco. Ilardo no detuvo su marcha y aprovechó el rebote para inflar las redes y decretar el marcador que se transformaría en el definitivo.

Con el 4 a 1 establecido, los ritmos del partido pasaron a ser totalmente dirigidos por el equipo de camiseta negra y amarilla. Los Kaiser, por el contrario, deambularon hasta el pitido final sin encontrar opciones que pudieran inquietar la valla de Álvarez.
Tan solo un disparo de Gleizer - bien defendido por De Francesco - y un tiro libre de Amoedo que rechazó Álvarez, fueron las únicas acciones de gol que llevaron algún peligro hacia los arcos.
La pelota y el terreno ya tenían dueños. Esos eran los jugadores de Pachanga, quienes conseguían una gran victoria y un fuerte empujon para encarar el último partido de la fase regular y los que seguramente seguiran en la segunda fase.


lunes, 25 de octubre de 2010

Deme Zeis


Pachanga jugó su mejor partido en lo que va del torneo y humilló por 6 a 2 al a priori complicado equipo de Demez. Los tantos del aurinegro, que continúa en carrera hacia las semifinales, fueron marcados por Ramiro Sala, Facundo Corna (ambos en 2 oportunidades), Ezequiel Ilardo y Pablo Wierzsylo.

Discutir y volver a barajar. Luego de la derrota ante Bombitas Terrier y de haber experimentado el temor inmenso que genera la posibilidad de quedar eliminados en primera fase, Pachanga necesitaba despejar sus ideas, ordenarlas y volver a dispersarlas por el terreno de juego.
Como había sucedido en el torneo anterior tras las primeras derrotas, nuevamente un parate de 15 días vuelve a ser clave para la readaptación del equipo. Es que el tiempo y la reflexión son pilares fundamentales de un equipo que para funcionar de manera óptima y lograr triunfos sólidos, debe tener muy claro lo que tiene que hacer dentro en la cancha.

El invicto y candidato Demez sería quien sufriría a un conjunto de jugadores más ilusionado y concentrado que nunca. Pachanga contaba con 50 minutos para demostrarse a sí mismo y al resto del torneo que tenía armas para disputar el pasaje hacia la próxima ronda del certamen.

En el comienzo del encuentro todo sería duda e imprecisión. Pachanga sufría el hecho de haber sido duramente castigado por las lesiones y de haber tenido que presentar un equipo improvisado. Sin embargo, con el correr de los minutos, los jugadores ingresados (Corna y San Martín) llevarían a cabo actuaciones destacables que los convertirían en figuras del encuentro.
El cambio más importante se producía en la valla, donde tras la enfermedad de Alejo Álvarez, el volante Leandro Nahabedian debió abandonar su posición de destructor para ocupar un puesto bajo los tres palos. Afortunadamente para Pachanga, Nahabedian cumpliría una sólida actuación.

Apenas la pelota empezó a rodar, los perfiles de los equipos quedaron expresados en forma clara. Pachanga proponía un juego por bajo, con algunas imprecisiones, mientras que Demez se dedicaba únicamente a enviar pelotazos a su espigado goleador Leandro Boc, quien sería controlado correctamente por San Martín.
Las primeras chances irían por el lado del aurinegro, que en un partido trabado parecía tener un poco más de calidad que su rival. Primero lo perdía Corna desde fuera del área y luego era Ruiz quien erraba un gol increible tras una jugada maradoniana de Wierzsylo.
Cuando Pachanga parecía acercarse a la apertura del tanteador, Leandro Boc aprovecharía una desconcentración del sector izquierdo de la defensa y tocaría suavemente sobre Nahabedian para poner un injusto 1 a 0 en favor de Demez.

Tras 15 minutos de juego, Pachanga necesitaba sí o sí plasmar el juego en la red, sino la clasificación sería historia. Fue entonces Ezequiel Ilardo quien asumió los galones y comenzó a administrar el juego y a repartir el balon con excelente criterio.
Con actores secundarios de lujo como Corna, San Martín y Wierzsylo, más la categoría de Sala, el aurinegro fue ahogando a su rival hasta torcer el rumbo del encuentro.
El 1 a 1 llegaría tras un zurdazo de Ilardo, luego de un buen pase de Sala, mientras que el segundo tanto, sería resultado de una jugada colectiva magnífica, en donde Ruiz con una asistencia de cabeza, le otorgaba el tanto al número 9 y goleador del equipo, Ramiro Sala.

Con la victoria parcial, Pachanga se iba al descanso más tranquilo que nunca, sabiendo que tenía el control del partido. Solo faltaba liquidar el pleito.

Al retornar al campo, tan solo 10 minutos le bastaron a Pachanga para ampliar la ventaja y sentenciar un partido en donde las diferencias se ensanchaban a cada momento. Inicialmente apareció nuevamente Sala desde dentro del área para colocar el balón cruzado y hacer imposible la estirada de Cianfoni. Minutos más tarde, Corna recibió un tiro libre de Sala y tras un buen movimiento, definió certeramente decretando el 4 a 1.
Demez nunca pareció reaccionar. Abusó del pelotazo sin sentido, a pesar de que sus resultados en la primera mitad habían sido magros. En el mediocampo, Jakobi perdió siempre ante Ruiz y la banda derecha terminó siendo una autopista para el despliegue de la figura de la cancha, Facundo Corna. El propio Corna, a los 16 minutos, se encargó de ampliar las diferencias encarando por el centro del campo y definiendo con un buen disparo ante la pasividad de la defensa rival.

Con todo sentenciado, solo quedó tiempo para el afán de protagonismo del árbitro, quien se dedicó a amonestar y maltratar a los jugadores de Pachanga, luego de livianas protestas que no merecían tal reacción. Faltando pocos minutos, Demez descontaría desde el punto del penal por intermedio de Jakobi, tras una dudosa mano cometida por Wierzsylo dentro del área.
Justamente Wierszylo, se haría cargo más tarde de definir un rápido contraataque y sellar así el definitivo 6 a 2.

Después de una gran exhibición, Pachanga está más firme que nunca. La clasificación será una realidad, siempre y cuando los 2 próximos encuentros tengan como resultado victorias aurinegras. Alcanzar las seminfinales, un objetivo que permanece en pie.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Volvio el matador


El regreso de Ramiro Sala a Pachanga fue sinónimo de goles y buen fútbol. El equipo aurinegro demostró una contundencia poco habitual y a pesar de comenzar 0-2 en el marcador, terminó derrotando abultadamente a Deportivo Munro por 7 a 4. Sala -la figura de la cancha- no solo anotó 3 tantos fundamentales, sino que se transformó en asistidor de lujo en un par de oportunidades.

Debido al malestar por las carácteristicas del torneo que había comenzado a disputarse semanas atrás, los jugadores de Pachanga decidieron reunirse de forma urgente para planificar su futuro. Tras una larga discusión, las conclusiones resultaron algo sorpresivas. El abandono del torneo y la inscripción en uno distinto de forma relámpago, tras haber disputado tan solo un partido, deben haber dejado con la boca abierta a más de uno.
Y es que, sabiéndo que a estas alturas los torneos amateurs están en pleno desarrollo, las posibilidades de inscribirse en otra competición iban a traer aparejadas obligatoriamente condiciones desfavorables.
Pero a Pachanga parece no incomodarle y hasta en algún punto le seduce y le entusiasma la chance de afrontar un reto arduo y dificil de sortear como el que le propone este nuevo torneo (Al ocupar el lugar de un equipo que renunció al torneo, el equipo arranca con 2 partidos jugados y 2 perdidos, debiendo llegar al 4to lugar al menos para clasificar - sobre 10 equipos-)
Hay quizás una especie de morbo, de un culto a lo prohibido o de una exitación en la dificultad. Como el/la que intenta levantarse a una persona casada o de novio/a o como el/la que accede a consumar el acto sexual en ambientes semi/públicos. Pachanga lo siente y lo disfruta. Sabe que la superación de la instancia traerá una satisfacción mayor, pero es consciente de que el márgen de error será absolútamente mínimo.

El primer encuentro a disputar, ofrecía unas condiciones bastante claras. Solo valía ganar. El rival, Deportivo Munro, compartía el fondo de la tabla con el reciéntemente inscripto Pachanga, por lo que una derrota para alguno de los dos, significaba despedirse del pase a semifinales.

Pero el aurinegro pareció no enterarse mucho de esto y a los 7 minutos se encontraba 2 goles abajo en el marcador. Desacoples defensivos y un error insólito del correctísimo defensor Santiago Girard, propiciaron dos chances clarísimas que Munro se encargó de concretar. Las definiciones de Sciocia y Vales fueron demasiado precisas para las estiradas del inédito portero titular Lucho Nahabedian, quien reemplazó de forma correcta a Alejo Álvarez.

El panorama era completamente negro. 2 partidos perdidos sin haberlos jugado y 2 goles abajo sin haber reaccionado.
No obstante, Pachanga, experto en superar la adversidad, se dio cuenta que el momento para despertar estaba dado y cuando Ilardo y Sala comenzaron a mover el equipo, el partido dio un vuelco total en el desarrollo y en el resultado.
Las primeras chances estuvieron en los pies de Wierszylo e Ilardo, pero ambos chocaron contra su propia ineficacia ante la porteria rival.
Al instante, el descuento se hizo presente. Ilardó tocó por bajo un tiro libre, Sala abrió para Ruiz y el nº 7 centró para que Wierzsylo empujase la bocha a la red sin oposición. Era el 1-2 y el aurinegro crecía en busca del empate.
Dos minutos más tarde, Sala daba cuenta de lo mucho que hacía sufrir a la defensa de Munro y tras recibir una asistencia de Ilardo, definía de forma magistral desde un ángulo cerradísimo.

Munro aparecía completamente diluído. El control de pelota del mediocampo pachanguero encabezado por Ruiz e Ilardo, sometía al equipo celeste a un estado de desesperación que en varias oportunidades los haría recurrir a acciones violentas blandamente sancionadas por el arbitro.

En el minuto 16, Pachanga lograba la justicia en el marcador y se ponía al frente, luego de un tiro de esquina. El envío de Ilardo al segundo palo, cayó en forma precisa en la cabeza de Sala y el número 9 asistió quirúrgicamente al capitán Pantuso, quien dentro del área chica, conectó el balón a la red rival.
Con la derrota parcial, Munro reaccionaría inmediatamente, pero un buen cabezazo Sciocia era repelido, primero por Lucho Nahabedian, luego por el palo y finalmente despejado por Girard en la línea. Un nuevo sofocón de una defensa que llamativamente redondearía una floja actuación.

Pero a pesar de los desperfectos defensivos y de sufrir los fallos del arbitro, Pachanga aparecia varios escalones encima de su rival. Sala era incontrolable, Ilardo clarificaba todo y entre Mansilla y Ruiz entregaban la bocha limpia y segura.
La magia de Sala era tal, que no solo se había encargado de hacer anotar a Pantuso, sino que más tarde le sería suficiente para marcar el segundo gol en su cuenta personal y para hacer convertir al trabajador Leandro Nahabedian. Sala a los 20 y Nahabedian a los 23, cerraban la Primera mitad y sentenciaban un partido que distaba mucho de ser aquel del minuto 10.

El 5 a 2 parcial, hacía preveer que el Segundo Tiempo estaría completamente de más. Y es que la superioridad era tan grande, que restaba solamente anotar el marcador exacto y los goleadores en la planilla. El vencedor estaba claro.
Casi instintivamente, Pachanga apagó la máquina en los segundos 25 minutos y el encuentro se hizo disputado y algo cortado.
A los 8 minutos, una grosera desconcentración de Pantuso le daba un poco de aliento a los muchachos de Dep. Munro al situarse a tan solo 2 goles del empate. Sin embargo, 5 minutos más tarde, Rama Sala se encargaba de derribar cualquier fantasma y volvía a ampliar la diferencia.
Pachanga pudo estirar la ventaja en varias oportunidades (sobre todo luego de la expulsión de Vales) pero una buena actuación del arquero Oviedo y un excesivo firuleteo de sus delanteros mantenían el tanteador tal como estaba.
Recien en el epílogo, un gol de Mansilla para los aurinegros y uno de Barone para los celestes eran los encargados de clausurar el resultado y el encuentro.

Pachanga fue pura contundencia y se supo reponer luego de un inicio desfavorable. Aún así, si quiere lograr la clasificación, deberá trabajar en defensa y volver a demostrar la solidez que siempre lo caracterizó.

lunes, 13 de septiembre de 2010

Con gusto a poco


A pesar de encontrarse dos veces arriba en el marcador, Pachanga cometió errores groseros y terminó regalando 1 punto en su debut frente a Vamos La Previa. Si bien, el equipo exhibió por momentos cosas interesantes, nunca pudo lograr la tranquilidad necesaria para definir el partido. Los tantos del encuentro, que finalizó 2 a 2, fueron marcados por Ignacio Gleizer.

Es imposible negarlo. Las primeras veces suelen ser siempre dificultosas, en todos los ámbitos de las vida en que nos desenvolvamos. En el fútbol, más allá que el objetivo de meter la pelota dentro de un arco no varíe, diversas cuestiones del propio deporte inciden en el desarrollo del partido.
Luego del encuentro del sábado, Pachanga puede dar cuenta de esto. Más allá de mostrarse superior e incluso merecedor de llevarse el partido, el aurinegro se encontró molesto. Molesto con la pelota, con las dimensiones de la cancha, con las luces, con las reglas, con el árbitro, con los arcos, etcétera. Y para un equipo que basa su supremacía en aferrarse y hacer propio cada partido y cancha donde corra un balón, cualquier novedad es veneno puro.
Pero hay poco de que alarmarse. El equipo mostró buenas credenciales y seguramente se convertirá, con el transcurrir de la competición, en uno de los máximos candidatos al título.
Los valores del equipo permanecen intactos, solo falta tiempo.

Durante los primeros compases, ambos equipos acusaron recibo de su inexperiencia en ese terreno de juego y el desorden fue el principal protagonista. La inmensa latitud del verde césped, era el primer obstáculo a sortear.
A Pachanga se lo vio un poco más firme en el comienzo. Utilizando a Wierszylo como salida y a Ilardo como creativo, el aurinegro empezó a mover el encuentro a través de dos disparos de su número 10 que se marcharon desviados.
Una vez pasados los primeros 10 minutos, Vamo la Previa empezó a equilibrar el partido, medainte la velocidad de su mediocampo que en más de una oportunidad logró superar en el manejo al terceto pachanguero integrado por Ilardo, Ruiz y Nahabedian.
Sin embargo, las aproximaciones del celeste, eran rechazadas en defensa por Pantuso o en la valla por Álvarez, quien hasta allí iba completando una sólida actuación.
Cuando Vamo La Previa parecía disputar la tenencia del balón, Pachanga daría el primer golpe en el marcador. A los 15 minutos, Wierszylo se avivó en un tiro libre intrascendente, lo jugó rápido para Ruiz, quien con un pase al centro del área habilitó a Gleizer para que anotase el primer gol del encuentro.
Con el tanto de Gleizer, el aurinegro pasó a dominar completamente el juego y a monopolizar el balón. Cuando todo hacía pensar que Pachanga dormiría las acciones y se llevaría sin inconvenientes una de sus típicas victorias convincentes y poco vistosas, un inusitado error de su portero Alejo Álvarez ponía otra vez en juego al tibio Vamo La Previa. El arquero de Pachanga creyó erróneamente que los goles anteriores a mitad de cancha eran inválidos, y dejó ingresar a su arco un débil remate del rival. Con este sorpresivo gol, ambos equipos se iban al descanso igualados.

Sabiendose superior a, un contrario veloz pero bastante fragil, Pachanga regresó al terreno de juego con la decisión necesaria para torcer el rumbo del partido.
Tan solo 4 minutos le bastaron a Gleizer para anotar su segundo gol en el partido. El oriundo de Villa Urquiza, realizó una fenomenal jugada en la que dejó desairados a varios rivales para finalizar con un certero derechazo desde fuera del área.
Nuevamente, con el tanteador a su favor, Pachanga volvía a hacerse con el desarrollo del juego. Buenas apariciones del goleador y figura de la noche, Ignacio Gleizer, eran un dolor de cabeza constante para la estructura defensiva de Vamo La Previa. Las llegadas de Ruiz también eran todo un incordio, ya que la velocidad del volante lo hacía quedar en varias oportunidades de frente al arco rival. Pero allí chocaba con su incapacidad en la concreción de las acciones.

A pesar de tener todo a su favor, Pachanga no lo definiría y entraría en un espiral de errores que lo llevarían a regalar un injusto empate.
Algunas decisiones arbitrales, el recambio constante del equipo rival, pero por sobre todo, los inocentes y groseros errores en la salida desde la defensa, fueron los puntales de un epílogo terrorífico.
Pantuso y Álvarez solucionaron providencialmente muchos de los mencionados fallos, pero poco pudieron hacer a los 23 minutos, cuando tras otra mala salida en defensa, el número 7 rival sentenciaba las acciones luego de empujar un rebote hacia la red.
Pachanga reccionó como pudo, e incluso estuvo cerca de ganarlo, pero Ilardo coronó su deslucida tarea, estrellando en la barrera un tiro libre a milímetros del área.

El empate demuestra que todavía hay mucho que mejorar, pero más que nada, hay mucho a lo que adaptarse.


jueves, 15 de julio de 2010

Des-ventaja deportiva


Pachanga no pudo pasar del cero ante A.C. Frío y terminó quedandose afuera del torneo sin haber perdido ni siquiera un partido en la fase final. El encuentro, que demostró a dos equipo sólidos pero faltos de variantes ofensivas, se caracterizó por la paridad de la lucha en la mitad de la cancha y la solidez de ambas defensas. El aurinegro estuvo más cerca de la ventaja en el primer tiempo, mientrás que el conjunto amarillo, gozó de buenas oportunidades en la segunda mitad. Con este resultado, Pachanga se despide en Cuartos de Final del torneo, realizando una gran actuación en líneas generales.


jueves, 24 de junio de 2010

Vos Cero


Pachanga mostró sus mejores atributos y se vengó de Chala Técnica, derrotándolo por 2 tantos contra 0. Daniel Bossero, figura y goleador de los de celeste, no se pudo bancar el peso del partido; fue absorbido por la marca, se peleó con sus compañeros y encima, la impotencia lo hizo irse expulsado por una patada descomunal a Ilardo.

5 a 1 con baile incluido. Ese había sido el título del partido que habían disputado Chala Técnica y Pachanga en la Primera Fase. Una batalla desigual, con dos equipos que parecían apuntar a diferentes objetivos. Un Pachanga desordenado y falto de técnica había sido aplastado por un rival que a todo lujo se había quedado, incluso, corto en el resultado. Pero el fútbol es cambiante, los equipos maduran, se estancan y hasta pueden perder vuelo si no se mantienen concentrados en su objetivos. Y aquel cachetazo, fue para Pachanga un momento clave desde donde resurgir. El momento para repensarse su futuro y encararlo de otra manera.

En los 8vos de final, el fantasma de Chala Técnica volvía a hacerse presente. Era el partido para autoevaluarse y determinar si todo lo que se había evolucionado, no era más que un mero espejismo. Si no lo hacía, el torneo estaba terminado.
El interminable Ruso Verea repite con cierta asiduidad que los partidos se definen por momentos. Pequeños pasajes de tiempo en donde las situaciones ocurridas adquieren diferentes valoraciones. Puntos clave dentro del trayecto del encuentro en donde los equipos se hacen cargo de su destino, torciéndolo a su favor o no.
Era cuestión de prevalecer en ellos o dejarle el camino allanado a Chala Técnica para que prosiguiese hasta la definición del torneo.
Y Pachanga no huyó, sino que por el contrario prevaleció. Impuso su orden, su constancia, su tenacidad y su sacrificio incansable, a través de un bloque sólido que dejó todo en cada minuto del partido. Pero por sobre toda las cosas, impuso la jerarquía, la concentración y el oportunismo de algunos de sus referentes más importantes ante cada jugada clave que marcó el desarrollo del encuentro.


El hecho de que Chala Técnica necesitase el triunfo -el empate hacía pasar a Pachanga a Cuartos de Final- comenzó a marcar el desarrollo del encuentro. A través de sus armas ofensivas más importantes, como Bossero y Rivera, los de celeste tenían el objetivo claro de derrotar a sus rivales como lo habían hecho meses atrás.
Pachanga tenía las cosas claras. Si quería pasar de fase tenía que ser precavido y no dejar fisuras en defensa. Impedir el manejo de pelota de Rivera y obstruir la capacidad goleadora de Bossero, eran lo las dos claves que podían darle el encuentro. Después, era cuestión de que Gleizer e Ilardo, consoliden su bueno momento acertando algún contraataque.

Apenas iniciado el encuentro, Chala Técnica daba muestras de su potencial. Victor Rivera picaba a espaldas de Nahabedian, pero su centro no era bien conectado por Bossero que remataba de forma incómoda e imperfecta. Lo cierto, es que era una llamada de atención de lo que podía ofrecer el rival. Pachanga empezó a actuar con un poco más de cautela y a ajustar las tuercas en el medio. Ruiz y Nahabedian se convirtieron en la pesadilla del 10 de Chala, y cada vez que Bossero fue contra Pantuso, terminó perdiendo la pelota.

Hasta los 13 minutos, en el partido no había pasado demasiado. Pachanga atacaba con poco y Chala Técnica no sabía como entrarle a los aurinegros. Sin embargo, en ese instante ocurriría una de las jugadas mas importantes del encuentro.
Bossero logró escapársele a Mansilla y ante la salida de Álvarez , definió suavemente por encima de su cuerpo. Cuando el gol era un hecho casi inminente, apareció la figura heroica de Pantuso para despejar el balon de espaldas y desde la línea del arco. Jugada fina si las hay, imposible para el árbitro determinar si el balón ingresó o no. Pero era una bocanada de aire fresco para Pachanga, una circunstancia que marcaría el partido.

Cinco minutos más tarde, la acción de Pantuso se valorizaba aún más. Ruiz cortaba en la mitad de la cancha y le dejaba a Ilardo una contra inmejorable. Dubitativo el 10, se acercaba al arco rival y desde fuera del área, clavaba el 1 a 0 en favor de Pachanga.
Chala se lamentaba por la derrota y su falta de dinamismo en ataque y el partido se iba al entretiempo.

La segunda mitad se presagiaba repleta de emociones. Chala Técnica yendo con todo a buscar el empate y Pachanga resistiendo lo que hasta ahí, era una victoria producto del esfuerzo táctico y la determinación de sus jugadores.
Desde el arranque, Ilardo quiso avisar que su equipo estaba más concentrado que nunca. En el saque inicial disparó desde el centro del campo con cierto peligro, pero el arquero Gregori respondió de forma correcta.
Chala Técnica adelantó las líneas y ubicó a Rivera del lado derecho del ataque para ver si por ese sector podía resquebrajar el muro defensivo.

Durante los primeros 15 minutos, los celestes contaron con ocasiones para empatar el resultado, sin embargo, la reacción y la capacidad de Álvarez, el arquero de Pachanga, se transformarían en un monstruo imposible de superar.
Primero un cabezazo de Román y luego, una contra de Rivera y un tiro libre de Bossero, acabaron despejados por el guardameta aurinegro, que con el correr de los minutos comenzaba a hacer méritos para transformarse en el mejor de la cancha.
A pesar del asedio rival, Pachanga no se resignó a defender y contó con contragolpes que pudieron acabar en el segundo tanto. Ilardo, quién se mostró como el arma ofensiva más importante del equipo, pudo definir el partido con un remate cruzado, pero sin embargo su disparo besó el palo del arco defendido por Gregori.

Pasados los primeros 15 minutos, el gol no llegaba para Chala Técnica y el medio y la defensa de Pachanga se convertían en insuperables. Daniel Bossero, completamente impotente ante la situación del partido, perdía la calma y a los 17 se hacía expulsar de forma infantil luego de detener una contra de Ilardo con una patada desde atrás. Como broche de su actuación, se iba insultando desmedidamente al árbitro del partido, quien había juzgado correctamente la acción.

El hombre de menos, más la sustitución de Rivera, que dejaba el partido fastidioso con su actuación, le quitaron la poca pólvora que le quedaba al equipo celeste.
Pachanga comenzó a acercarse a la definición. El primero que la tuvo en sus pies fue Wierszylo desde la izquierda, pero su remate solo terminó cerca del poste izquierdo de Gregori.
El segundo sería Ruiz. Pero el número 7 no fallaría y sellaría una formidable actuación con su primer tanto del torneo.
Con Chala Técnica volcado al ataque, Mansilla -quien sustituyo a Girard- sacó la contra velozmente y entre Ilardo y Ruiz se las ingeniaron para llegar mano a mano con Gregori. Ruiz llegó con lo justo al enfrentamiento con el arquero oponente, y el balón, luego de un rebote, apareció en sus pies y con el arco vacío, casi como si hubiera sido tocado por una varita mágica.

El segundo tanto cerró el telón del encuentro. Pudo descontar Chala Técnica tras un corner que por poco no conectó Román. Tambien pudo ampliar Pachanga, pero Ilardo, completamente fatigado, no logró concretar la jugada.
Pero lo cierto, es que las cartas estaban echadas. En un partido parejo y cerrado, Pachanga venció utilizando sus mejores armas y contó con grandes actuaciones de sus jugadores que aprovecharon los momentos de la mejor forma posible.

El aurinegro está en Cuartos y ya atemoriza a uno de los mejores equipos del torneo. A.C. Frío, es la proxima parada y el partido en el que hay que triunfar para acceder a seminfinales. Está todo por verse.




miércoles, 23 de junio de 2010

Correte que te aplastan

Cumpliendo su mejor actuación en lo que va del torneo, Pachanga atravesó sin inconvenientes la fase de 16vos de final al derrotar de forma clara y aplastante a Tiki-Raspa por 3 a 0. Los aurinegros se mostraron muy superiores ante un rival que nunca puso oposición consistente.

El encuentro estuvo signado durante los 50 minutos por una tónica similar. Pachanga controló el balón y el dominio del juego y Tiki-Raspa se dedicó a esperar que la suerte le sonría para poder sacar algo del partido. Durante los primeros 17 minutos la suerte estuvo de su favor. Pachanga había llegado una docena de veces sin poder abrir el resultado.

Sin embargo, cuando cayó el primer tanto, ya no hubo partido por jugar. La diferencia fue tan abismal, que le permitio a los aurinegros florearse el resto del juego.
El 3 a 0 suena a corto si se lo compara con el desarrollo del partido, pero lo cierto es que ni Pachanga necesitó hacer más goles ni Tiki Raspa quiso recibirlos.

El primero de los tantos fue obra de Nacho Gleizer a los 18 minutos, quien tras recibir un gran pase de Álvarez, definió de forma perfecta al primer palo.
Ya en el Segundo Tiempo, el segundo lo convirtió el goleador del equipo, Pablo Wierszylo, a los 9 minutos y luego de una gran jugada de Ilardo. Y el tercero y definitivo provino de una buena definición de Ilardo que completó una asistencia del mejor jugador de la cancha, Ignacio Gleizer.

Con esta victoria, Pachanga gana su pasaje a 8vos de final. Allí enfrentará a Chala Técnica, quizás el único rival que lo superó sin atenuantes en el total de los partidos disputados. Pachanga deberá dejar todo si quiere seguir en el Torneo.


domingo, 6 de junio de 2010

La Ilusión Intacta


Con coraje y momentos de fútbol de alto voltaje, Pachanga le mojó la oreja al líder e invicto del grupo -A.C. Frio- y le sacó un gran empate que lo despojó del puntaje ideal de la primera fase. El encuentro, que pudo haber quedado en manos de cualquiera, finalizó 2 a 2. Marcaron Sala e Ilardo.

Los playoffs ya estaban cocinados. Ningun resultado iba a modificar el 3er puesto obtenido por Pachanga ni el 1ro logrado por A.C. Frio. Sin embargo, para Pachanga este partido tenía un sabor especial. Era una medida, una forma de enterarse cual podría ser su futuro en las eliminatorias que se avecinan. Había que borrar la experiencia pasada frente al último rival de peso que habían enfrentado los aurinegros, Chala Técnica. Allí, las diferencias habían sido abismales, demostrando quizás, que Pachanga estaba un escalón por debajo de los equipos que irían a disputar el título y los ascensos.
Era un partido necesario y Pachanga no lo desaprovechó. Se mostró a sí mismo y al resto de la zona que tiene con qué pelear por los ascensos. A.C Frío lo sufrió, pensó que nadie podía quitarles el puntaje ideal hasta allí conseguido, y se encontro con un equipo enfrente más solido de lo que se imaginaban. El 2 a 2 abre las puertas a muchos análisis. Pachanga desnudó las falencias de A.C Frío y le demostró que no es imbatible. Si Pachanga se la cree puede pelear hasta las últimas instancias. El tiempo lo dirá.

El encuentro comenzó con Pachanga pensando en cualquier otra cosa menos en el rival que tenía en frente. Llegadas tarde, desorden y poco entusiasmo caracterizaban al equipo vestido de negro y amarillo. Y A.C. Frio, que por algo había ganado todos los partidos hasta allí, se lo haría pagar de inmediato.
Primero, a los 6 minutos a través del goleador Kigel. El numero 2 colocaba un buen tiro de afuera del área tras un mal despeje del arquero Álvarez, que no logró darle altura suficiente a su rechazo. Dos minutos más tarde le tocó a Cohen, quien encontró un hueco a la espalda de Wierszylo y tras gran pase de Kigel definió ante la salida de Álvarez.
A pesar de que en el terreno de juego no había habido tanta diferencia, la repentina ventaja hacía pensar que A.C. Frío se iba a llevar el partido por goleada.
Sin embargo, los goles marcaron un efecto interesante en el transcurso del partido. Pachanga se despertó y le perdió el miedo al rival, y A.C. Frío se confió creyendo que los 3 puntos los tenía en sus manos.

Con el correr de los minutos y a partir del despliegue de Sala y el buen pie de Ilardo, Pachanga comenzó a desarticular la defensa rival y a exigir al arquero Marinucci, que empezó a gestar una gran tarde tapando un primer remate del número 9. Pero Ramiro Sala fue por más. Apareció a la espalda de Díaz y definió venciendo al arquero Marinucci, sin embargo el palo le negó la conquista.
El aurinegro había cambiado su cara. La conducción de Sala, tenía además el respaldo de la defensa, que ya asentada, mostraba el liderazgo de Pantuso como su máximo estandarte.

La mejora de Pachanga no tardó en traducirse en el marcador. A los 16 minutos apareció por izquierda Ramiro Sala -el mejor de la tarde- quien, tras una buena jugada colectiva gestada por Ruiz, definió obteniendo el descuento.
Tres minutos más tarde fue nuevamente Ruiz quien condujo una maniobra peligrosa, pero esta vez el número 7 terminó en el piso tras infracción de Castillo. Como en el partido anterior frente a Toddy, la pelota parada sería clave para que Pachanga anotase.
Pero esta vez, el remate de Ilardo fue tan perfecto, que ningún arquero pudo haberlo detenido. El violento remate del número 10, inflaba las redes y soltaba la alegría de Pachanga que cerraba el Primer Tiempo siendo más que su rival y teniendo ocasiones hasta para poder irse en ventaja.

En el Segundo Tiempo, el partido se hizo más equilibrado, e incluso A.C. Frío torcería la balanza del juego a su favor en algunos pasajes. El equipo amarillo, soltó un poco a Stuernagel y a Cohen, para poder conseguir nuevas opcioes en el ataque. Hasta alli férrea marca de Pantuso y Wierszylo sobre Kigel, había dejado sin variantes al puntero del grupo.
Pachanga no pudo mantener el ritmo del final de la Primera Mitad y sintió rapidamente el desgaste. Por eso, decidio retrasarse un poco, intentando salir de contra y encontrar espacios en la defensa rival.

El partido se haría de ida y vuelta por momentos, generando ambos equipos buenas ocasiones para ponerse en ventaja.

Antes de los 10 minutos, lo tuvo A.C Frío a través de un tiro de Cohen, pero el poste frustraría la definicion de una buena jugada colectiva. Ya promediando la mitad, fue Gleizer para Pachanga quen falló un gol increible entrando por el segundo palo. Tambien la tuvo Kigel, quien se sacó de encima a Pantuso, pero chocó con la fortaleza de Álvarez. Y sobre el final, lo pudo haber definido Sala luego de un pelotazo lejano, pero Marinucci, el mejor de A.C. Frio se quedó con el 2 a 2 final.

Pachanga dió la cara y demostró que en las eliminatorias puede ganarle a cualquiera. Está todo por verse.



domingo, 30 de mayo de 2010

El tercer puesto es toddy mío


Pachanga resurgió luego de las derrotas frente a Chala Técnica y Niupi, y consiguió una importantisima victoria ante Toddy por 2 tantos contra 0. A falta de una jornada para el fin de la fase regular, el equipo aurinegro se aseguró el tercer lugar en su grupo, ya que derrotó a su inmediato perseguidor y lo dejó sin chances matemáticas de alcanzarlo. Los tantos fueron convertidos por Leandro Nahabedian y Nacho Gleizer, uno en cada tiempo.


Bendito seas Bicentenario. Bendita seas Cristina por otorgar el feriado del 24 y de esta manera, propiciar un éxodo turístico masivo que causó la suspensión de la jornada de la semana anterior. Si algo necesitaba Pachanga, para recuperarse de los dos cachetazos que había recibido hace quince días atrás, era tiempo. Tiempo para reflexionar. Tiempo para replantearse su su rol y compromiso en la competición. Tiempo para asimilar que la derrota podía ser una posibilidad y que el equipo no era invencible. Y tiempo para aunar fuerzas en vistas de lo que se supone que será el verdadero torneo, las eliminatorias directas.
Pachanga tenía el partido ideal para demostrar si todavía estaba con vida. Se jugaba el tercer lugar del grupo ante Toddy, que había aprovechado los dos reveses y se había acercado a solo dos puntos. Una prueba de fuego más que nuevamente sería superada con coraje y valentía.

Con la importante baja de Girard por una lesión muscular, Pachanga arrancaba el partido con una formación algo experimental. Wierszylo se instalaba como defensor por la izquierda y retornaban los nombres de Ramiro Sala e Ignacio Gleizer que solo habían disputado un partido.

En los primeros minutos, Toddy pareció verse indefenso y aturdido ante un Pachanga que salió a conseguir la victoria como sea. Antes de los 5 minutos, Sala ya había tenido dos chances netas de convertir el primer tanto, pero primero el palo y luego la buena respuesta de Guido Rossi, el portero del equipo amarillo, se habían encargado ahogarle el grito de gol.

De a poco el partido comenzó a nivelarse. La velocidad de Turdera, empezó a ser un dolor de cabeza para el inexperto Wierszylo generándole algunas complicaciones. Sin embargo, con el correr del partido, el zurdo de Pachanga se iría asentándose en la posición y terminaría redondeando una muy buena actuación.

Cuando el encuentro se había emparejado futbolísticamente, Pachanga desnivelaría el resultado a los 12 minutos. A la salida de un corner, Sala centró el balón por bajo al medio del área, y Leandro Nahabedián apareció como una gacela, para poner con un derechazo cruzado, el primer gol del partido.

Luego del gol, Toddy presionó un poco más sobre su rival. La primer ocasión vendría tras un tiro libre a centímetros del área, luego de que el arquero Alejo Álvarez se viese en la obligación de cometerle infracción al número 23, Gonzalo Turdera. El mismo Turdera, remató la pelota parada y sacudió el travesaño de manera brutal.
Sería prácticamente la única posibilidad de gol neta de Toddy en la primera mitad. El resto se trataría solamente de disparos desviados o bien contenidos por Álvarez.

Si bien no logró plasmarlo en el marcador, Pachanga se encargó de dominar el balón en los primeros 25 minutos a través de la riqueza técnica de Sala e Ilardo. El propio Equi sumado a Lucas Ruiz, contaron con chances de ampliar la ventaja, pero la imprecisión o la buena performance del arquero Rossi lo hicieron imposible.

La derrota parcial, dejaba a Toddy resignado a su cuarto lugar sin posibilidad alguna de superar a Pachanga. Por dicha razón, el conjunto vestido de amarillo salió a comerse a su oponente en la segunda mitad.
Con un planteo nétamente ofensivo, Toddy asfixiaría a Pachanga durante los 15 minutos iniciales de la etapa, generando peligrosas chances que bien pudieron haber acabado en el empate transitorio.
El número 8, Nicolás Dillenberger, se transformó en el eje del mediocampo, manejando una y otra vez las jugadas en ataque de su equipo. El ingreso de Gabe, también fue de ayuda para la levantada de Toddy, otorgándole más precisión y habilidad al ataque.
La más clara para los de amarillo la tendría Foussats a los 9 minutos, luego de una gran jugada en equipo que desarticuló todo el entramado defensivo de Pachanga. Sin embargo, el número 9 erraría un gol increíble y se perdería la posibilidad de igualar el tanteador.
Minutos más tarde, los propios Foussats y Dillenberg lanzarían remates desde fuera del área que pasarían a centiímetros de la valla defendida por Álvarez.

Durante ese vendaval, Pachanga perdería el juego ordenado por bajo y se dedicaría solamente a enviarle pelotazos desde cualquier dirección a Sala e Ilardo. Dos de ellos serían capitalizados por el número 9, no obstante la gran respuesta del arquero Rossi impediría que se amplíe la ventaja.

Con la seguridad de Álvarez, más el coraje de Pantuso, Wierszylo y Ruiz, Pachanga lograría mantener el resultado a flote durante esos sufridos primeros 15 minutos del Segundo Tiempo.
A partir de allí, el cansancio pareció rendir a Toddy que no volvió a inquietar a la defensa de los aurinegros. Era solo cuestión de tiempo que Pachanga definiera el partido de contra ataque.

A los 22 minutos, un tiro libre bien ejecutado por Ilardo provocaba una gran tapada de Rossi y en el rebote Nacho Gleizer convertía el segundo y determinante gol del encuentro.

Toddy fue como pudo a buscar el descuento, pero se encontró en repetidas ocasiones con una sólida fortaleza defensiva encabezada por el capitán Pantuso y secundada por Pablo Wierszylo.
El 2 a 0 no se movería y Pachanga obtendría su séptima victoria y el tercer lugar en su grupo.
Las eliminatorias ya son una realidad y el equipo debera prepararse para ellas.




viernes, 14 de mayo de 2010

La Rama te mueve


Con un bonito tanto de Ramiro Sala, Pachanga derrotó 1 a 0 a La Puntita y se afirma en la zona alta del Grupo 2 de la Liguila. Con esta victoria, los aurinegros llevan 6 victorias sobre 6 encuentros disputados y se mantienen con serias chances de alcanzar la punta de la divisional. Para esto, deberán vencer el próximo sábado a Niupi, recuperando un partido postergado anteriormente.

Afirma el "Charlyn" en su edición semanal (publicación oficial del torneo): "El real peligro se llama La Pachanga, el otro invicto, aunque en su presentación más floja del certamen, apenas superó con lo justo al irregular La Puntita por 1 a 0".
Nada más alejado de la realidad. Se desconocen las fuentes que proveyeron tales datos al editor, pero se reconoce que las mismas han aportado informaciones erróneas.
Dejando un poco de lado el tono despectivo de la frase en general, hay dos equivocaciones profundas. Por un lado, La Pachanga no exhibió su presentación más floja del certamen, sino que sacó adelante un partido complejo con solidez y tranquilidad, anulando completamente a su rival
Y por el otro, el andar de La Puntita distaba muchísimo de ser irregular. El conjunto blanquinegro, no solo había perdido un solo partido en todo el certamen, sino que llevaba 5 partidos invicto con 3 victorias consecutivas.

Desde los primeros instantes La Puntita salió a pelearle el partido a Pachanga, a complicarselo, a enturbiarselo en el medio, a no dejar que se construyan los circuitos de juego del equipo aurinegro. Con un solo delantero y un mediocampo y defensa superpobladas, los circunstancialmente albirojos, resignaron cualquier posibilidad de un ataque masivo y ordenado, centrándose en entorpecer los movimientos del rival.
Pachanga, fiel a sus convicciones futbolísticas, adoptó el rol de protagonista que la tabla de posiciones le indica y salió desde el inicio a buscar el partido.
A pesar de sufrir 2 ausencias de peso como el arquero Álvarez y el creativo Todesco, Pachanga no mermó su rendimiento, sino que lo mantuvo gracias a buenas actuaciones de los reemplazantes. Al guardavallas suplente, Luciano Nahabedian, se lo vio confiado y seguro otorgando tranquilidad a la defensa, mas allá de no sufrir embates directos del rival.
Al sustituto de Todesco, Ramiro Sala, se lo vio comprometido con el equipo a pesar de sus lesiones, aportando una gran cuota de calidad que fue fundamental para el triunfo final.

A partir de las combinaciones de Ilardo y Sala, Pachanga controló de principio a fin los primeros 25 minutos. Fue cuestión de tiempo, que el equipo aurinegro se pusiese al frente del resultado. Hasta los 18 minutos, Pachanga había hecho todo lo necesario para convertir el primer tanto, pero sin embargo, la imprecisión en los instantes finales había negado esta posibilidad.
A los 19 minutos, y luego de una enorme jugada en equipo, era Ramiro Sala, quien lograba romper el cerco defensivo impuesto por La Puntita, anotando el primer tanto del encuentro.
Desde Pantuso, pasando por Girard y Ruiz, la pelota fue circulando hasta caer en los pies del Equi Ilardo, quien gestó junto a Sala, la gran maniobra que desembocó en la apertura del resultado.

Recién en el minuto final de la Primera Mitad, La Puntita pudo acercarse al arco de Lucho Nahabedian. Tras un corner mal ejecutado, Pachanga quedó mal parado para el contraataque y Fakiel se escapó para enfrentar a Nahabedian. No obstante, su definición fue tan defectuosa, que sería un delito considerarla como una oportunidad seria de gol.

Para intentar revertir el resultado desfavorable, La Puntita decidió para el Segundo Tiempo sustituir a su arquero por su delantero. Fakiel pasó a defender los tres palos y Janover se ubicó como único punta.
Esta sustitución dotó al equipo de mayor peso en ataque y generó algunas dudas en la defensa de Pachanga, sin embargo, la soledad del propio Janover y su falta de atributos técnicos, diluirían cualquier ocasión de peligro.

Con Lucas Ruiz más adelantado, Pachanga optó por salir a definir el partido, ya que la diferencia de un gol, representaba un peligro innecesario ante un rival inferior.
A los 10, tras un buen pase de Leandro Nahabedián, Ilardo tenía la posibilidad de acabar con la cuestión ante el arquero recientemente ingresado, Nicolás Fakiel. Pero el número 10, fallaba un gol increíble y dejaba el marcador en un humilde 1 a 0.
Entre Sala e Ilardo se las ingeniaban para aguantarla arriba, pero no lograban capitalizar las pintorescas combinaciones que realizaban.
Y como en tantos otros partidos, Pachanga volvía a enmarañarse en con continúos fouls y pelotas paradas en contra de su valla. A los 12, casi Cabaña anota lo que podía haber sido un gol antológico desde varios metros afuera del área, pero su remate, para tranquilidad del portero de Pachanga, se fue apenas desviado.

Los minutos fueron transcurriendo y ninguno de los dos equipos lograba lo que quería. Ni Pachanga lo liquidaba, ni La Puntita lo igualaba.
De a poco, la figura de Girard comenzó a agigantarse en la defensa del aurinegro, posibilitando una solidez y un control total de la seguridad de su equipo, más allá de alguna corrida del dinámico Janover. También Sala siguió contribuyendo para aguantar el balón en campo contrario, hasta a veces bajando pelotazos que provenían de una distancia y altura siderales.

Finalmente, el 1 a 0 terminó siendo inamovible e inmodificable. Con la rigidez táctica de siempre, Pachanga enarboló su 6ta victoria al hilo. Nunca mejor momento para enfrentarse el sábado siguiente a uno de los rivales más complejos del grupo, Chala Técnica.




jueves, 22 de abril de 2010

Fue como una ráfaga de gol...


Tan solo 13 minutos le bastaron a Pachanga para dar vuelta un partido que hasta el Segundo Tiempo lo encontraba abajo en el marcador por un gol a cero. Superando una dura prueba de caracter, el equipo aurinegro -con goles de Todesco, Wierszylo e Ilardo- torció el resultado en su favor y se impuso a Pela por 3 tantos contra 2.

Cuatro jugados, cuatro ganados, más claro echarle agua. Partido a partido, Pachanga sigue justificando por qué es líder de su grupo junto a otros dos equipos (A.C. Frio y Chala Tecnica) y por qué venció en todos los encuentros que disputó.
Que suele sufir en casi todos lo partidos que juega, no lo vamos a negar, con solo ver los tanteadores de las victorias conseguidas es un dato que sale a relucir. Pero que siempre encuentra un plus de caracter y de convicción para sostener los resultados o para ir a buscar los goles y conseguirlos, es otra propiedad irrefutable de estos ocho gladiadores.

Si quedaban preguntas sin responder, acerca del juego y la actitud de Pachanga, es posible que en el encuentro frente a Pela se hayan respondido la mayoría. Hasta la fecha, los de negro habían arrancado ganando en cada una de sus disputas y habian dedicado el resto del tiempo de los partidos a sostener los resultados conseguidos. Sin embargo, el interrogante quedaba abierto: ¿Cómo respondería Pachanga ante una desventaja inicial en el marcador?.

La pregunta se haría efectiva en la praxis allá por los 17 minutos del Primer Tiempo cuando tras un lateral, Tomas Fuchs -el número 10 de Pela- clavaba un fuerte derechazo cruzado desde fuera del área, que dejaba estático y sin respuesta a Alejo Alvarez.
Hasta ese momento, ninguno de los dos equipos había hecho los suficientes méritos para ir ganando el partido. El encuentro había sido trabado e impreciso sin muchas ocasiones de gol, y con buenas actuaciones por parte de las defensas de ambos conjuntos.
En el terreno de los merecimientos, tal vez Pachanga era quien merecia ponerse al frente en el marcador, pero sin embargo, Wierszylo no había podido transformar en gol las dos ocasiones con las que había contado.

Luego del gol de Fuchs, el encuentro fue transcurriendo sin pena ni gloria hasta el cierre de los primeros 25 minutos. El estar en desventaja, había dejado a Pachanga un poco aturdido y sin respuestas futbolísticas. Ni Todesco ni Ilardo -los habituales volantes creativos del equipo-encontraban los caminos para desplegar su fútbol y hacer jugar al resto de sus compañeros.

El Segundo Tiempo representaba una gran incógnita. Resultaba interesante ver cuál sería la respuesta de Pachanga y cuál sería la estrategia de Pela para defender el triunfo momentáneo.

En solo 13 minutos, esa incógnita quedó develada. Con LucasRuiz de volante central, Todesco de delantero y Wierszylo de mediocampista izquierdo, Pachanga se transformó en un tromba futbolística y arrolló a su rival.
Apenas comenzada la Segunda Parte, fue Todesco quien con un tiro libre fuerte al medio, se aprovecho de la floja reacción de Fischer y decretó el empate en un tanto.
A los 8 minutos le tocó el turno a Pablo Wierszylo -el mejor de la cancha- quien generó una gran pared con Lucas Ruiz y definió de manera potente inflando las redes del indefenso Sebastian Fischer.
Con el resultado en contra Pela decayó enormemente en su juego y comenzó a ser víctima de la movilidad de Wierszylo y de la precisión de Ruiz, que se habían hecho dueños del mediocampo.
Cumplidos los 13 minutos, era Nahabedian quien aparecía en escena para entregarle un buen balón a Ilardo y dejarlo cara a cara frente al arquero rival. El Equi busco gambetear al guardavallas, pero terminó enredándose y casi perdiendo el balón, sin embargo apareció un defensa de Pela para despejar la pelota contra su arco y generar que Senuy, tenga que tocar el balón con la malo para impedir el tercer gol. El defensor era correctamente expulsado y Pachanga tenía la posibilidad desde el punto del penal para ampliar su ventaja. Ilardo no se ponía nervioso y con un remate por bajo ponía el resultado 3 a 1.

Con la victoria un poco más abultada, Pachanga bajó un poco el ritmo del partido y comenzó a recibir respuestas de su rival. La infinita cantidad de pelotazos enviados por Pela, empezaba a complicar a la defensa de Pachanga, en especial al capitán Pantuso quien cometía repetidos fouls -muchos de ellos erróneamente cobrados- y otorgaba tiro libres con riesgo para el arco de Álvarez. Precisamente de una de esas pelotas paradas llegaría el descuento de Pela. A los 17 minutos, Fuchs tocó inteligentemente el balón hacia Cachafeiro, y este con un buen remate de derecha, colocó el esférico lejos del guardamenta aurinegro.

El descuento logró que se ensuciara el partido, tal como en los primeros mintuos de la mitad inicial. El tramo final se hizo desprolijo y peleado y ninguno de los dos equipos logró monopolizar el balón. Pudo definirlo Pachanga, tras un remate de Todesco, pero también pudo empatarlo Pela en el minuto 25, cuando Rodriguez regaló una volea a las manos de Álvarez.
Hubiese sido injusto si lo empataba Pela, debido a que solo habia contado con tres ocasiones en todo el partido.
Como de costumbre, Pachanga lo terminó sufriendo, pero aún así se llevó nuevamente los tres puntos.


viernes, 16 de abril de 2010

Que no se corte...


Tercera victoria consecutiva de Pachanga que se afirma entre los líderes del Grupo 2 de la Liguilla. El equipo aurinegro mostró dos facetas bien marcadas: una de buen juego durante la primera mitad y una de cierto desconcierto y fragilidad en los segundos 25 minutos. Aún así , lo hecho en el primer tiempo fue suficiente para vencer por 3 a 1 a La Pera. Marcaron Girard, Wierszylo y Nahabedian.

Paradójico tal vez, pero no hay dudas de que los vaivenes del rendimiento de Pachanga en el encuentro del jueves fueron algo insólitos. Pero lo paradojal viene por el lado de que llamativamente, el equipo disputo sus mejores 25 minutos del torneo (los primeros) y a la vez sus peores 25 minutos (los segundos). ¿Cansancio? ¿Exceso de confianza? ¿Progreso del rival?. Quizá un poco de todo. Atribuir el bajón de rendimiento a una sola causa sería arriesgado asi que probablemente no sean excluyentes. Aún con bajón incluido, Pachanga tuvo pocos inconvenientes para llevarse los tres puntos, ya que disputo una gran primera mitad en donde sentenció casi de manera definitiva el desarrollo del encuentro.

Desde el arranque del partido Pachanga salió de manera decidida en búsqueda de los tres puntos que lo mantuviesen en la punta de su grupo. Ordenados y prolijos, los de negro eran la contracara de su rival que en los primeros minutos no hacía pie sobre el terreno de juego.
Un Ilardo más activo que nunca acompañado por la dinámica de Nacho Gleizer, eran los motores de un equipo que de a poco comenzaba a presionar a su oponente contra su arco. A los 4 minutos, Ilardo tenía la posibilidad de abrir el marcador, pero su derechazo chocaba contra la gran respuesta de Sebastián Navedo, el arquero del conjunto de La Pera.
Pasarían solo 3 minutos para que Pachanga pudiese quebrar el cero que prevalecía en el partido. Un corner enviado por Gleizer por bajo, era mal despejado por la defensa de La Pera y Santiago Girard, que volvía tras una lesión, encontraba el balón en el área y con un fuerte disparo, inflaba las redes rivales.
La ráfaga futbolística de Pachanga parecía incesante y tan solo 1 minuto más tarde, Wierszylo se escapaba de la marca contraria y tras un gran eslalon, era barrido en su ingreso al área. Erróneamente, el arbitro del encuentro no cobraba un clarísimo penal, pero si le otorgaba un tiro libre en la puerta del área a los aurinegros. El ejecutante habitual, Equi Ilardo, estrellaba su remate en la barrera, pero en el rebote aparecía el goleador habitual del equipo, Pablo Wierszylo, para concretar el 2 a 0.
Los de naranja, lejos de reaccionar, seguían perdidos en el terreno de juego y eran maniatados por el dominio de su oponente. Además, cualquier atisbo ofensivo terminaba en los pies de los defensores de Pachanga que estaban realizando una gran presentación.
Con el resultado a su favor, Pachanga manejó el resto del primer tiempo a su antojo y con el correr de los minutos fue transformando en figura a Sebastián Navedo.
El arquero de La Pera tuvo que revolcarse repetidas veces para despejar apariciones de Wierszylo y Nahabedian y se transformó en el principal responsable de que la diferencia no fuese más amplia.
Cuando el Primer Tiempo moría, Girard comandaba una gran jugada desde el fondo y con sombrero de taco incluido, desperdiciaba en el final de la maniobra, lo que hubiese sido quizas uno de los mejores goles del torneo.

La diferencia plasmada en la Primera Mitad en favor de Pachanga (más futbolística que en el marcador) hacían pensar a más de uno que los segundos 25 minutos estarían de más.
Sin embargo, los muchachos de La Pera se encargarían de demostrar lo contrario.

Desde el primer minuto, el conjunto naranja salió con otra actitud a disputar el partido. Dispuestos a tomar la mitad de la cancha y a no dar pelota por perdida, de a poco fueron empezando a hacerse de los rebotes y de las pelotas divididas. Su objetivo, no residía en buscar el descuento a partir del toque por bajo, sino que decidían apostar al pelotazo al área.
La floja actuación del arbitro y su extrema sensibilidad ante los roces que protagonizaban los jugadores de Pachanga, transformaban cada jugada en una infracción en favor de La Pera, que aprovechaba para continuar bombardeando el área de Álvarez.

Pasados los primeros minutos y tras un lateral al área, llegaba la primer gran chance de La Pera. El responsable era Matías Fuentes que con un cabezazo potente estrellaba la pelota en el travesaño.
En esos momentos, era Pachanga quien no podía hacer pie. La pelota circulaba mucho por alto y poco por bajo y Gleizer e Ilardo que habían sido figuras en el Primer Tiempo, estaban desaparecidos y no aportaban nada al juego. Para colmo, Girard y Pantuso comenzaban a tener inconvenientes en defensa y se veían superados ante cada bochazo rival.

Fue en esos momentos, cuando empezó a surgir la figura de Álvarez. Sin ninguna atajada espectacular, es cierto, pero demostrando una gran seguridad en las salidas por alto y subsanando con precisión los problemas de Pachanga ante cada envío aéreo.
Manteniéndose el resultado 2 a 0 en favor de Pachanga, el partido comenzaba a irse. La estrategia de La Pera no daba los frutos esperados debido a que sus jugadores malograban las chances que tenían.
Recien pasados los 19 mintuos alcanzarían el descuento. Llamativamente y a pesar de ir en desventaja, llegarían al mismo a través de un contraataque. Errores compartidos entre Ilardo y Nahabedian, sumados a un resbalón de Pantuso, le regalaban el gol a Russo quien no fallaba y vencía la valla de Álvarez.
A diferencia de lo que se preveía, La Pera en vez de ir con todo a por el empate, empezó a bajar su rendimiento y a centrarse en discutir con el árbitro insignificantes fallos. Pachanga resurgió de sus cenizas, recuperó el control en el medio, y elaboró contragolpes que pudieron definir el partido en su favor. Sin embargo, ni Gleizer ni Wierszylo ni Ilardo, eran lo suficientemente claros para acabar con la cuestión.
Iba a ser necesaria la aparición de Nahabedian para conectar un lateral al área y tras ayuda de Guller, instalar el 3 a 1 definitivo.
El gol de Nahabedian derrumaba a La Pera, quien canalizaría su impotencia frente al árbitro al que empezarían a protestar y a increpar. La expulsión del número 5, Santiago Domínguez, marcaba punto final a un partido que tuvo a Pachanga como merecido vencedor, pero que en la Segunda Parte lo mostró inferior ante los desordenados ataques rivales. Aunque haga falta mejorar, siempre es mejor hacerlo luego de haber conseguido una victoria.


martes, 6 de abril de 2010

El club de la pelea



Pachanga sin jugar bien y quizá realizando su partido más flojo en el torneo logró una ajustada victoria por 2 a 1 ante Chespy Bombon, un rival compuesto de jugadores completamente desequilibrados que se dedicaron a agredir y a insultar a todo aquel que le pasase por enfrente de sus ojos. Las tres tarjetas rojas sacadas por el árbitro Gutierrez fueron escasas y sobre todo tardías, ya que los constantes improperios cometidos por los de negro hacia su persona y hacia los jugadores de Pachanga, ameritaban otro tipo de decisiones más drásticas.

Resulta complicado hablar de lo que sucedió en el terreno de juego sin recurrir repetidamente en la reprobable conducta de Chespy Bombón, un conjunto que se dedicó desde el minuto 1 del partido a agraviar al árbitro y a los rivales. También es dificil no tener que mencionar la lamentable tarea del árbitro Gutierrez, incapaz de proteger a los chicos de Pachanga y de sancionar de la manera debida a aquellos que lo insultaban de manera vil en la cara.
Pero lo cierto es que algo de fútbol hubo. Poco e interrumpido en todo momento por las frecuentes discusiones, pero fútbol al fin.

Los aurinegros comenzaron el encuentro bien metidos en el partido, intentando circular la pelota por bajo y presionando en toda la cancha. El tandem Ruiz-Todesco en la mitad del terreno, daba los frutos esperados y se hacía con el monopolio del balón. Los minutos iniciales mostraban a un Pachanga seguro y con intenciones de pasar al frente en el marcador.
No pasaría mucho tiempo hasta que eso ocurriera. A los 7 minutos, Claudio Todesco tomó el esférico en la mitad de la cancha y habilitó al Equi Ilardo por derecha. El número 10 realizó una buena jugada por la banda y envió un gran centro para que Pablo Wierszylo conectase el primer gol de la noche. Una demostración de la agresividad con la que jugaba Chespy Bombón era la intensa patada que recibía Ilardo luego de lograr la asistencia.

Con Pachanga al frente en el marcador, los albinegros no pudieron soportar la impotencia y empezaron a desplegar un arsenal cuasidelictivo transformando el clima del partido en una gran batalla de insultos contra el árbitro. Lo más llamativo quizás, era que no había sucedido nada polémico como para que dicho equipo reaccionase de tal manera. A los 11 y como resultado de sucesivas protestas, Chespy se quedaba con seis jugadores luego de la expulsión del mediocampista Vega.

Con el jugador de más, aparecieron nuevos espacios para que Pachanga pudiese contar con ocasiones claras para aumentar su ventaja. No obstante, ni Ilardo ni Wierszylo lograban capitalizar las posibilidades de gol que surgían.
El oponente por su parte, no inquietaba en demasía, pero la figura de Ismail, su número 5 comenzaba a prevalecer de a poco en la mitad de la cancha. Para colmo de males, Todesco padecía una fuerte contractura y ante la ausencia de suplentes, decidía sobrevivir en el campo de juego dejando huérfano el mediocampo y ubicandose en posición de ataque.
Hacia el final de la primera mitad el resultado se mantenía tal como estaba, sin embargo el clima hostil en el terreno de juego cada vez iba siendo mayor.

Los primeros minutos de la Segunda Parte, ofrecieron la mejor versión futbolística de Chespy Bombón. Un Ismail hábil y preciso y el ingreso de un veloz carrilero por derecha fueron un dolor de cabeza constante para Pachanga durante los primeros minutos del encuentro. Aún con un jugador menos, el albinegro se acercaba peligrosamente al arco del sobrio y siempre bien posicionado Álvarez.
Solo 5 minutos le bastaron para transformar el incipiente dominio en el empate parcial. Una avivada en el saque lateral de uno de los jugadores de Chespy, habilitaba a Diego Ceballos que tras un rebote inicial en Nahabedian concretaba la igualdad.

Lejos de serenarse, el conjunto que recién había conseguido el empate, continuaba con su nerviosismo y se quedaba con otro jugador menos. Las constantes agresiones del número 2, Matías Ceballos, lo llevaron fuera de la cancha tras un cruce con Todesco.
La diferencia de dos hombres a favor, le traspasó el peso del partido a Pachanga, que necesitaba los tres puntos y debía tranquilizarse y alejarse del juego sucio de su rival.
Sin embargo, pasaban los minutos y a pesar de la ventaja numérica, los aurinegros no encontraban un juego asociado que les permitiese crear gran número de situaciones de gol. Chocaban contra un partido cortado y discutido, que les hacía peligrar las chances de obtener una victoria.
El necesitado gol del triunfo llegaría a los 15 mintuos de la mano del goleador de la noche, Pablo Wierszylo. ¿Por una jugada asociada? No, para nada. Solo por una sagaz maniobra de Todesco que le quitaba la pelota a un defensor de Chespy, y cual Lio Messi frente al Zaragoza, dejaba pagando al número 4 con un caño y centraba para que Pablito pusiese el segundo tanto.

La obtención de la victoria tranquilizó totalmente a Pachanga, que a partir de los cabezazos de Pantuso en defensa y de los cierres efectivos de González evitó cualquier acercamiento peligroso de su oponente.
Chespy Bombón, no volvió a ser el de los primeros 15 minutos de la Segunda Etapa y continuó desvirtuando el encuentro mediante fuertes agresiones. La más importante y la que derivaba en la tercer tarjeta roja del equipo era la de Ismail, quien violentamente, atacaba al capitán de Pachanga (Pantuso) con un golpe en el rostro.
Poco más sucedió hasta el final del encuentro. Pachanga consiguió una victoria importante en un partido atípico frente a un rival de vergonzoso comportamiento que no intentó jugar sino pelear. El exámen futbolístico quedará para el sábado siguiente.

sábado, 27 de marzo de 2010

Defensa picante


A pesar de tratarse del debut oficial en el campo de juego, Pachanga no se apichonó y tras superar los nervios iniciales terminó redondeando una muy buena victoria ante Fiscalía por 3 tantos contra 1. Los goleadores del encuentro fueron Pantuso, Ilardo y Carrascal. Una curiosidad: marcaron los dos defensores del equipo.

El juego de Pachanga parece encontrarse en plena evolución, lo que en la fecha anterior eran enormes fallos en la definición ahora pasan a ser algunos goles errados, lo que eran horrores defensivos ahora son pequeños fallos y lo que era una total falta de juego en el mediocampo ahora se transforma en pequeñas lagunas futbolísticas. El progreso resulta evidente y en la noche del sábado se vió plasmado en una inobjetable victoria ante el oponente.

Al arrancar el partido, se veía claramente que a ambos equipos les costaba un poco hacer pie en la cancha. Desordenado por momentos, en el inicio Pachanga tenía serios inconvenientes para controlar el juego del número 5 rival, inteligente motor del medio de los verdolagas. Sin embargo, las buenas articulaciones de este jugador quedaban solamente en un juego intrascendente en la medular sin poder superar la línea defensiva de los aurinegros.
Pasados los 5 minutos iniciales, Pachanga comenzó a tomar el eje del juego de la mano de Claudio Todesco. El volante central, en una de sus tantas habilitaciones, le otorgaba a Ilardo una inmejorable chance para abrir el marcador, pero el número 10 chocaba frente a la buena respuesta del arquero rival.
El primer golpe del encuentro vendría de la mano de un inesperado goleador alrededor de los 7 minutos. Tras un lateral de Todesco y un mal despeje de la defensa verdolaga, Fernando Pantuso aparecía por el medio del área entre los centrales, para enganchar el balón con el pie derecho y decretar el 1 a 0.
El tanto de Pantuso quitó el nerviosismo que imperaba en Pachanga hasta el momento e instigó al equipo a realizar un juego más preciso y vistoso. El aurinegro comenzó a hacerse del trámite del partido y dispuso de varias ocasiones para marcar el segundo tanto mediante los cabezazos de Pantuso o las individualidades de Ilardo y Wierszylo.
Fue alrededor de los 18 minutos, cuando Todesco nuevamente le propinó un precioso pase a Ilardo y lo dejó cara a cara con el arquero contrario. Con extrema frialdad, el Equi definió correctamente y aumentó la ventaja para Pachanga.
Si bien parecía todo controlado para Pachanga, Fiscalía encontraría el descuento pocos minutos después, tras una desconcentración defensiva luego de un saque de banda. El número 6 halló un rebote en el palo tras remate del número 2 y tapada de Lois, y definió con el arco a su merced.

Pachanga cerraba el Primer Tiempo con un sabor agridulce, ya que el 2-1 era un resultado que no se ajustaba a lo ocurrido en el partido.

Al empezar la Segunda Mitad, Fiscalía salió de manera fulgurante en búsqueda del empate. Adelantando las líneas y generando espacios, empezaron a complicar al mediocampo de Pachanga que hasta allí prevalecía. Si bien la defensa de Pachanga encabezada por Pantuso y Carrascal más las ayudas de Ruiz y Nahabedian resistían los embates, el dominio rival hacía pensar en la posibilidad de la llegada del empate.
Primero un disparo cruzado del número 2 y luego un envenenado remate lejano desde la derecha casi se transforman en la igualdad, pero la mala puntería del primero y la buena reacción de Lois, dejaban el resultado tal como estaba.
Los contragolpes de Pachanga parecían desarmarse a la vez que se armaban, Ilardo y Wierszylo no se conectaban y los volantes cada vez tenían menos aire para llegar a posición de gol. Aún así, luego de un pelotazo, Ilardo contaría con una chance clarísima frente a frente con el portero rival, pero su intención de eludirlo lo dejaba sin el premio final y terminaba enredandose.
Pasados los 10 minutos, y con el reemplazo del 5, las embestidas de Fiscalía comenzaron a desaparecer y nuevamente Pachanga tomó el control del encuentro.
El 3 a 1 definitivo llegaría tras una gran escalada de Charly Carrascal y un buen movimiento de pelota de conjunto que dejaba al número 3 libre ante el arco rival. El defensor no se ponía nervioso y sentenciaba el partido con un tiro de zurda al primer palo.
El resto del encuentro mostró a un Fiscalía indefenso y sin ideas chocando ante la onmipresencia de Lucas Ruiz en la mitad del terreno. Los aurinegros pudieron aumentar la cuenta pero la falta de precisión y el cansancio transformaron las cifras momentáneas en definitivas.




viernes, 26 de marzo de 2010

3 y 3 = 3

Cuando estaba todo dispuesto para el debut oficial de Pachanga en el torneo, el equipo rival de la primera jornada decidió no presentarse y de esta manera ceder los puntos al conjunto aurinegro. Aún así, Pachanga tuvo la posibilidad de jugar un amistoso frente a un equipo disponible y de esta manera no perder forma y entrenamiento de cara al torneo.
A pesar de dominar la posesión del balón por mayor cantidad de tiempo y de contar con las mejores oportunidades Pachanga no logró plasmar en el resultado su juego y debió conformarse con un sufrido 3-3.

El comienzo del encuentro lo tuvo a Pachanga como dominador total de las acciones. Un medio aplomado y una defensa firme parecían no tener problemas para superar a un inédito equipo rival que empezaba el partido con un jugador menos.
Este hombre de más se haría notar rápidamente cuando Damian "Huevo" Dáltolo definía una buena jugada colectiva y ponía el 1 a 0 transitorio.
Ante el primer golpe, los albirojos no encontraban respuestas futbolísticas para ir en busca de la igualdad, por lo cual decidían recurrir al ingreso de un séptimo jugador de campo para intentar empatar el cotejo.
Con la paridad numérica, el trámite del partido se haría parejo y gracias al ingreso del enorme jugador, el "otro equipo" conseguiría el empate tras una jugada enredada propiciada por el remate del hombre recien ingresado.
Con el ingreso de Ilardo, la carta estrella de la Pachanga castigada en el banco, los de negro buscaban volver a controlar el encuentro, pero sin embargo, la "viveza criolla" del árbitro que pocas ganas de dirigir tenía, daba por finalizado el Primer Tiempo 8 minutos antes de la finalización real y sin que el "Tonel" pudiese siquiera tocar el balón.

En la Segunda Mitad, Pachanga volvió a salir enchufado y pasó a ser nuevamente el dominador total del partido. Un trabajador medio compuesto por Ruiz, Girard y Nahabedian, le entregaban buenas ocasiones a Ilardo y Wierszylo que estos no lograban materializar en chances de alto riesgo para el arquero rival.
Hubo que esperar al ingreso del goleador Dáltolo, para que Pachanga pudiese torcer las acciones otra vez en su favor. Otra buena conexión entre el medio y la delantera dejaban al 9 frente al arco rival y este no fallaba convirtiendo el 2 a 1.

Apoyado por un buen control defensivo, los aurinegros apostaban a definir el encuentro en su favor, pero se chocaban contra una buena defensa rival y por sobre todas las cosas contra su propia falta de contundencia.
Las sucesivas modificaciones irían socavando lentamente el control defensivo y las grietas irían apareciendo en el fondo de Pachanga. Mostrando excesiva contundencia, el rival aprovechaba dos errores groseros en la defensa y daba vuelta las acciones poniendo el partido 3 a 2.

Sorprendido por el injusto resultado, Pachanga enfurecido salió a rescatar aunque sea un empate que lo deje con un buen sabor de boca de cara al torneo y gracias a una fuerte embestida de Girard desde la banda derecha, el número 4 finalizaría nivelando la cuestión en 3 goles para cada equipo.